Faltan 137 días

Columna de opinión en El Observador Agropecuario
Por Ruy Gil, especial para El Observador

¿Cómo se puede cooperar y competir al mismo tiempo? ¿Cuánto hay de cierto en el término "coopetencia" acuñado hace dos décadas?

Muchos somos descreídos de los términos modernos que indican la posibilidad de colaboración entre partes con intereses a la vista contrapuestos. En los cursos de negociación enseñan que hay otra vía de concebir las relaciones comerciales bajo la consigna "ganar-ganar". Es así que presentan como una situación factible que quien vende algo quede satisfecho al mismo tiempo que quien actúa de comprador, o bien que quienes compiten en un mismo mercado logren encontrar un espacio de colaboración.

Pensemos por un instante en las distintas cadenas de producción de carne alrededor del mundo. Distintas especies, distintos sistemas de producción, distintas culturas, distintos mercados y distintos gobiernos, sin embargo un mismo hecho: la confrontación entre los agentes de las cadenas compitiendo por capturar la mayor porción posible del valor generado. Hablando claro, hablamos de las pujas por el precio, fenómeno similar entre países y especies, nada original para nadie en la faz de la tierra.

Lo que sí resulta distinto entre países y especies es la organización que cada uno de estos sectores se ha dado. Observamos cadenas dónde los sectores están abiertamente desarticulados sin organización alguna dentro y fuera de cada eslabón, es decir, siquiera presenciamos organización de productores o industriales. El primer nivel de articulación sería entre privados en forma horizontal, es decir, organizaciones de productores por un lado y organizaciones de industriales por otro. Ya no tan evidente, son aquellas organizaciones que nuclean a productores e industriales, y menos aún, aquellas organizaciones que suman la participación del Estado.

Parecería que a medida que las cadenas profundizan su grado de vinculación horizontal y vertical estarían reconociendo que la dinámica de "ganar-ganar" sólo es posible a través de la articulación de intereses a priori contrapuestos, de forma de obtener beneficios para todos los participantes, aunque no sean necesariamente el mismo tipo de beneficios.

Lo interesante a reflexionar es si cada relación particular que se han dado productores e industriales en el mundo ha determinado la generación de modelos de negocios, estímulos económicos y grados de eficiencia significativamente distintos.

¿Podrían explicarse los ciclos de expansión y contracción en función de la dinámica de integración de los agentes privados y el grado de consenso con el sector público? ¿Cuán diferentes son los componentes clave que cada cadena ha decidido desarrollar bajo el formato de bienes públicos y privados? ¿Cuáles son los mecanismos acordados para generar consensos e identificar prioridades entre los sectores público y privado?

Recientemente se ha añadido un nivel más de complejidad con la incursión de corporaciones de alcance mundial en el negocio de la carne. En efecto, este fenómeno ha sumado nuevas perspectivas e intereses que integrar en la construcción de visiones comunes y acuerdos público-privados a lo largo de la cadena de valor. Sólo a modo de ejemplo deberíamos preguntarnos cómo hacer que conviva la inversión en promoción que hace un país en la marca de sus carnes con la marca privada de las corporaciones que tienen presencia en más de un país.

Volviendo a la pregunta del inicio, en cuanto si es posible competir y cooperar, una primer respuesta sería que depende de cada situación, pero en realidad la pregunta acertada no es si es posible, sino más bien cómo lo hacemos posible. El sector cárnico mundial tiene el desafío de enfrentarse a amenazas bien organizadas y las respuestas ya no están en manos de los países ni de las especies por separado. Comprender los distintos niveles de articulación, así como las áreas de competencia y cooperación entre los agentes, resulta esencial con el fin de diseñar estructuras globales de gobernanza que sean eficientes.

En noviembre abordaremos la temática de "gobernanza de la cadena cárnica" en el Congreso Mundial de la Carne con el objetivo de analizar los modelos de gobernanza de las cadenas cárnicas de diferentes países y su relación con los resultados sectoriales. Te invitamos a ser parte y dejar tu huella, sólo faltan 137 días (www.wmc2016.uy).

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