Gobierno reacciona para poner piso a la caída del tipo de cambio

El dólar tuvo su mayor caída mensual desde 2012 y toma medidas para revertir tendencia
El dólar cerró julio con una caída de 2,7%, su mayor descenso mensual desde octubre de 2012 cuando el billete verde se desplomó 5% a $ 19,90. De todas formas, la mera de la última semana (0,4%) se moderó producto de una repunte de casi 1,4% que logró en las operativas de jueves y viernes. Ayer la divisa se anotó una suba de 0,5% y se situó en promedio a $ 29,75. En la pizarra del Banco República subió 10 centésimos a $ 29,20 para la compra y $ 30,20 para la venta.

La fuerte presión bajista que sufrió el tipo de cambio en julio en la plaza local llevó a que la divisa estadounidense quedará 0,4% por debajo del cierre del año pasado, aunque en el correr del mes el descenso tocó máximos de 1,8%. Esa tendencia encendió las alertas en las autoridades de gobierno, exportadores y algunos analistas, que advierten por un riesgo de acentuar presiones recesivas sobre la economía para el año en curso y 2017, pese a que otros países de la región también están atravesando el mismo fenómeno.

En los últimos días, las autoridades del equipo económico dejaron entrever que no estaban cómodos con dólar tan bajo. Una primera reacción fue la salida del BCU a comprar dólares en el mercado mayorista sobre fines de la pasada semana, una operación que no hacía desde octubre de 2013. Pese a que fue por un monto testimonial –US$ 300 mil–, se interpretó como "una señal" de que el gobierno no estaba dispuesto a tolerar descensos adicionales a futuro.

Luego hubo declaraciones del ministro de Economía, Danilo Astori, donde si bien reconocía que la baja del tipo cambio contribuía a moderar las presiones inflacionarias, también se debían preservar otros equilibrios como la competitividad de la producción uruguaya en el exterior.

En tanto, este jueves el Banco Central (BCU) aprobó una circular por la cual los pagos de las letras de regulación monetaria emitidas en pesos y unidades indexadas con vencimiento entre el 1° y el 31 de agosto que hagan las instituciones financieras no tengan la opción de elegir el dólar como moneda de pago.

El gerente senior de CPA Ferrere, Alfonso Capurro, recordó que este tipo de herramientas no son novedosas, pero están dirigidas a intentar que el tipo de cambio no mantenga un sesgo bajista. Recordó que el BCU había tomado la medida inversa en 2013, cuando el tipo de cambio subía más de lo que pretendían las autoridades para preservar otros objetivos como la evolución de la inflación.

La nueva disposición del BCU, determina que todos aquellos fondos de inversión que tengan títulos de deuda de la autoridad monetaria con vencimiento en agosto y quieren llevarse sus dólares al exterior, necesariamente deberán pasar por el mercado de cambios. Antes de esa disposición, los inversores se podía llevar directamente sus dólares desde el BCU sin pasar por los cambios. "La medida apunta a que el mercado tenga un funcionamiento más puro y también a quitarle volatilidad", explicó Capurro.

El experto recordó que en el último mes hubo operativa cambiarias por montos acotados de entre US$ 3 millones y US$ 4 millones, hecho que acentuaba la presión bajista sobre el billete verde. A juicio del gerente de CPA, con estas acciones se percibe que el gobierno considera que una cotización de $ 29,50 es "demasiada baja", y por eso intentan "apuntalar" un poco la competitividad por el impacto que tendría una depreciación fuerte en un breve lapso.

El economista Aldo Lema matizó el impacto de esa medida. A su juicio, no altera los fundamentos del tipo de cambio real, ni conlleva per se una política monetaria expansiva que afecta puntualmente al tipo de cambio nominal, por lo que a su juicio tendría un impacto neutral. "Sin embargo, podría reflejar una señal de intervención del BCU que solo será eficaz si fundamentos (externos e internos), la validan", escribió en su cuenta de Twitter.

Alivia inflación pero...

La baja del dólar –que arrancó en marzo– ya tiene su impacto sobre la inflación y sus perspectivas a futuro. La mediana de las encuesta de Expectativas Económicas de El Observador de julio proyectó una inflación de 10,4% para el año móvil a ese mes, una desaceleración de medio punto porcentual respecto al 10,9% que tuvo junio. Asimismo, para setiembre casi la mitad de los expertos ubica una inflación por debajo de los dos dígitos, aunque la mediana se ubica en el 10%.

Por su parte, Capurro de CPA dijo que es probable que incluso el dato de julio que se conocerá la próxima semana ya muestre una inflación en un dígito. En la misma línea, la economista de Deloitte Florencia Carriquiry había comentado a El Observador esta semana que sus modelos ya manejan una inflación bajo el 10% para fines de año, incluso tomando como base un tipo de cambio a $ 33,50 para ese horizonte. Sin embargo, alertó que existe el riesgo de que un tipo de cambio estancado pueda aumentar las chances de un "escenario recesivo" para el bienio 2016-2017 "ya que la evolución del tipo de cambio está más asociada a factores externos que a fundamentos de la economía".

La Unión de Exportadores sigue con "atención y preocupación" la interrupción de la apreciación del tipo de cambio porque los costos de Uruguay "siguen siendo altos" y los exportadores "no tiene margen" para seguir reduciendo sus valores de venta al exterior para "no perder pie" frente a los competidores, alertó su secretaria ejecutiva Teresa Aishermberg.

En cambio, según Capurro, a corto plazo, la baja del tipo de cambio podría "impulsar y actuar como un buffer" para el consumo, y con ello incrementar los ingresos del Estado que han estado en franco declive. En cambio, en una mirada a mediano plazo (de 12 a 18 meses) un tipo de cambio planchado podría comprometer la rentabilidad de los sectores exportadores, reconoció.

Astori declaró a la prensa la semana pasada que la coyuntura de devaluación "ha sorprendido pero a la larga va a haber un crecimiento leve". En ese sentido sostuvo que la baja "ayuda a la economía uruguaya contra la inflación pero también es un elemento a tener en cuenta cuando se trata de la competitividad de la producción uruguaya en el exterior", alertó el ministro. "Es una cuestión de equilibrios, hay que darle importancia a todos y tratar que no se perjudique ninguno", explicó. En tanto, el jueves Astori dijo en el ciclo de almuerzo de ADM que "no hay que esperar sorpresas" en el tipo de cambio y que la evolución será "gradual, al menos hasta después de las elecciones en Estados Unidos" que se celebran en noviembre.

Cinve prevé menos inflación a futuro

El Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) redujo a la baja sus proyecciones de inflación para este año en 0,3 puntos y en 0,2 puntos para 2017. Cinve espera que la inflación cierre ambos años en 10,04%. "La principal razón es la revisión de las previsiones para la evolución del precio del dólar, ante la reciente tendencia a la apreciación del peso uruguayo y la consolidación de un panorama menos favorable al fortalecimiento de la divisa norteamericana", indicó. Espera que el dólar cierre el año a $ 33,5, con perspectiva "a la baja".

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