Juan Carlo López Mena: Exitoso y polémico

“Yo no le pido al Estado lo que puede hacer por mí, sino lo que yo puedo ayudar al Estado. Eso tiene que ser una norma de todos los empresarios”

Hablar de Juan Carlos López Mena es hacerlo de uno de los empresarios más importantes del Río de la Plata. Es el propietario del grupo Buquebus, cuya empresa principal posee el 80 % del transporte fluvial entre Argentina y Uruguay y factura más de US$ 250 millones al año. El holding –presente también en Brasil, Bolivia, Chile y Paraguay– posee, además, la operadora turística Buquebus Turismo, la de alquiler de autos, Europcar, y Talar, un tambo modelo ubicado en Laguna del Sauce, en el kilómetro 10 de la ruta 12, que apunta al público premium.

Hasta 2015 el grupo tenía su propia aerolínea, BQB Líneas Aéreas, que vendió a la boliviana Amaszonas. El empresario también exploró los mercados de España (brindando conexiones por ferry entre Ceuta y Algeciras) y Nueva Zelanda, pero esos negocios no prosperaron.

Además de su trayectoria como uno de los empresarios más relevantes del Río de la Plata, López Mena se hizo la fama de ser "el preferido de los políticos", primero por su vinculación con el Partido Colorado y después por apostar por la postulación del candidato frenteamplista Tabaré Vázquez en 2004.

En aquella oportunidad, el empresario de origen argentino –y nacionalizado uruguayo– ofreció sus barcos para traer votantes desde Argentina a precios accesibles, una medida que permitió que 45 mil uruguayos viajaran a votar, lo que benefició al Frente Amplio y se denominó "el voto Buquebus".

En 2009 el entonces candidato de dicha coalición, José Mujica, le pidió a López Mena que lo ayudara a ganarse la confianza del empresariado, para lo cual este le organizó una reunión con el magnate argentino del sector petrolero y agroindustrial Alejandro Bulgheroni.

Ya como presidente electo, Mujica participó en un almuerzo con 1.500 empresarios, que fue organizado por López Mena "para que cientos de poderosos empresarios y personalidades influyentes lo escucharan dar un mensaje de tranquilidad a la plaza local e internacional", según relata el libro Pluna, la caja negra de El Observador.

El principio del fin de la buena relación con el sistema político uruguayo se dio en 2012, cuando el gobierno decidió cerrar la aerolínea Pluna. En esa oportunidad Mujica recurrió una vez más a la ayuda del empresario argentino, a quien le pidió que se hiciera cargo de encontrar un comprador para los aviones de la aerolínea caída en desgracia.

Apareció la española Cosmo, que pese a tener un capital de US$ 10 millones aspiraba a comprar siete aviones por US$ 137 millones. Para participar de la subasta, López Mena se ofreció como garantía ante el Banco República para que la compañía española recibiera un aval de US$ 13,7 millones.

En octubre de 2012 el fotógrafo de El Observador Diego Battiste capturó el momento en que López Mena, el entonces ministro de economía, Fernando Lorenzo, y el representante de Cosmo, Hernán Calvo, almorzaban en el restaurante Lindolfo, dejando al descubierto la participación del empresario argentino en la negociación y su vinculación con la empresa española.

Más tarde se supo que Hernán Calvo había sido empleado de Buquebus y amigo personal del hijo de López Mena, y, a partir de la correspondencia del dueño de Cosmo, Antonio Álvarez, se conoció que la compra de Pluna había sido un engaño para que BQB arrendara los aviones.

En marzo de 2013 López Mena anunció que pagaría el aval de Cosmo, pero estableció una cláusula en la que disponía que si la ley que había creado el fideicomiso de Pluna era declarada inconstitucional, entonces caería la deuda con el BROU, lo que finalmente pasó.

El gobierno se lo "cobró" en junio de 2014, al resolver que la concesión de la terminal de pasajeros de Buquebus en el puerto de Montevideo finalizaría en noviembre de 2015 y se volvería a llamar a licitación, cuando eso no es lo habitual y ninguna empresa se había manifestado interesada.

En abril de 2016 el Ministerio de Transporte declaró de interés un proyecto presentado por López Mena para la construcción de una nueva terminal de pasajeros en la rambla de Montevideo junto al dique Mauá (rambla Sur y Andes), con lo cual Buquebus abandonaría el edificio que ocupaba en la zona portuaria, cuya adjudicación quedó congelada. El proyecto consiste en la construcción de un puerto, con una escollera de 1.500 metros, además de un lugar para estacionamiento, un hotel, locales comerciales y restaurantes, y la construcción del Museo del Tiempo, que demandaría US$ 200 millones.

Esta nota forma parte de la publicación especial de El Observador por sus 25 años.


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