Ficciones criminales cuyo autor intelectual es una mujer

La literatura policial es un universo regido por hombres pero ha tenido y tiene autoras muy importantes.María Inés Krimer, Sarah Paretski, Cristina Fallarás y Mercedes Rosende son algunas de las actuales

La literatura policial se encuentra inherentemente unida al sexo masculino. No solo por sus protagonistas  –sus detectives duros, policías recios o consultores intelectuales suelen ser invariablemente hombres– sino porque la amplia mayoría de sus escritores pertenecen a este.

Sin embargo, notables mujeres han sido cultoras del policial, tanto si se habla de la novela clásica (también conocida como ´policial problema´) como si nos referimos al policial negro, nacido durante la depresión en Estados Unidos.

Una lista completa llenaría un libro, pero no puede dejar de mencionarse a Agatha Christie, responsable de casi un centenar de novelas y de la creación de figuras ineludibles del género como los detectives Hercule Poirot y Miss Marple.

Ya centrados en el policial negro, tampoco es posible olvidar a la pionera Dorothy Hughes –autora de dos novelas imprescindibles, como lo son El gorrión caído y Persecución en la noche– a principios de la década de 1940; ni a las ya míticas P.D. James y Patricia Highsmith, esta última una de las más reconocidas, a partir de dos creaciones específicas: la novela Extraños en un tren –adaptada al cine varias veces, desde Alfred Hitchcock hasta en comedias como Tira a mamá del tren– y el personaje de Tom Ripley, protagonista de su propia serie de novelas, y que en el cine ha tenido el rostro de Alain Delon, Matt Damon y John Malkovich, entre otros.

Pero, así como el mismo género policial goza de una estupenda salud y una entusiasta globalidad, sus cultoras generan no solo algunos de los mejores libros dentro de lo publicado, sino que además, cada una desde su país, brindan una mirada única e irrepetible.

A tono con la universalidad feliz que el policial ha adoptado desde fines de la década de 1990 –con sus representantes de muchísimas partes del mundo, como son Mankell, de Suecia; Camilleri, de Italia; Markaris ,de Grecia; Paco Taibo, de México, entre tantos otros– destacamos cuatro escritoras policiales, exponentes, cada una de ellas, de la literatura de su país y de la buena salud del género.

Sara Paretski
Nacida en Iowa, Estados Unidos, en 1947, Paretski se destaca sobre todo por la creación de un personaje emblemático, protagonista de su propia serie, como lo es: la detective privada Victoria I. Warshawski. Warshawski es en gran medida un álter ego de la propia Paretski, ya que comparte su lugar de residencia, Chicago,  y sus raíces polacas e italianas. La saga de Warshawski se compone, hasta el momento, de 15 novelas, iniciada en 1982 con Valor seguro.

Las novelas de Paretski se destacan por la complejidad de sus argumentos y la visión femenina, tanto del personaje como de la escritora. Narrados en primera persona, los casos que investiga Warshawski se vinculan directamente con el desarrollo comercial de Chicago y cómo el progreso ha dejado de lado barriadas enteras, hundidas en la miseria.

Paretski se corresponde con la escuela iniciada por Raymond Chandler y su detective Philip Marlowe, pero encuentra mayores paralelismos con Robert B. Parker –creador de Spencer– y la relación personaje-ciudad, que se da entre Warshawski y Chicago, así como entre Spencer y Boston.

Las novelas de Paretski en Uruguay se encuentran con facilidad entre las librerías de saldo, especialmente tres de ellas: Golpe de sangre (1988), Marcas de fuego (1989) y Fuego (2005), las dos primeras en la reciente reinterpretación de la colección Novela Negra a cargo de Editorial Zeta (siguiendo el modelo estético de la colección original de Bruguera).

Además de ser de las más conseguibles, tanto Golpe de sangre como Marcas de fuego se cuentan entre las mejores novelas de la escritora.

Cristina Fallarás
Arrebatadora escritora pelirroja nacida en Zaragoza, España, en 1968, dueña de una prosa descarnada y dura, capaz de ponerle los pelos de punta al más pintado, esta autora ha ido imponiéndose en la novela policial durante los últimos 10 años.

Periodista de profesión, Fallarás lleva adelante desde hace un par de años el interesantísimo sitio sigueleyendo.com, una suerte de revista literaria online que además cumple con las condiciones de cualquier editorial, vendiendo libros online de autores de todo el mundo, especialmente europeos.

En el año 2011 con su novela Las niñas perdidas se transformó en la primera mujer en ganar el prestigioso premio Hammett, el más importante de la literatura policial en castellano. La misma novela se llevó el premio de Novela Negra L’H Confidencial de ese mismo año. En total, Fallarás cuenta con seis novelas, en una carrera iniciada en 2002.

En Uruguay su obra no es fácil de conseguir, con la salvedad de Las niñas perdidas que se encuentra en librerías de saldo. Pero es de las escritoras más cercanas a cualquiera con una conexión a internet, ya que ofrece trabajos de manera digital en forma permanente mediante su sitio sigueleyendo.com.

María Inés Krimer
Nacida en Paraná, Argentina, en 1951, de ascendencia judía, ha vinculado frecuentemente su historia personal con sus novelas –tanto la referencia geográfica a su lugar de origen como a su etnia–  rasgo que se torna distintivo en su mejor trabajo dentro del género negro, que es Sangre kosher, editada como parte de la colección de policiales Negro Absoluto, coordinada por Juan Sasturain (uno de los mayores exponentes del género en el vecino país). Krimer es además maestra y abogada –otro rasgo distintivo que se repite en sus novelas– pero tiene cinco libros publicados en los últimos 12 años, periodo que ha dedicado exclusivamente a escribir.

Sangre Kosher se distingue también dentro de su literatura por presentar a su primer personaje fijo, la archivista jubilada, devenida en detective, Ruth Epelbaum, quien en cierta medida oficia de álter ego de la propia Krimer, por su relación con Paraná y con la comunidad judía.

Con su novela La inauguración ganó el premio Internacional de Novela Letra Sur 2011 y esta historia está considerada como el mejor de sus trabajos (aunque quien escribe recomienda calurosamente Sangre kosher). En Uruguay, en cambio y una vez más en la infaltable mesa de saldos, la novela de Krimer que se encuentra fácilmente es Lo que nosotras sabíamos, ganadora del premio Emecé de novela en 2009.

Mercedes Rosende
En Uruguay no abundan los escritores policiales, menos aún las mujeres que se dediquen al género. Rosende es la honrosa excepción.

Nacida en Montevideo, es, además de escritora, escribana y docente. De entre sus libros, se destacan Demasiados blues, ganador del concurso de la Intendencia de Montevideo y Breve paraíso del sueño, ganador del Premio  Municipal de Literatura que otorga el Ministerio de Cultura. Sus novelas de marcada tendencia policial son La muerte tendrá tus ojos y Mujer equivocada, editadas por Sudamericana y Planeta, respectivamente.

Rosende ha sido la representante uruguaya en varios festivales temáticos, como lo son el Azabache, de Mar del Plata, y el Buenos Aires Negro. Su estilo es cinematográfico, dinámico y ágil y, al contrario de las demás incluidas en este informe, no hace especial hincapié en estar ambientado en un lugar específico, en  este caso Montevideo. La obra de Rosende tiende a mirar de manera algo distante el lugar donde acontece, lo que la dota de cierta universalidad.

Los libros de Rosende se encuentran (al menos los dos policiales) con mucha facilidad en cualquier librería del país. Mi recomendación va para la entretenida La muerte tendrá tus ojos.


Fuente: Rodolfo Santullo

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