Gobierno tiene los votos para aprobar suba de impuestos

Eduardo Rubio (izquierda radical) dará al FA el voto 50 para aumentar impuestos
A fines de mayo, convocados por el exdiputado del Frente Amplio, Gonzalo Mujica, representantes del Partido Nacional, el Partido Colorado y Unidad Popular se juntaron para buscar acuerdos entre las fuerzas opositoras de cara a la discusión de la Rendición de Cuentas.

Tras la reunión, la postura fue casi unánime: no votarían nuevos impuestos. Sin embargo, en estas horas quedó claro que el consenso opositor en el Parlamento es y será muy dificultoso de alcanzar.
Es así que el diputado de Unidad Popular, Eduardo Rubio (izquierda radical), dijo a El Observador que está dispuesto a acompañar los cambios tributarios que propone la Rendición de Cuentas que este miércoles el ministro de Economía, Danilo Astori, le presentó a la bancada del Frente Amplio.

El proyecto establece un nuevo impuesto a los juegos de azar y una suba en la tasa consular a las importaciones. "Los impuestos que trascendieron por la prensa, así como están, los puedo acompañar. Esto no quiere decir que vote la rendición en general", dijo Rubio. El diputado aseguró que pretendía más impuestos, sobre todo a los movimientos de capital, y que hará sus planteos en el plenario de la Cámara.

2,5% crecerá la economía en 2018, de acuerdo a la nueva proyección del Ministerio de Economía, medio punto porcentual más respecto al 2% proyectado en la anterior Rendición de Cuentas. Para 2019 la estimación se mantuvo en 3%.

Por lo tanto, pese a haber perdido la mayoría tras la deserción del diputado Mujica, el oficialismo cuenta, en principio, con los 50 votos para aumentar los impuestos. Pero deberá buscar apoyos para aprobar el resto de la Rendición de Cuentas. El diputado colorado Fernando Amado se había mostrado dispuesto a acompañar la iniciativa del gobierno para no dejar al país sin presupuesto.

Según la presentación de Astori ante la bancada de legisladores oficialistas, el gobierno planea aumentar el gasto discrecional en US$ 172 millones de dólares para 2018. De esa cantidad, hay US$ 100 millones que habían sido diferidos en la Rendición de Cuentas de 2016, a los que se suman hay US$ 62 millones más para la educación –que también recibe US$46 millones computados en los US$ 100 millones diferidos– y otros US$ 10 millones para pagar la primera cuota del acuerdo salarial con jueces y fiscales que decidieron aceptar la propuesta del gobierno (en total son US$ 30 millones en tres cuotas anuales). Con esos números, el presupuesto destinado a la educación alcanzará en 2018 el 5% del Producto Bruto Interno (PBI) y el objetivo del gobierno es llegar al 6% al final del período.

5% del PBI será la cifra que alcanzará el presupuesto de la educación con el aumento previsto en 2018, gracias a los US$ 62 millones de gasto nuevo y US$ 46 que vienen diferidos del presupuesto anterior.

A eso se suma el crecimiento del gasto "endógeno", fundamentalmente de las prestaciones de seguridad social, que "viene creciendo muy por encima de lo proyectado. En ese capítulo, la presentación del MEF incluye

US$ 100 millones por encima de lo previsto en la Rendición del año pasado destinado a las jubilaciones, y otros US$ 50 millones para la caja militar, que se mantendrá en los próximos años y deberá ser considerado en la actual ampliación de gasto con una asignación de similares características. Ese desfasaje en la estimación ya generó un desequilibrio entre ingresos y egresos de US$ 40 millones en la anterior Rendición de Cuentas.

"Tenemos un problema fiscal absolutamente claro. Es nuestro principal motivo de preocupación", dijo el ministro y reafirmó que la meta del gobierno es llegar al final del período con un déficit fiscal del 2,5%. El objetivo es cerrar 2017 con un déficit de 3,3%.

Del aumento de gasto previsto, necesitan una financiación extra de US$ 112 millones, que incluye los fondos para la educación, el pago a judiciales y un desequilibrio de US$ 40 millones que proviene de la Rendición de Cuentas anterior. Esa cantidad será financiada con lo que se recaude de los impuestos que establece esta nueva Rendición. El IRPF que se aplicará a los premios de los juegos de azar y el IRAE a la Banca de Quiniela recaudará US$ 17 millones.

Los otros US$ 95 millones vendrán del aumento de la tasa consular. Esa tasa actualmente está en 2% y aumentará un punto para las importaciones del Mercosur (a 3%) y tres puntos para el resto de los países (a 5%). Se trata de un impuesto que alcanza a los bienes de consumo y no afecta a la importación de petróleo ni a los bienes de capital. Es una medida provisoria, según dijo Astori, y a partir de 2020 regirá un cronograma de desmantelamiento de esta tasa. "Esto nos da margen para negociar en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y con los países que tenemos relaciones comerciales. Tiene un impacto moderado", dijo el ministro y descartó que, debido a la baja del tipo de cambio en Uruguay, esta medida tenga repercusión al alza en los precio de los productos.

Astori explicó que para realizar este presupuesto el gobierno tuvo en cuenta el escenario nacional, regional e internacional y aclaró que ese análisis muestra aspectos positivos, por el crecimiento de Uruguay, y también aspectos negativos por la situación de Argentina y Brasil. "No podemos confiar en que este crecimiento que estamos consolidando simplemente se mantenga sin una acción deliberada en materia de políticas públicas", explicó. El ministro reiteró que se trata de una rendición "muy cautelosa".

Sobre la decisión de redactar una Rendición de Cuentas que rija solo para 2018 y no por tres años como estaba previsto, el jerarca explicó que tiene el objetivo de "mejorar la asignación (de recursos) para 2019". "Luego iremos paso a paso hasta el final del periodo", apuntó Astori.


Populares de la sección

Acerca del autor