Hijos suelen ser familiares más violentos con los ancianos

El Ministerio de Desarrollo Social atendió 156 casos en 2015
Dentro de las familias, los hijos son quienes más suelen ejercer algún tipo de violencia sobre los ancianos, según los últimos datos procesados por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en base a los casos atendidos por esa cartera. Los datos fueron revelados en el marco del Día Mundial de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se conmemora hoy.

En 2015, el Mides atendió a 156 ancianos en el Servicio de Atención a la Violencia Intrafamiliar Dirigida a las Personas Mayores. Se trata de una institución que trabaja desde 2015 tanto en Montevideo como en la zona metropolitana y que se encarga de atender situaciones de abuso o de maltrato en esta población.

En el 62,9% de los casos atendidos en 2015 quien ejerce violencia es el hijo de la víctima.

El 54,6% es hijo del matrimonio y en el 8,3% restante de los casos es hijo solo del anciano agredido y no de su pareja.

En el 11,1% de los casos la violencia llega del esposo o pareja de la víctima. Luego, en el 9,3% de las denuncias quien ejerce el maltrato es el nieto. En el resto de los casos, que suman el 16,7%, los agresores son sobrinos, yernos o nueras, hermanos o el hijo de la pareja.

En cuanto al tipo de maltrato, el que predomina es el psicológico, que afecta al 46,7% de las víctimas atendidas por el Mides. El maltrato psicológico implica acciones que provocan angustia, estrés, pena, baja autoestima, sentimiento de inseguridad o que arremeten contra la identidad, la autonomía o la dignidad de la persona.

Le sigue la negligencia o el abandono, que afecta al 21,7% de los casos y que implica la falta de cuidados como la higiene, la vestimenta, la administración de medicinas necesarias para satisfacer las necesidades vitales del anciano.

El maltrato físico afecta al 15,2% de los casos y otro 15,2% sufrió abuso patrimonial. Este tipo de agresión refiere a los casos en que se explota al individuo o se le quita su patrimonio sin su consentimiento o a través del engaño o del robo. Con respecto a este tipo de abuso, la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, señaló que su cartera se ha encontrado con "problemas serios" en el último tiempo. "Encontramos personas mayores que quedan en cuidado del Estado y sin embargo, cuando vamos a mirar, esas personas tienen ingresos y podrían valerse por sí mismas", relató la ministra. Advirtió que ese dinero suele estar en manos de familiares que no lo destinan al cuidado de los adultos mayores.

En cuanto al género, ocho de cada diez personas que se atienden en el Mides por este tema son mujeres. En el 71,7% de los casos, quienes realizan el contacto con el servicio de Atención a la Violencia Intrafamiliar dirigido a personas mayores son individuos ajenos al problema, o sea que no son las víctimas.

Arismendi destacó el rol de los vecinos, quienes muchas veces no saben el nombre de la víctima y así y todo notifican al Mides de la situación. Esos vecinos "mantienen los mejores valores de la cultura nacional", ya que son capaces de insistir a pesar de "la burocracia del Estado".

A estudio del Senado


La comisión de Asuntos Internacionales del Senado tiene a estudio el proyecto de ley que adhiere a Uruguay en la Convención interamericana sobre la protección de los derechos humanos de las personas mayores. De aprobarse que Uruguay adhiera a la convención, quedará obligado a salvaguardar los derechos y libertades de estas personas.

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