Francia es una olla a presión a tres días de empezar la Eurocopa

Hollande enfrenta huelgas, amenaza terrorista y también inundaciones
A tres días del comienzo de la Eurocopa de fútbol en Francia, el gobierno de François Hollande vive una delicada cuenta atrás en medio de múltiples conflictos sociales y con el desafío de garantizar la seguridad ante el riesgo de atentados. Mientras ayer manifestantes lanzaron huevos al ministro de economía galo, Emmanuel Macron, en protesta por una polémica reforma laboral, el riesgo de un atentado quedó patente con el anuncio de los servicios secretos ucranianos de que un francés, detenido el pasado 21 de mayo, preparaba un total de 15 atentados en Francia antes y durante la competencia.

Pocas veces un país que alberga un gran torneo internacional prepara la cita en un ambiente tan tenso y sombrío. Las actuales huelgas en los ferrocarriles y el anuncio de un paro de pilotos de Air France se suman a tres meses de movilizaciones sociales contra el proyecto de reforma laboral del Ejecutivo, un texto que incluso genera rechazo dentro de un ala del oficialismo.

A esto se agregó la semana pasada la peor inundación desde 1982 en el centro del país y en la región parisina, mientras sigue presente el temor a nuevos ataques yihadistas siete meses después de los atentados de noviembre en París, que dejaron un saldo de 130 muertos.

El presidente Hollande advirtió el domingo que la "amenaza" terrorista estará presente un "largo tiempo" y pidió que cesaran las huelgas, cuya duración preocupa en los ámbitos económicos -en especial los profesionales del turismo- cuando se espera que decenas de miles de aficionados lleguen a Francia.

Tensión

El ministro de Economía francés fue recibido ayer con huevos cuando visitó Montreuil, una ciudad cercana a París. "No escuchan, sólo insultan", dijo Macron con yemas de huevo en el pelo, y calificó a los manifestantes de "agitadores profesionales".

Macron apareció el mes pasado en un video discutiendo con dos miembros de la Confederación General del Trabajo, una poderosa central sindical, a quienes les dijo: "La mejor manera de pagarse un traje es trabajando". "¡Pero si sueño con trabajar!", le respondió uno de ellos.

El video generó una polémica que alimentó las protestas de ayer. "Mejor en huelga que con traje", rezaba una de las pancartas de los manifestantes.

El nombramiento de Macron en 2014 con un ambicioso programa de reformas económicas desató críticas a Hollande, acusado de girar hacia la derecha.

Una mayoría de franceses (54%) rechaza estas huelgas y manifestaciones, según un sondeo publicado el domingo. Sin embargo, una nueva jornada de acción contra el proyecto de reforma laboral está prevista para el 14 de junio, con una manifestación nacional en París.

Un año antes de las elecciones presidenciales francesas de 2017, el gobierno de Hollande sigue apostando por esta reforma laboral, que pretende abrir mercados y ayudar a reducir el desempleo, pero que sus detractores consideran demasiado liberal.

El foco más urgente de apagar es la huelga por tiempo indeterminado de los ferroviarios, que sigue perturbando el tráfico tras seis días de conflicto.

Presionados por el gobierno, la dirección de la compañía estatal de trenes y los sindicatos iniciaron ayer una última sesión de negociaciones sobre la organización del tiempo de trabajo.

Otro tema de preocupación son los pilotos de la compañía Air France, que prevén una huelga del 11 al 14 de junio –la Eurocopa empieza este viernes 10– contra las medidas sobre su competitividad.

También hay huelga en los sectores del petróleo –con varias refinerías paradas–, de los puertos y estibadores, de la recogida de basura y de la energía.

Fuente: AFP

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