Francia en guardia para evitar nuevos ataques

Tras el atentado en Niza, el gobierno de Hollande refuerza la seguridad en medio de las fuertes criticas de la ultraderecha por el desempeño del ministro del Interior
Inquieto por la deriva política que ha tomado el atentado del jueves en Niza, en el que un tunecino utilizó un camión para atropellar y matar a más de 80 personas y herir a otras 300, el Gobierno francés anunció el sábado que reforzará la seguridad y defendió las medidas de prevención que se adoptaron aquel día, en medio de las críticas que llegan desde la derecha y la ultraderecha.

Las autoridades han lanzado el mensaje unívoco de que una acción como la perpetrada por Mohamed Lahouaiej Bouhlel (que fue reivindicada por el grupo terrorista Estado Islámico) es difícilmente evitable.
"Habrá sin duda más víctimas inocentes", reconoció el primer ministro, Manuel Valls.

Por su parte, la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, exigió la dimisión del ministro del Interior tras el atentado

"En cualquier otro país del mundo, un ministro con un balance tan horrible como el de Bernard Cazeneuve - 250 muertos en 18 meses- hubiera presentado su renuncia", dijo Marine Le Pen, en referencia al balance total de víctimas de los atentados de enero y noviembre de 2015 en París, el del 14 de julio en Niza (sureste) y otros, que suman una cifra cercana a 250.

"Vemos a un presidente de la República, a un primer ministro y a un ministro del Interior que pasan su tiempo comentando los atentados, afirmando que es imposible evitarlos", declaró, en una conferencia de prensa en la sede de su partido, el Frente Nacional (FN.)

Para contrarrestar estas críticas, el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, dijo ayer que se reforzará la presencia de las fuerzas de seguridad en todo el territorio galo, en parte gracias a la incorporación de reservistas de la gendarmería y de la policía.

Esa reserva operacional, compuesta por 9.000 gendarmes y 3.000 policías, está llamada a dar un respiro a los saturados cuerpos del orden para proteger las fronteras, misión en la que también están empleados parte de los 10.000 militares desplegados en el interior de Francia.

La preocupación pasa ahora por la infinidad de festivales y eventos culturales que se organizan en verano en el país, que contarán con planes de prevención especiales. Tras las acciones perpetradas por una célula local -como en el "Charlie Hebdo", en enero de 2015- y por infiltrados retornados de Siria -como en la sala Bataclan, el pasado noviembre-, el Ejecutivo se enfrenta ahora al reto que suponen terroristas como Bouhlel, que se radicalizó muy rápidamente y sin dejar rastro, según dijo el gobierno francés.

Críticas de la ultraderecha


Siempre presta a hacer de la seguridad un caballo de la batalla política, Le Pen denunció las "gravísimas carencias" del Gobierno socialista a la hora de afrontar un problema que, a su juicio, debería implicar una intervención contundente en el control de las fronteras y mayor vigilancia sobre los imanes radicales.

"Cuando se nos dice que se trata de actos imprevisibles, que nos tenemos que acostumbrar a los ataques terroristas o que el problema no podrá solucionarse en varias generaciones, escucho un discurso que no puede sino incitar a la población al derrotismo, al desánimo y a la angustia", lanzó la líder del Frente Nacional. Le Pen se unió de esa manera a buena parte de los representantes conservadores, entre ellos el aspirante a las primarias Alain Juppé, que fustigan desde el jueves a las autoridades.

Quien más se ha significado en sus críticas ha sido el presidente de la región Provenza Alpes Costa Azul y exalcalde de Niza, Christian Estrosi, quien hoy se preguntó "qué medidas de seguridad se tomaron, en esta situación de guerra, para que no se pueda matar con ese arma (el camión) en una gran ciudad de Francia".

En una réplica a Estrosi, sin mencionarlo, el ministro del Interior recordó que el dispositivo de seguridad para los fuegos artificiales de la Fiesta Nacional en Niza se había preparado "en estrecho contacto" con el ayuntamiento de la ciudad. Y recordó que la alcaldía, en manos de la mano derecha de Estrosi, Philippe Pradal, podía haber anulado el acto si creía que no se cumplían las condiciones de seguridad.

Un nuevo terrorismo


Mohamed Lahouaiej-Bouhlel "se radicalizó muy rápido", aseguró el ministro del Interior francés Bernard Cazeneuve, en base a testimonios de allegados. Son individuos que "llevan a cabo acciones extremadamente violentas sin necesariamente haber combatido o haber sido entrenados", añadió el ministro, un "nuevo modo" que ilustra "la extremada complejidad de la lucha antiterrorista".

Fuente: Agencias

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