Las dietas también mejoran la calidad de vida de las personas sin obesidad

Si bien nunca hubo dudas sobre la actividad física, estudios anteriores dudaban sobre el beneficio de la reestricción calórica en personas sin obesidad
De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia global de obesidad se ha duplicado en poco más de tres décadas. Una enfermedad cuya prevención y tratamiento requiere, básicamente, de la adopción de medidas como la práctica de ejercicio y la restricción de calorías en la dieta. Pero estas medidas saludables, ¿no deben también recomendarse para el resto de la población? Pues si bien no hay ninguna duda en lo que refiere a la actividad física, no está tan claro en el caso de la dieta –o 'restricción calórica'–. De hecho, numerosas investigaciones han sugerido que la restricción calórica en personas con un peso normal o, incluso, con sobrepeso, podría tener un efecto negativo sobre la libido, la resistencia física y el estado de ánimo, aumentando notablemente la irritabilidad. Sin embargo, un nuevo estudio dirigido por investigadores del Centro de Investigación Biomédica Pennington en Baton Rouge (EE.UU.) demuestra que esto no es así.

Como destaca Corby K. Martin, director de esta investigación publicada en la revista «JAMA Internal Medicine», «las investigaciones llevadas a cabo con personas con sobrepeso u obesidad habían constatado que la restricción calórica mejoraba la calidad de vida, el sueño y la función sexual de esta población. Ahora, nuestros resultados indican que dos años de restricción calórica no se asocian con un efecto negativo de estos factores en las personas sanas. De hecho, parece que incluso hay una mejoría de la calidad de vida».

El objetivo del nuevo estudio fue evaluar si la restricción calórica tiene realmente efectos negativos sobre la calidad de vida de las personas sin obesidad. Y es que como recuerdan los autores, «si bien la restricción calórica puede incrementar la longevidad en muchas especies, todavía hay una preocupación sobre sus efectos potenciales negativos en el caso de los seres humanos».

Los resultados al cabo de dos años mostraron que, comparados frente a aquellos que pudieron comer lo que quisieran, los participantes sometidos a una dieta de restricción calórica tenían mejor estado de ánimo, menos tensión y mejor salud general y sexual. Es más; también presentaban un sueño de mejor calidad, si bien esta mejoría solo se observó cuando habían transcurrido 12 meses de estudio.

Además, como concluyen los autores, «la mayor pérdida de peso en los participantes con restricción calórica se asoció con un incremento del vigor, una menor irritabilidad, una mejor salud general y una mejor calidad del sueño».

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Fuente: abc.es/salud