Las alternativas de la oposición para sacar a Maduro del poder

Los opositores delinean estos días la forma de acabar con el mandato del presidente
La oposición venezolana anunciará en los próximos días el procedimiento constitucional con el que espera poner fin, anticipadamente, al mandato de Nicolás Maduro, el sucesor del fallecido Hugo Chávez que tiene al país estancado y en una grave crisis económica. La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) postergó este anuncio previsto para ayer sobre el mecanismo de ley que empleará para sacar del poder al mandatario, algo que espera realizar este fin de semana.

Sin embargo, el camino para que el presidente socialista salga antes de inicios de 2019, cuando termina su período de seis años, está minado con escollos legales que podrían dilatar el proceso, e incluso, frenarlo.

Esas alternativas son un referendo revocatorio, una enmienda constitucional para reducir a cuatro años el mandato presidencial, una Asamblea Constituyente, la declaratoria de abandono del cargo por incumplimiento de funciones e incluso la renuncia de Maduro.

Referéndum revocatorio

Es, quizá, la opción más plausible, ya que depende del voto popular. La Constitución venezolana permite la revocatoria del presidente transcurrido la mitad de su mandato. En el caso de Maduro, este período se cumplió el 10 de enero del 2016.

Para ello, la oposición debe reunir al menos 3,9 millones de firmas, que representan el 20% de los votantes inscritos en el padrón electoral. Según la normativa del Consejo Nacional Electoral (CNE), las firmas deben ser recogidas en no más de tres días por funcionarios designados por el árbitro.

En el caso de recolectar las firmas y huellas necesarias, el CNE tiene 15 días para revisarlas y contarlas, pudiendo rechazarlas y solicitar nuevas firmas, como ocurrió con el proceso revocatorio a Chávez en 2004.

Algunos temen que se repita una "lista Tascón", como se le conoce a la nómina que hizo pública un parlamentario chavista y que sirvió para tomar represalias contra los trabajadores públicos y negar oportunidades laborales a quienes firmaron para activar el revocatorio contra Chávez.

Si el CNE considera que se ha alcanzado el número requerido de firmas y huellas, debe convocar al referéndum revocatorio dentro de los 90 días siguientes.

Para que el mandato de Maduro se considere revocado deben votar a favor de su salida igual o mayor número de electores de los que lo escogieron en 2013, esto es, 7,5 millones. Además, deben acudir a votar al menos un 25% de los electores inscritos, unos 4,8 millones aproximadamente.

Pero si el revocatorio se realiza el 10 de enero del 2017 o después, será el vicepresidente quien asuma el cargo hasta concluir el período.

Enmienda y reformas

A mediados de febrero, la Asamblea, de mayoría opositora, recibió un proyecto de Enmienda Constitucional que tiene como objeto reducir el mandato presidencial de seis a cuatro años y prohibir la reelección inmediata.

Según la Constitución, la Enmienda Constitucional puede ser solicitada por un 15% de los inscritos en el registro electoral –unos 2,9 millones– o el 30% de los integrantes de la Asamblea, es decir, al menos 51 diputados.

Para su aprobación, la Enmienda debe ser sometida a varias discusiones, por lo que –si no se declara de urgencia– su aprobación y sanción podría tardar unos dos meses.

Para ello, se requiere la mayoría absoluta del Parlamento o 84 diputados, de los 109 con los que cuenta la oposición.

Adicionalmente, el CNE deberá someter a referéndum las Enmiendas en los 30 días siguientes a su recepción. Si es aprobada, el presidente tiene la obligación de promulgarla. Si se niega, la directiva de la Asamblea podría promulgarla.

Aquí es donde surge el escollo de esta alternativa: Maduro puede enviar la Enmienda a la Sala Constitucional del TSJ para que se pronuncie al respecto, pudiendo la corte fijar una interpretación sobre su fecha de entrada en vigencia y no aplicarse al período constitucional de Maduro.

La Reforma Constitucional consiste en una modificación de varias normas de la carta magna que no cambie su estructura y, al igual que la Enmienda, puede ser activada por iniciativa popular o de la Asamblea Nacional.

Los procedimientos para su aprobación son similares, pero requiere tres discusiones en plenaria de la Asamblea, por lo que el proceso puede tardar unos tres meses aproximadamente.

Asamblea Constituyente

La Constitución le confiere al pueblo venezolano la facultad de convocar a una Asamblea Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva carta magna.

La Constituyente puede ser activada por las dos terceras partes de la Asamblea o el 15% de los inscritos en el registro electoral.

A diferencia del revocatorio, el proceso de recolección de firmas para la Asamblea Constituyente no está regulado por el CNE y el partido Voluntad Popular, del apresado líder Leopoldo López, empezó la recolección de firmas desde el año pasado.

El presidente no podrá objetar la nueva Constitución y los otros poderes públicos no podrán impedir las decisiones de la Asamblea Constituyente.

Renuncia o abandono del cargo

Ambas son, quizás, las opciones menos viables, ya que requieren la manifestación voluntaria de Maduro, quien ha dicho que no renunciará "ni un solo milímetro".

A pesar de ello, el partido de López, Voluntad Popular, asegura que es la vía más expedita para salir de Maduro y abogan por la presión popular para pujar por la renuncia.

Si la renuncia o abandono del cargo se produce durante los primeros cuatro años de mandato, es decir, antes del 10 de enero de 2017, se debe realizar una nueva elección. Si, por el contrario, ocurre luego de esa fecha, asumiría el vicepresidente para concluir el mandato de Maduro hasta enero de 2019.

Fuente: Agencias

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