Francisco Simaldoni y Christian Villega: estética musical

Los invitamos a recorrer el interior de su hogar y a descubrir sus objetos más preciados

Inmersos en el barrio La Figurita, en una típica casa montevideana de la década de 1940, comparten hogar el músico y director de coros Francisco Simaldoni y el estilista y maquillador Christian Villega. Tras casi una década de relación, hace cinco años se mudaron a la propiedad que hoy combina a la perfección el amor por la música y las artes visuales de sus dueños.

Zaguán y pisos de mosaico dan la bienvenida a la casa, que aún conserva vestigios de otra época. Espacios amplios y luminosos se llenan de recuerdos de viajes y experiencias. Francisco es director del coro Universitario, del Polifónico Santa Elena y del coro femenino Voces de la Plaza. Se ha volcado a la docencia y ha trabajado intensamente en la promoción del canto coral. "Nos une el gusto por el arte", cuenta el músico, que acompaña incondicionalmente los proyectos de Christian, entre los que se encuentra la inauguración de su propio emprendimiento, Elegance, una peluquería que se ubicará en pleno centro de Montevideo.

Mientras nos cuentan acerca de sus proyectos, se alistan para el retrato junto al piano, uno de los objetos más preciados de la casa. Inmediatamente después del primer flash, entra en escena con total naturalidad Lupe, su perra, y se dispone a posar cariñosamente entre ellos.

PERSONALIDAD ARTÍSTICA. El rincón más importante de la casa es esta obra realizada por Christian, quien complementa su formación y alimenta su veta artística estudiando Bellas Artes. Se trata de una reproducción elaborada en mosaico, empotrada en la pared del jardín. Llevó un mes y medio de trabajo y ardua dedicación.

PERSONALIDAD ARTÍSTICA

TROTAMUNDOS. Una caja antigua de madera conserva una innumerable cantidad de souvenirs y obsequios de distintas partes del mundo. La profesión de Francisco los llevó a recorrer distintos lugares, por lo que atesoran recuerdos de cada destino.

TROTAMUNDOS

OBSEQUIO. Entre los rinconcitos favoritos de la casa, se guarda con cariño este obsequio, una obra plástica del artista duraznense Adolfo Pastor.

OBSEQUIO

TALENTO. Aquí se reúnen libros y discos que resumen la entrega y dedicación de Francisco a su profesión. También conserva con cariño el premio Morosoli, obtenido en 2006 en reconocimiento a su trabajo.

TALENTO

A TIEMPO. Este reloj de péndulo antiguo se conserva desde hace décadas en la familia Simaldoni. En pleno living de la casa, el reloj se exhibe en compañía de varios búhos decorativos. Uno, incluso, luce dentro del reloj. Lo clásico en conjunción con lo lúdico.

A TIEMPO