Expo Palermo reflejó la luna de miel entre el campo y el gobierno

Después de 12 años un presidente del país participó del acto inaugural
Por Lucas Farías, enviado a Buenos Aires, Argentina

El comienzo del acto inaugural de la 130a Exposición Rural de Palermo estaba previsto para la hora 10.30, pero desde muy temprano hubo un intenso movimiento en el predio donde se realiza la principal muestra ganadera de Argentina. Las tribunas estaban colmadas de gente. Las banderas albicelestes, de todos los tamaños, flameaban por doquier y con frecuencia se escuchaban gritos de "¡viva la patria!", que eran respondidos al unísono por los presentes con otro fuerte "¡viva!".


La expectativa era inmensa ya que luego de 12 años un presidente de la República volvía a participar de ese acto. Algunos recordaban que el último había sido Fernando De la Rúa, y que la respuesta de los productores en aquel entonces no había sido buena. Pero esta vez el masivo apoyo al presidente Mauricio Macri era evidente.


En la jornada anterior el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, estuvo en la pista de la raza Aberdeen Angus para la coronación del Gran Campeón, y la ovación de las tribunas fue impresionante.


La primera autoridad en llegar al acto de ayer fue la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y el recibimiento fue muy caluroso. Quienes ocupaban las seis tribunas del predio aplaudieron fervorosamente de pie, y también lo hicieron cuando llegó el presidente argentino.


Si bien no se esperaban anuncios políticos por parte de Macri, había esperanzas de que dijera algo nuevo, sin embargo realizó un discurso muy mesurado, insistiendo en los temas que viene hablando desde que asumió. Fomentando la unidad entre los argentinos, incentivando a producir más, a invertir más y a generar más trabajo. Enfatizando en la importancia de la apertura internacional y de posicionar al país como una nación seria, que cumple sus compromisos y en la que se puede confiar.


El discurso de Macri recibió, por supuesto, varios aplausos de las tribunas y la aprobación general del público, pero no causó ni cerca el mismo efecto del discurso del dueño de casa, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Miguel Etchevehere.


Etchevehere, presidente de la SRA, elogió las medidas del gobierno en apoyo al sector.


El dirigente gremial comenzó su discurso con un fuerte "buenos días", que fue respondido por las seis tribunas. Luego se metió a los presentes en el bolsillo al comenzar a nombrar a gremiales de las diferentes provincias, ayudado por los carteles y banderas que le mostraba el público, además de gritos de algunos otros que también querían ser nombrados.


Tras el saludo protocolar a las autoridades, agradeció la presencia de los stands de ministerios y organismos oficiales, que luego de muchos años volvieron a participar de la Expo Palermo.


"Y pensar que algunos creían que esto no sería posible, y aquí estamos", dijo, arrancando un fuerte aplauso del público. Y continuó afirmando que "lo mejor está por venir", dándole luego la bienvenida a Macri, lo que generó otra ovación.


El presidente de la SRD llamó a "construir una Argentina donde la adquisición de saber no requiera desarraigo", generando así igualdad de oportunidades para quienes están en la ciudad y quienes están en el campo.


Expresó su rechazo y pidió castigo a quienes cometieron actos de corrupción, en una clara alusión a los gobiernos anteriores, además de llamar a la independencia del Poder Judicial. "Solo si la ley impera el trabajo prospera. Quienes han violado la Ley tienen que ir presos", reclamó, recibiendo otro gran aplauso, al que no se sumó Macri, en coherencia con su prédica republicana de la separación de poderes.



"No se trata de venganza sino de hacer cumplir la ley. Que el Poder Judicial juzgue por lo que sabe, y hace tiempo que sabe mucho", afirmó Etchevehere.


Como era de esperar, el dirigente agradeció en nombre de los productores el cumplimiento de la promesa de la campaña política realizada por Macri, como la quita de las retenciones a casi todos los granos, la reducción gradual de ese impuesto para la exportación de soja, además de la liberalización del sistema cambiario y la salida del default.


Destacó que de los 25 productos que crecieron en sus exportaciones en los últimos meses 20 son del sector agroindustrial. Afirmó que la gobernabilidad se genera invirtiendo y logrando empleo, sin especulaciones, y lamentó la crisis que vive el sector lechero, que es el que más genera valor por hectárea.


Por su parte, Macri comenzó su discurso agradeciendo la energía positiva del público y bromeó que es esa energía la que no hay que economizar, en referencia al déficit que enfrenta el país en la materia, con graves problemas de cortes de electricidad en diferentes puntos del país.


Remarcó la importancia del sector agroindustrial para el país, y subrayó que uno de cada tres empleos que se generan están relacionados directa o indirectamente con ese sector.


El presidente embarrado


Si bien el discurso de Macri dejó gusto a poco, más tarde el presidente se reivindicó, para irse de Palermo como todos querían. Al concluir los discursos comenzó el desfile de los grandes campeones de las diferentes razas y especies.


Cuando fue el turno del Gran Campeón de caballos de equinoterapia –si bien no se trata de una raza, se realizó un reconocimiento a esa noble función que cumplen los equinos–, Macri quiso saludar en la pista a los representantes de la Asociación Argentina de Actividades Ecuestres Para Discapacitados.


La pista de Palermo no es como la de la Rural del Prado, que en general luce un césped impecable, la Rural argentina tiene un ruedo de arena que con la lluvia de los últimos días estaba convertida en un fangal donde el que caminaba se enterraba hasta los tobillos.


El presidente argentino intentó abrir una portera para ingresar, pero como tenía una cadena con candado optó por treparse y pasarla por arriba, para saltar al ruedo sin temor de ensuciarse los zapatos o su elegante traje.


Tras saludar a quienes lo esperaban en la pista, el instructor de la citada asociación hizo echarse al caballo overo Gran Campeón y el presidente se sentó encima del animal. Y en medio de la aprobación de todos los presentes y fotógrafos desesperados por capturar la imagen, le hizo seña a la primera dama, Juliana Awada, que le enviara a Antonia, su hija de cuatro años para que compartiera con él ese momento. La niña no mostró ningún dejo de timidez y al ser colocada sobre el fango corrió a abrazar a su padre y subirse arriba del overo para coronar con esa imagen el retorno de un presidente argentino a la Exposición Rural de Palermo.


El supermercado argentino

Mauricio Macri ecordó que Argentina fue conocida en su mejor momento como el granero del mundo, y dijo que ahora no solo volverá a ser el granero del mundo sino que pasará a ser el supermercado del mundo..



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