Fiscal pide imputar a Lula en caso Petrobras y mira hacia Rousseff

Oficialismo frente a una nueva ola judicial en medio de crisis política
Mientras el senado brasileño avanza en el análisis de las acusaciones de maquillaje de cuentas públicas por las que deberá resolver la próxima semana si habilita el juicio de destitución a la presidenta Dilma Rousseff, el oficialismo enfrenta una nueva ola de denuncias en la Justicia. Una solicitud de la Fiscalía de Brasil puede dejar por primera vez como imputado en el caso Petrobras al expresidente y líder histórico de la izquierda norteña, Luiz Inácio Lula Da Silva, y además abrir una investigación en la justicia sobre Rousseff por el escándalo de la petrolera.

La Fiscalía de Brasil solicitó permiso a la corte suprema para investigar por posible corrupción a Lula, a tres ministros del gabinete de Rousseff y a otras 27 personas, entre ellas miembros del partido del PMDB del vicepresidente Michel Temer, a quien el oficialismo acusa de promover un "golpe de Estado" contra la presidenta.

"El pedido es para agregarlos a la principal investigación (de la causa que investiga el megafraude en Petrobras) que es sobre organización criminal. Si es aceptado habrá más de 70 personas en el mismo proceso", dijo a la AFP un asesor del Supremo Tribunal Federal.

Según consignó la agencia Reuters, el diario Estado de San Pablo informó que el fiscal general de Brasil, Rodrigo Janot, acusó a Lula de participar en un plan para impedir que el exejecutivo de Petrobras, Nestor Cervero, colaborara con la investigación.

Además el fiscal Janot también pidió al Supremo Tribunal Federal que abra una investigación a Rousseff en el marco del caso Petrobras, reportó el martes Globo News. La solicitud es por supuesta obstrucción a la Justicia en el marco de la causa denominada Lava Jato.

Rousseff, que podría ser depuesta de su cargo a fin de mes por la acusación no ligada con Petrobras de haber violado las leyes de presupuesto del país, había evitado hasta ahora ser arrastrada en la investigación de corrupción más grande en la historia de Brasil.

En medio de la crisis

El pedido del fiscal general llegó en uno de los momentos más delicados de la crisis política que atraviesa el país, justo una semana antes de que el pleno del Senado decida si aparta a Rousseff por 180 días de su cargo para dar inicio a su juicio de destitución.

Janot está ampliando la investigación en gran medida por el testimonio del senador Delcidio do Amaral, que decidió colaborar con la investigación a cambio de una sentencia más leve. El tribunal ya estaba investigando a unos 50 políticos, incluidos los líderes de ambas cámaras del Congreso.

En medio de la tensión, incluso la cúpula del oficialista Partido de los Trabajadores analiza junto a Rousseff que la presidenta renuncie a su cargo, para evitar la destitución, y luego buscar posicionar la figura de Lula en elecciones anticipadas.

Ayer Rousseff salió otra vez a defenderse. "Estoy segura de que cualquier apertura de una investigación mostrará que el senador Delcidio do Amaral estaba mintiendo", dijo la presidenta a periodistas tras anunciar el plan anual de subsidio financiero para el sector agrario.

El País de Madrid informó que en su escrito Janot vinculó a Lula con la corrupción en Petrobras. "Jamás podría haber funcionado tantos años y de forma tan amplia y agresiva en el ámbito del Gobierno federal sin que el expresidente Lula participase", sostuvo el fiscal según publicó el diario español.

En el centro de las sospechas sobre Rousseff vuelve a estar la fallida designación de Lula como ministro jefe de su gabinete, que para la Fiscalía pudo tener como objetivo "desordenar" las investigaciones sobre el expresidente (2003-2010) que llevaba a cabo el magistrado de primera instancia Sergio Moro. La presidenta siempre ha asegurado, sin embargo, que invitó a su predecesor a su gobierno por motivos políticos.

Fuente: Agencias

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