"La arquitectura es mi vida"

En 2002 Martín Gómez Platero se puso al hombro uno de los estudios de arquitectos más grandes del país y tiene en su haber destacadas obras edilicias
Por Alejandro Rodríguez

"Es mi vida", responde el arquitecto Martín Gómez Platero, propietario del estudio Gómez Platero, cuando se le pregunta acerca del lugar que la arquitectura tiene en su vida. Cursó sus estudios en la Universidad de la República, y en 1996 obtuvo un posgrado en Administración de Empresas en la Universidad de Berkeley, California.

En 2002 se crea el estudio Gómez Platero y allí comienza una historia de éxitos laborales para una firma que hoy en día cuenta con 102 empleados. Incursionó en el rubro como dibujante con su padre, en el estudio Guillermo Gómez Platero Arquitecto, Enrique Cohen y Roberto Alberti Arquitectos Asociados. "Fue un punto de encuentro muy importante con mi padre. Trabajaba mucho y era un padre que no estaba mucho en casa. La arquitectura me permitió acompañarlo de muy chico a las obras", sostuvo.

¿Cómo evalúa el 2015 para el desarrollo arquitectónico?

Aunque se enfrió la economía, igual siguió el movimiento. En nuestro caso, inauguramos el hotel Hilton y seguimos con obras importantes.

¿Cuáles son los principales proyectos para 2016?

Estamos trabajando en la ampliación del hotel Conrad y en la terminal de ómnibus y un shopping en la ciudad de Paysandú. También estamos trabajando en un centro comercial de características especiales en Avenida Italia y Mariscala. Además, estamos con Nostrum Tower, que es un proyecto importante de interés social, y con las torres Nuevo Centro, al lado del Nuevo Centro Shopping.

¿Y en el extranjero?

Estamos con varias obras en Ecuador, Perú y Paraguay.

¿Cómo fue el proceso de internacionalización del estudio?

En 2002, en plena crisis, nos invitaron para un concurso de una terminal de ómnibus y un shopping center en Guayaquil, Ecuador, y tuvimos la suerte de ganar. Fue la base para el estudio que hoy tenemos ya que nos permitió estar trabajando en un momento donde muchos estaban con poco trabajo. Pudimos rodearnos de arquitectos talentosos que estaban con poco trabajo que pudimos traerlos al estudio. De todos modos, la mayoría de los proyectos están en Uruguay.

¿Los costos de producción son un escollo para el desarrollo del sector?

Son altos en general en todo, y en esto también. Pero no diría que son un escollo. Aunque es verdad que en América Latina son mucho menores que en el resto del mundo.

¿Dónde están las oportunidades de negocio? ¿En Montevideo o el interior?

Soy genéticamente optimista. Creo que oportunidades hay siempre, hay en Montevideo, Punta del Este, Colonia, Canelones.

¿Qué busca el inversor inmobiliario al momento de colocar su dinero?

Sin dudas, lo que busca es la rentabilidad, pero también un lugar donde haya seguridad
jurídica, donde haya un mercado estable. Uruguay brinda esos aspectos que son importantes para los inversores del exterior.

¿Cuáles son las fortalezas del empresariado local?

La confiabilidad. Es por lo general un mercado chico, todo el mundo se conoce. La gente que no es confiable va quedando afuera del mercado. Los jugadores que están hace años son gente seria y confiable.

¿Falta liderazgo en Uruguay o está mal canalizado?

A veces falta liderazgo en muchos aspectos: en el político, en el empresarial, en muchas áreas. Es un aspecto a trabajar para entre todos mejorar porque es el motor de todo.

¿Cómo evalúa la capacitación de los recursos humanos?

Sin dudas, estamos viviendo una crisis en la educación muy profunda, pero en el ámbito de la arquitectura el nivel de los uruguayos es muy bueno y es muy valorado en cualquier lugar. El tema es ver qué va a pasar en 10 o 20 años. Pero hoy no tenemos ese problema, pero debemos estar muy atentos porque la crisis en la educación es bastante fuerte.