La "imposible" tarea de prever destrozos y saqueos en masa

El Ministerio del Interior defiende su operativo del domingo.
La historia se repite otra vez. Los hinchas gritan un gol, festejan un campeonato y algunos de ellos celebran con violencia en la avenida 18 de julio. En 2010, los festejos de Peñarol terminaron con 200 detenidos y el jefe de Policía de Montevideo de aquel momento, Walter Ferreira Lima, con una bala en su pierna. Hace menos de un mes los hinchas de Nacional celebraba un nuevo aniversario con enfrentamiento con la policía. El domingo pasado hubo rotura de vidrios y saqueos durante el festejo de algunos simpatizantes de Peñarol en el centro de Montevideo. Apenas tres ejemplos de una costumbre que no es novedad para la Policía.

La pregunta, entonces, es cómo hacer para que no ocurra más. ¿Falta de previsión policial?, fue la interrogante que El Observador le planteó a Celestino Conde, asesor letrado de la Comisión de Violencia en el Deporte del Ministerio del Interior. La respuesta de Conde es que hubo previsión y que La Policía trabajó en la planificación de un operativo pero que es “imposible” evitar que un grupo de personas decididas rompan vidrios o saqueen un local.

“El trabajo para episodios como este no empiezan cuando la gente sale del estadio. Empiezan varias semanas antes, planificando quienes son los equipos que van a participar, por donde vienen. Se establecen lugares de mayor concentración de efectivos, se hace un mapa de riesgos y se maneja la experiencia anterior considerando los recursos actuales. Pero eso no significa que sea infalible. Es muy difícil de prever que no ocurra que un grupo de personas rompan una vidriera o saqueen un local. Es imposible”, explicó Conde.

En este sentido, el funcionario del Ministerio del Interior señaló que el domingo pasado se tomaron todos los recaudos necesarios. “Quien haya recorrido 18 de julio y el centro antes de que empezara el partido y después que terminó habrá visto que había funcionarios policiales y de guardia republicana apostados a todo lo largo del centro y previendo lo que podría ser un partido en el que se definía la copa”, subrayó. El jerarca informó que había personal policial apostado en la Universidad de la República, la Suprema Corte de Justicia, la Plaza del Entrevero y Plaza Independencia, entre otros.
Para Conde las alternativas no son ni siquiera atendibles: “tendríamos que sitiar la ciudad, cerrar y no dejar que nadie camine hacia el centro”.

Problema mundial

La imposibilidad de hacer frente a un grupo de gente decidida a utilizar la violencia, por más previsiones u operativos que haya, es un problema de escala mundial, según Conde. El jerarca recordó los hechos violentos de hinchas ingleses y rusos en la Eurocopa. “¿Cómo en Francia que es un país de primer mundo y donde invierten millones y millones no se previó que los hooligans ingleses podían destruir Marsella?”, se preguntó.

Y rápidamente se respondió: “nadie se le ocurriría hacerle una pregunta así a la policía francesa. Pero si nos preguntas a nosotros. Yo estimo que la seguridad francesa después de los hechos de terrorismo que han vivido últimamente deben haber previsto hasta el vuelo de una mosca. Sin embargo, y a pesar de eso seguimos viviendo situaciones terribles”.

Ni un solo detenido

La jueza Ana de Salterain, que lleva el caso de los hechos violentos que tuvieron lugar durante los festejos de Peñarol, dijo al sitio Montevideo Portal que la Policía no le llevó “un solo detenido”.
“El mensaje que llega a la gente es que la Justicia no hace nada, pero no se puede hacer nada más con lo que había”, se quejó.

De Salterain criticó el accionar de la Policía en este caso. “Cuando se ve lo que pasó y dicen que la jueza procesó sin prisión yo también pienso que parece una broma, pero no me trajeron un solo detenido por los hechos violentos”, dijo De Salterain.

La jueza explicó que le llevaron cuatro detenidos pero que ninguno de ellos fue por los distiburbios. “Había un adolescente, que fue derivado a la Justicia de menores, y tres adultos. De esos tres uno confesó que había intentado sacar una prenda de vestir de un local que ya estaba roto. La policía lo vio y lo detuvo, y al ser primario sólo se pudo decretar arresto domiciliario”, señaló la magistrada.

En cuanto a las otras dos personas dijo que “no hay prueba” y que los involucrados “no confiesan”. “Iban a subir a un158 y llevaban prendas de vestir sacadas del local, aparentemente. Cuando se suben tiran la ropa a alguien abajo y la policía los detiene. No tengo la filmación del ómnibus y la tuve que pedir porque la policía no la solicitó”, dijo De Salterain.

La jueza le solicitó a la división de Inteligencia que identifique a quienes aparecen en las cámaras. “Me siento como si estuviera al mando de la Policía, se trata de cosas básicas que tienen que saber”, dijo al portal. Un nuevo cruce entre la Justicia y el Ministerio del Interior.

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