Las balas perdidas, un asesino más común de lo que parece

Una joven murió el domingo, pero en el pasado reciente hubo varios casos similares en distintos barrios de Montevideo
Xilara Ramos estaba tomando aire en el fondo de su casa en el barrio Conciliación el domingo por la tarde junto a su pareja y su suegro. La joven, de 17 años, amamantaba a su hija de cinco meses, mientras la otra -que tiene dos años- jugaba. Desde lejos comenzaron a sentir disparos, por lo que quisieron correr adentro de la casa para resguardarse. Una de las balas alcanzó a Xilara en la espalda. Fue trasladada por su familia al hospital Saint Bois, donde murió, informó Subrayado y confirmaron a El Observador fuentes del caso.

La Policía investiga de dónde salió la bala pero no tiene indicios todavía de cuáles podrían ser los motivos de la balacera. Por otra parte pudo determinar la trayectoria de la bala que mató a la adolescente luego de realizada la autopsia. Policía Científica pudo constatar que se trató de un revólver calibre 45. El caso llegó a manos de la jueza Julio Staricco, que comenzará a citar a vecinos como testigos, informaron las fuentes.

Según informó Subrayado, el viernes en el mismo barrio, una mujer que salía de la policlínica Nueva Esperanza con su hijo fue baleada en una pierna por dos delincuentes que le dispararon a quemarropa. La Policía de Zona IV investiga ese caso y el de la adolescente baleada en su casa.

Un caso similar ocurrió en octubre, cuando un niño de cuatro años que miraba la TV en su casa en Casavalle recibió un impacto en la cabeza de una bala perdida que entró por el techo de la vivienda. El niño estuvo internado grave en el CTI del hospital Pereira Rossell.

El pequeño tenía una fractura de cráneo por la bala, que le quedó alojada en el cerebro. Hacía poco más de un mes que se habían mudado a la zona de Casavalle y vivía junto con su madre en el fondo de un terreno en uno de los pasajes del barrio. La hipótesis manejada por la Policía en esa oportunidad era la misma que se maneja -por ahora- para el caso de la adolescente: una bala perdida.
La Jefatura de Montevideo había informado en un comunicado que "momentos antes" de que el niño fuera alcanzado por la bala, en la misma zona se había hecho una denuncia al 911 por disparos, pero no se logró dar con el autor.

En esa oportunidad el director de Balística Forense de Policía Científica, Gustavo Hernandorena, dijo a Canal 10 que "continuamente" hay heridos por balas perdidas.

El caso de Soledad Barrios

Una bala perdida la noche del 14 de diciembre de 2012 en pleno enfrentamientos entre hinchas de Welcome y Cordón también terminó con la vida de Soledad Barrios, una joven de 26 años que salió al balcón de su casa cuando escuchó los disturbios, cerca de su auto que estaba estacionado en la calle.
Un adolescente de 17 años fue procesado con prisión como "autor de una infracción grave tipificada penalmente como participación en riña con resultado de lesión y muerte". El joven declaró que sacó el revólver "para asustar": "Me enteré que le di a dos. Eran de Welcome. Los herí en el pecho y en el brazo", dijo ante el juez Juan Carlos Fernández Lecchini, asegurando que no tenía intención de matar a Barrios.

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