Girlboss: una serie de moda incómoda

Se trata de una ligera adaptación del libro de Sophia Amoruso, ex CEO de la marca Nasty Gal, que comenzó como una tienda de ropa vintage en eBay
Es difícil simpatizar con Girlboss, pero no es imposible caer bajo sus encantos. La nueva serie de Netflix se ubica en la esquina de otras realizaciones originales del servicio como Love o Orange Is The New Black y presenta a un personaje un tanto desagradable y egocéntrico, que toma consistentemente malas decisiones y es un poco mala persona. A eso se suma esa actitud "me importa todo un bledo" tan millennial y prevalente en la cultura pop actual; pero con eso se crea un combo que, a pesar de todos sus malos ingredientes, tiene un adictivo sabor.

Girlboss se basa ligeramente en el libro de igual nombre de Sophia Amoruso, creadora de la marca Nasty Gal, una pequeña tienda de indumentaria vintage de eBay que creció para transformarse en un imperio de la moda y que posteriormente cayó estrepitosamente en desgracia: Amoruso tuvo que abandonar su puesto como CEO de la empresa y declararse en bancarrota. El libro –que no cuenta con ese último y desafortunado capítulo– fue editado en 2014 y se consolidó como un exitoso bestseller. #Girlboss es en parte una biografía de la vida de la ex CEO y una guía de cómo emprender partiendo de cero y desarrollarse en el mundo empresarial sin tener nada de experiencia.

Girlboss | Tráiler oficial | Netflix

La Sophia Marlowe de la serie comparte con Amoruso no solo algunos de los sucesos que marcaron su vida (su pérdida de rumbo, los pequeños hurtos, sus búsquedas furtivas en las tiendas de ropa vintage), sino también esas características que hacen de Marlowe un personaje que no genera a priori empatía en el público.

Todo el mundo puede amar al villano, al antihéroe o al canalla, pero es la intepretación del actor la que consigue que el público caiga a los pies de quien podría odiar. En este caso, la Marlowe interpretada por la actriz Britt Robertson (que actuó en el filme Tomorrowland: El mundo del mañana y en la serie Under the Dome) no termina de convencer. La personalidad atrevida y con inflexiones gansteriles que heredó de Amoruso no cierran en la piel de Robertson. Su actuación se destaca con creces en el rubro dramático, pero a la hora de abordar las partes más frías o rudas de su personalidad, Robertson carece de filo.

Más allá de Marlowe, cuya terquedad e insolencia puede cansar al más paciente de los espectadores, la serie merece un poco de paciencia y es recomendable verla hasta el final por razones varias: su temprana nostalgia de principios del 2000; la historia de una self-made woman que crea algo de la nada y logra superarse contra todos los pronósticos; su excelente elenco de actores de reparto; y su aún mejor intepretación del mundo digital, probablemente uno de los más logrados y creativos de la televisión actual.

Pero no hay que confundirse: esta no es exclusivamente la historia de cómo se fundó Nasty Gal, sino la historia de Sophia Marlowe, su camino hacia la adultez, sus fallas a la hora de relacionarse con otros, sus dramas personales y, luego, su emprendimiento. Muchos son los capítulos que se dedican a su vida personal y el desarrollo de su empresa pasa a segundo plano. Por lo que vale la pena estar advertido para no imaginarse una comedia laboral y quedar decepcionado.

Tal vez este foco tenga que ver con el gran elefante en la habitación de Girlboss: en 2017 Nasty Gal ya no ostenta el éxito que sí tuvo años atrás y se relaciona más con demandas laborales y la partida de Amoruso que con millones de dólares en ganancias. Y tal vez, al igual que Orange is The New Black, que surgió como la adaptación del libro de Piper Kerman y luego desarrolló sus propias tramas, Girlboss –que en el comienzo de cada episodio aclara que es una adaptación "muy ligera" del libro– desarrolle en próximas temporadas su propia evolución hacia la ficción.

Por eso, la apuesta está en su próxima (y todavía no confirmada) segunda temporada. Pero como toda moda, es de esperar que Girlboss vuelva el año que viene, un poco renovada y más ajustada que antes.

Prestar atención a:

La banda sonora

Suzy Quatro Wild One

La serie está exquisitamente musicalizada con temas de época, pero también del pasado y presente.

El elenco

Girlboss actores reparto

Los actores Jim Rash, RuPaul, Melanie Lynskey, Dean Norris y Norm Macdonald se roban las escenas.

La ambientación

Girlboss

La serie cultiva la nostalgia de principios del 2000 y da en el clavo con los detalles de la época.


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