Giroarenales: una fiesta urbana de color y luz en Buenos Aires

¡Qué geniales esos momentos de convivencia masiva disfrutando de placeres singulares como son charlar con la gente, pasear al aire libre, ver vidrieras que no sean en shoppings tomar un café al sol!

Todo eso que básicamente hemos ido perdiendo muchas ciudades en el mundo, especialmente en América, en pos de otras ventajas relativas, ahora se aprecia como lujo o evento excepcional... Y realmente deberíamos recuperarlo como opción a diario.

Eso que pasa por acá también lo viven en otras ciudades, y por suerte hay colectivos de comercios y profesionales que alinean intereses y generan estas instancias divertidas, con mucha concurrencia y sobre todo una efervescencia de ideas, que conjugan arte, ambientación y decoración de espacios públicos.

Ya hemos revisado acá algunos ejemplos como el Riba Regent´s Street Windows Project, donde los comerciantes de esa icónica calle londinense de asocian a estudios de arquitectura y diseño emergentes (y no tanto), y conciben un circuito creativo durante el London design Festival, cada setiembre.

Por acá más cerca un muy buen ejemplo es #Giroarenales.

Una fiesta urbana del interiorismo, (del 30 de  setiembre al 2 de octubre) organizada por DArA (Diseñadores de Interiores Argentinos Asociados) y MK Comunicación, en la calle Arenales, entre Montevideo y Cerrito, zona que concentra muchísimos negocios del rubro decoración, 70 de ellos unidos a diseñadores, generaron distintas intervenciones en interior y exterior de los locales, música en vivo, banda de jazz incluída, cocktails, ¡y hasta un carrito con horno pizzero!, los dueños in house recibiendo sonrientes a los visitantes, un verdadero encuentro entre gente que genera y la que consume o le interesa el diseño en distintas aplicaciones.

Miles de personas se volcaron, mayores, niños, en bici, caminando, observando y comentando todas las apuestas de cada casa, inspiradas en La Primavera y en el reuso de materiales.

Si bien falló una solicitud a la municipalidad de cerrar la calle al tránsito y el frío fue invitado no deseado, no fueron obstáculo para el disfrute general.

Una lástima no se haya podido extender más en el tiempo y/o no se haga coincidiendo con Casa Foa, pero estamos seguros pueda ser estratégico y/o coincidente con otros de tantos eventos que Buenos Aires regala a sus locales y visitantes todos los meses.

Hemos revisado reseñas y gracias a Juan Vanrell, corresponsal de lujo en el lugar, armamos un universo bastante aproximado al evento que elogiamos desde acá y siempre ponemos como ejemplo de instrumentos y medidas que con muy poca inversión generan circuitos de interés (y consumo) para reavivar zonas comerciales.

Aún cuando se critican localmente, inspiraciones demasiado literales a creadores como Arne Quinze o Charles Petillon en Covent Garden y un nivel no del todo parejo en cuanto a propuestas y armados, realmente  la lectura debería ir más allá de lo formal para resaltar lo operativo y de gestión:

_ El elogiable esfuerzo de parte de DArA y los comerciantes para generar esa movida y convocar multitudes que adhirieron a la propuesta, posicionando la zona de Recoleta en el rubro. Pueden hacerse cosas independientes pero es la evidencia de que la suma es más que sus partes.

_ La independencia de soluciones municipales u oficiales y la iniciativa privada alineada en pos de un objetivo común. 

_ La exhibición de soluciones y talentos emergentes ante un ejercicio común.

_ Posicionar una profesión y los comercios que permiten viabilizar los proyectos mediante algo que habla de ellos mismos como colectivo e individualidades.

Y de paso, no me canso de sugerirlo para nuestra principal avenida...

18 de Julio necesita motivar al público a que se oriente hacia el centro y revivir actividades y zonas. Por qué no se combinan comerciantes con  estudiantes de diseño, arquitectura o diseño gráfico, para armar vidrieras e intervenciones especiales... Todo en un sector de 3 cuadras e irlas rotando periódicamente. ¿Uds. no irian a ver qué pasa ahí de especial... Y de paso tomarse algo en un café o aprovechar para comprar algo?  ¿Si soy comerciante y tengo rubros cortos pero soy estudiante y me viene bien un par de vaqueros a cambio de armar vidrieras, o 10 vales de farmacia por ordenar la exhibición... O un surtido de ropa interior si me intervenís la fachada con descartes de tela de la producción? Win-Win total y no entiendo qué se espera para instrumentarlo... 

Con esas cosas simples pero geniales, con más gestión que inversión, es cuando las ciudades del 3er mundo se parecen paradójica y espectacularmente a las del primero.

Vean las fotos del circuito con ideas y recursos más que interesantes acá. 


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