Gerente general de ANCAP pasó a supervisar negocios del ente

Horvath asumió el lunes y ayer participó de su primer Directorio
El ingeniero industrial mecánico Ignacio Horvath asumió como gerente general de ANCAP este lunes y ayer tuvo su primer estreno en el Directorio del ente petrolero. Según comentaron fuentes del ente a El Observador, el ejecutivo participará de aquí en más en todas las sesiones semanales o extraordinarias del máximo órgano de dirección de la empresa.

Además, tendrá a su cargo la supervisión de todas las gerencias del ente, tarea que hoy estaba recayendo en los distintos directores de la empresa que asumieron en mayo de este año con el desafío de ordenar y sanear las finanzas de ANCAP.

El cargo de gerente general y gerente financiero había sido suprimido en una reestructura funcional que hizo ANCAP durante el primer período de gobierno de Tabaré Vázquez (2007). Luego de la crisis financiera del ente durante el último quinquenio, la actual administración de gobierno optó por realizar un llamado público para completar esas vacantes. A principios de año había sido designado como gerente financiero, Gustavo Mayola, un cargo que tampoco estaba operativo.

Con 38 años, Horvath cuenta con una dilatada trayectoria en la industria del petróleo. Para asumir su cargo, renunció a un puesto ejecutivo en Houston (EEUU) en la mayor empresa de servicios petroleros del mundo, Schlumberger.

"Vengo a aportar mi granito de arena", declaró Horvath a El Observador apenas se conoció la designación entre un grupo de más de 100 aspirantes a principios de octubre.
"Este país me dio la educación. Surgió esta oportunidad y vengo a ponerle el hombro a ANCAP y al país", comentó. El actual gerente general de la petrolera estatal aseguró que está al tanto de la situación pasada y actual de la empresa. "Los uruguayos precisamos una ANCAP fuerte", declaró en esa oportunidad.

Algunas unidades de negocio como el Portland o la petroquímica instalada en Argentina, Carboclor, vienen acumulando números negativos que las autoridades están procurando corregir.
En el segundo caso se encuentra avanzada la búsqueda de un socio o la venta total de ese negocio.
Hasta el momento, al Directorio del ente no le llegó un informe de la consultora KPMG de la vecina orilla que será clave para definir el futuro de esta empresa que en el primer semestre perdió
US$ 9,3 millones. Incluso el presidente de la República, Tabaré Vázquez, anunció como "muy factible" el fin para otras subsidiarias de la petrolera estatal que en el último trienio cerró con un rojo acumulado de US$ 691 millones.

Mercado del combustible

El semanario Búsqueda informó en su edición de ayer que el gobierno estaba evaluando desregular los precios de venta de combustibles al público para que sean las estaciones quienes determinan el valor de comercialización. Sin embargo, fuentes de ANCAP descartaron un cambio "tan abrupto" del mecanismo que está vigente actualmente.

Además se mostraron "sorprendidos" por las críticas y cuestionameintos de la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu) porque al Directorio del ente no llegó "ningún pedido formal" de entrevista por parte de la gremial de los estacioneros para plantear sus inquietudes sobre ese tema. En declaraciones a Subrayado, la ministra de Industria y Energía, Carolina Cosse, negó que el Poder Ejecutivo esté pensando en desregular el funcionamiento de este negocio.

"Lo que sí hemos estudiado durante mucho tiempo con el directorio de ANCAP es, cómo hemos dicho desde el principio, un nuevo modelo de remuneración, de bonificaciones para la distribución", precisó Cosse. En toda la cadena de distribución de combustibles y bonificación a estaciones, el ente petrolero desembolsa unos US$ 500 millones anuales, según el Ministerio de Economía y Finanzas.

"Vamos a tener que disminuir esa cifra y vamos a tratar de establecer algunos criterios de forma que las estaciones más pequeñas no se perjudiquen sino que hasta se puedan beneficiar", explicó Cosse, sin dar mayores detalles sobre cómo se implementará el nuevo régimen. El objetivo de las autoridades sigue siendo el mismo: abatir en un 10% los costos de distribución y comercialización de combustibles en unos US$ 50 millones. Hasta el próximo 8 de diciembre, ANCAP tiene plazo para definir un nuevo contrato con las cuatro distribuidoras de combustibles (ESSO, Petrobras, Ducsa y Canopus).

En tanto, desde agosto el ente petrolero decidió congelar la actualización de la bonificación que otorga a las estaciones. Por ese motivo, la Unión de Vendedores de Naftas (Unvenu) ya tenía hasta la semana pasada la adhesión de 300 de 477 estacioneros de todo el país que pretenden solicitar el descuelgue del convenio salarial que está vigente.

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