Israel anunció que construirá 800 nuevas viviendas en Cisjordania

Netanyahu tomó la decisión como respuesta al aumento de la violencia
Israel aprobó la construcción de 800 nuevas viviendas en colonias de Cisjordania, una decisión que puede agravar el clima de tensión tras una serie de ataques palestinos.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, comunicó la ampliación del asentamiento de Maale Adumin con 560 casas y de las colonias de Ramot, Har Homa y Gilo, en las proximidades de Jerusalén, con otras 240, durante la reunión de su gabinete de gobierno realizada el domingo, según informó el diario local Haaretz.

El asentamiento de Maale Adumim, al este de Jerusalén, fue creado en 1975 y cuenta con más de 37 mil habitantes.

Además, unos 570 mil colonos viven actualmente en Cisjordania y en Jerusalén Este.

Según el periódico, la decisión de construir nuevas viviendas se tomó en respuesta a la escalada de violencia del pasado fin de semana, con dos israelíes muertos y seis heridos, y tras las presiones que recibió Netanyahu de miembros del gabinete de seguridad reunido de urgencia el sábado para analizar los ataques del jueves y el viernes.

La ampliación de asentamientos trata además de "compensar" la aprobación de la construcción de 600 nuevas viviendas para el barrio palestino de Beit Safafa, en Jerusalén, y la congelación del crecimiento previsto para un asentamiento judío próximo, el de Givat Hamatos, según fuentes israelíes que cita el diario sin identificar.

"Estamos en una prolongada lucha contra el terrorismo. Esta lucha tiene sus altos y bajos. Usamos varios medios, incluidas medidas agresivas que no hemos usado en el pasado", dijo Netanyahu en un comunicado sobre la intensificación de la violencia en los últimos días.

El jueves, una adolescente de 13 años fue asesinada en su casa de un asentamiento en Hebrón a manos de un palestino de 17 años que murió por los disparos de un guardia de seguridad de la colonia.

Al día siguiente, un rabino y padre de 10 hijos murió en un tiroteo en la carretera 60, que cruza Cisjordania de norte a sur.

Las medidas con las que ha respondido el gobierno incluyen el bloqueo del distrito de Hebrón, al sur de Cisjordania, donde residen 700 mil personas; la cancelación de permisos de trabajo a palestinos del pueblo de Bani Naim, lugar de origen de varios presuntos responsables de ataques, y el despliegue de dos nuevas brigadas del Ejército israelí en territorio ocupado.

Otras respuestas inmediatas que trascendieron en los medios locales son la prohibición de entrar en Israel al gobernador de Hebrón, Kamal Ahmad Hasan, y la aceleración de la demolición de estructuras levantadas en el área C de Cisjordania, bajo completo control de Israel.

Condena de la ONU

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, criticó ayer el anuncio de Israel porque "plantea preguntas legítimas sobre las intenciones a largo plazo de Israel, que se ven agravadas por continuas declaraciones de algunos ministros israelíes pidiendo la anexión de Cisjordania", dijo Ban en un comunicado.

La comunidad internacional considera ilegal la colonización, es decir la construcción de viviendas para civiles israelíes en los territorios palestinos ocupados o anexados desde 1967. En el comunicado de la ONU, Ban reiteró que "los asentamientos son ilegales, según el derecho internacional", e instó al gobierno de Israel a "detener y revertir este tipo de decisiones en interés de la paz".

En Ramallah, sede de la Autoridad Palestina, el jefe negociador palestino Saëb Erakat condenó esta medida, a la que calificó de "verdadera ocupación", que "socava las esperanzas de una solución de dos Estados", uno palestino y uno israelí.

Un informe redactado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU dijo la semana pasada que Israel debe cesar el avance de los asentamientos si quiere alcanzar la paz.

OLP replantea relación con las potencias tras informe

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) se replanteará su relación con el denominado Cuarteto de Medio Oriente (Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU) tras el informe realizado por ese grupo que urgió a las autoridades palestinas a cesar toda incitación a la violencia.

"En la práctica, vamos a dejar de hablar con el Cuarteto como institución, aunque se seguirá hablando con sus miembros por separado y con otros miembros de la comunidad internacional", declaró a la agencia EFE un alto cargo palestino que pidió no ser identificado.

En un encuentro con periodistas en Ramallah, el secretario general de la OLP, Saeb Erekat, censuró el último informe del grupo, del que dijo que "constituye una desviación flagrante del derecho internacional y de la legitimidad internacional" y señaló que no satisfizo las expectativas palestinas porque "equipara al ocupante y al ocupado".

Además, recordó que la OLP exige obligaciones que Israel debe cumplir para retomar las negociaciones, como aceptar una solución de dos Estados que incluya un Estado palestino sobre las fronteras previas a la guerra de 1967, cesar toda actividad de construcción en los asentamientos en territorio ocupado y acordar un calendario para las negociaciones. Erekat subrayó que deben implementarse los acuerdos anteriores alcanzados entre las partes y que Israel debe poner en libertad a presos palestinos.

Fuente: Agencias

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