La diabetes se multiplicó por cuatro en 35 años

La OMS alerta que ya son 422 los millones de personas que la sufren, debido sobre todo a la obesidad

El número de adultos que padecen diabetes se ha cuadruplicado desde 1980 hasta llegar a unos 422 millones de personas en el mundo, debido sobre todo a la obesidad, señala este miércoles el primer informe global de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre esta enfermedad crónica.

"La diabetes progresa. Ya no es una enfermedad que predomine en los países ricos; aumenta sin parar en todas partes, de forma más pronunciada en los países con ingresos intermedios", afirma la directora general de la OMS, Margaret Chan, en el prólogo del informe. A escala mundial, la OMS estima que 422 millones de adultos sufrían diabetes en 2014, en comparación con los 108 millones de 1980.

Esta enfermedad afecta al 8,5% de los adultos, es decir dos veces más que en 1980, debido al aumento de los factores de riesgo, como el sobrepeso y la obesidad.

En 2012, la diabetes mató a 1,5 millones de personas en el mundo, a lo que hay que añadir 2,2 millones de fallecimientos causados por enfermedades relacionadas con ella, o sea un total de 3,7 millones.

Más de la mitad de los diabéticos en el mundo vive en el sudeste asiático y en la región del Pacífico, donde los hábitos alimentarios han cambio mucho en los últimos años.

En la región de las Américas, el porcentaje ha pasado de 5% en 1980 a 8,3% en 2014, es decir de 18 millones a 62.

Diabetes, la enfermedad del siglo XXI

La diabetes es una enfermedad crónica vinculada a la insulina, la hormona que regula la concentración del azúcar en la sangre

El estudio de la OMS afirma que la diabetes y sus complicaciones "conllevan importantes pérdidas económicas para las personas que la padecen y sus familias, así como para los sistemas de salud y las economías nacionales por los costos médicos directos y la pérdida de trabajo y sueldos".

La diabetes es una enfermedad crónica que se desencadena cuando el páncreas no produce suficiente insulina (una hormona que regula el nivel de azúcar en la sangre), o cuando el organismo no puede utilizar con eficacia la insulina que produce.

Según la OMS, el acceso a la insulina, principal tratamiento contra la diabetes, es desigual en función de los países.

"Se dispone de insulina y de hipoglucemiantes orales de forma generalizada tan solo en una minoría de países de ingresos bajos", denuncia.

"Es más, en los países de ingresos bajos y medianos con frecuencia no se dispone de los medicamentos esenciales para controlar la diabetes" como los que bajan la presión arterial, hace hincapié.

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Fuente: AFP