Hay que producir 28% más para pagar rentas


Refiere al pago de rentas ganaderas del último ejercicio agrícola
comparado con el 2012/2013
Los ganaderos que son arrendatarios en un 100% deben producir entre 25% y 28% más para hacer frente a los costos de las rentas contratadas en dólares y costos de producción, como consecuencia de la caída de los precios ganaderos de los tres últimos ejercicios agrícolas, si se comparan los valores del ejercicio agrícola 2015/2016 contra el período 2012/2013.

El dato surge del trabajo elaborado por Italo Malaquín, del Instituto Plan Agropecuario (IPA), que revela que 34% de las tierras de uso agropecuario (4,22 millones de hectáreas) son ocupadas por los ganaderos que se dedican principalmente a este rubro y para pastoreo. Se tomó como referencia 2012/2013 porque fue el período en que se produjo el quiebre de los mejores precios ganaderos.

Malaquín dijo a El Observador Agropecuario que esta información contenida en el trabajo ha sido presentada en 14 reuniones en diferentes puntos del país –quedan aún por efectuar otras cinco– y en todas ellas los productores se han cuestionado que frente a una caída de los precios ganaderos de casi 21%, y con rentas fijas en dólares, los márgenes del negocio caían abruptamente.

El 75% de los arrendamientos ganaderos son de 1 a 3 años

Este trabajo constató un dato llamativo referido a que 75% de los contratos de arrendamiento registrados en 2015/2016 estableció plazos de uno a tres años, lo que se incrementó sobre el ejercicio 2007/2008 que había sido de 67%. Malaquín opinó que una de las dificultades es la corta duración de los contratos, porque proyectar resultados productivos y económicos genera bastantes dificultades.

Cuáles son las razones entonces para plantearse plazos tan cortos en los contratos, mirado desde el punto de vista del tenedor de la tierra y del arrendatario, resulta un interrogante que se intenta responder. Una razón para el productor es que cuando se piensa en expandir en su producción o pastoreo, si la duración de los contratos es de corto plazo no es fácil provocar cambios productivos.

En la mayoría de los ganaderos se explica que en un período de 10 años –de 2004 a 2013– se produjo un proceso inflacionario en dólares corrientes de los productos, por lo cual era una forma de que el titular de la tierra se resguardaba de esa inflación, como también podía ser un argumento usado por los ganaderos.

Según el análisis, el arrendatario ganadero fue el que soportó todo el riesgo de precios en el período 2015/2016 y 2012/2013, donde la variación del tipo de cambio fue superior al IPC. Hubo un período de varios años en que frente a la volatilidad del valor de los productos en dólares corrientes, el tenedor de la tierra se resguardaba de esa forma y, como recibía dólares, sus ingresos en pesos mejoraron.

En este caso el dueño de la tierra fue el que se benefició con esa modalidad de contratos. Por otro lado, el productor redujo sus márgenes o está obligado a producir más para pagar esa misma renta en dólares a través de una productividad mayor.

Malaquín afirmó además la importancia de que los productores apliquen un método para dar respuesta a tres preguntas claves: cuánta carne vacuna hay que producir para pagar los costos de producción; cuántos kilos de carne hay que producir para pagar la renta, lo que en conjunto da una suma total de kilos. La última pregunta es cuánta carne vacuna produce ese campo. En base a esa información el productor razibarpa si tiene márgenes positivos o negativos. Y si es positivo si cubre sus necesidades financieras y familiares. Por ejemplo, para una renta de US$ 100/ha hay que producir entre 100 y 107 kg/ha.


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