Hoy se estrena Mi mundial, el debut directorial de Carlos Morelli

La ópera prima está basada en la novela homónima de Daniel Baldi

Al hablar de su primera película como director, el cineasta uruguayo Carlos Morelli no puede escapar de las metáforas musicales. Pese a que se presente como un entusiasta del fútbol, el director de Mi mundial –que se estrena hoy en Uruguay–, también tiene un pasado como violinista y se nota al oírlo describir la presentación del filme como una mezcla de drama futbolístico y familiar. "La fuimos tratando de escribir con esos dos tonos. Es como un acorde", dijo.

Mi mundial relata el ascenso deportivo de Tito –una joven estrella del fútbol interpretada por Facundo Campelo–, y cómo su carrera afecta la vida de sus padres (Néstor Guzzini y Véronica Perrota) y entorno cercano.

Sobre el desafío de filmar una historia de fútbol juvenil y estrenar una película nacional durante las vacaciones de julio, Morelli conversó con El Observador.

¿Cómo pasó a integrar el proyecto de Mi mundial?

Me llamó Lucía (Gaviglio, productora) que le gustaba como yo escribía y quería que hiciera el guión. Me mandó la novela (Mi mundial, de Daniel Baldi) la leí, me enganché y empezamos a trabajar. Esto fue hace 4,5 años.

¿Por qué le sedujo la idea de adaptar la novela de Baldi al cine?

Me parece que está bueno el viaje del protagonista De abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo. El viaje del pueblo a la ciudad. Es una transformación. Las películas que me gustan son aquellas en las que los personajes cambian la forma de pensar, opinar y sentir. Me gustó que el libro está contado de forma muy genuina. Hay algo muy honesto. Me pareció interesante rescatarlo en la pantalla.

¿Cómo pasó de ser guionista a director?

Empezamos a trabajar en el guión pero poco a poco fui tomando ese rol porque empecé a visualizar la película de forma muy concreta. Fue natural el pasaje.

En retrospectiva y con la película ya terminada, ¿qué siente?

Tras haberla terminado, soy muy feliz. Fue muy poderoso. Llegué y me enganché en un equipo casi armado y tuve que moldearme y moldear al equipo. Fue una experiencia humana muy completa. Hacía mucho que no filmaba en Uruguay.

Usted está radicado en Alemania.

Sí. Dejé a mi familia. Estuve tres meses para filmar. Extrañé mucho. Eso me ayudó a concentrarme. Hubo que multiplicar la intensidad y por eso salió tan rápido. Estaba filmando y editando al mismo tiempo.

La película se concentra mucho en el drama familiar entorno a Tito. ¿Trató de encontrar un balance narrativo entre su ascenso y lo que le sucede al padre y su familia?

La combinación de esos dos elementos me pareció interesante para el guión: contar un drama social y familiar en el contexto del mundo del fútbol. Las dos historias van creciendo al mismo tiempo.

¿Fue complejo filmar las escenas de fútbol?

Al director de fotografía (Sebastián Gallo) y yo nos gusta mucho el fútbol. Lo buscamos desde el punto de vista estético. Cada escena de fútbol está contada con una impronta distina. La final tiene una escena muy televisiva. El principio tiene rampas de velocidad y también hay otra que tiene unas cámaras en mano. Siempre en referencia a las formas visuales en las que consumimos el fútbol. Además todo el equipo de rodaje sabía del deporte. Medimos casi con regla dónde poner la cámara para que los goles tuvieran sentido logístico y que las jugadas tuvieran lógica.

¿Cómo describiría el trabajo realizado con Campello?

Nos tuvimos que conocer y tomar confianza. Encontrando el código para que me entienda y yo a él. Es una relación complicada con el director y el protagonista más cuando es niño, con muchas consideraciones de horario. Yo le exigía como le exigía a Néstor (Guzzini). Los niños son niños y a veces son complicados. Pero todo salió muy bien. Es brillante y entendió la historia muy rápido y eso ayudó porque estábamos claro en lo que queríamos contar.

¿Qué querían contar?

El tipo de personaje que es Tito: la irreverencia que tiene, timidez, actitud, el conflicto con sus compañeros i con sus padres. Lo entendió conmigo de forma orgánica.

¿Definiría a Mi mundial como una película uruguaya o siente que tiene un relato más universal?

La idea fue desde siempre construír un relato, por lo menos, latino. Hay muchos chicos en esta situación. El fútbol tiene un lugar importante en la vida de los jóvenes y sus aspiraciones. Se puede ubicar con naturalidad en un contexto más latino que nacional. Nosotros estamos estrenando en julio con los "tanques" (en referencia a las grandes producciones de Hollywood). Nuestra idea es que hicimos una película que pueda competir con los que hicieron Spider-Man o Cars. Si nos ponemos la etiqueta uruguaya bajan nuestras posibilidades de competir con los chicos. Capaz que en otros mercados o lugares no cambia tanto. Seguro que hay festivales que le va a interesar la película por ser Uruguaya porque aquí no se produce tanto.

¿Qué nos puede adelantar sobre su próximo proyecto?

Es una película alemana con actores alemanes. También hay niños pero es otro tipo de filme, en blanco y negro y más de género. Es familiar pero tiene algo de thriller algo fantástica. Voy a estar filmando a a fines de octubre. Es una película más chica, en términos de logística.

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