Las obras que ilustran a Richard Ford

El escritor estadounidense recibió el premio Princesa de Asturias por su obra, una colección de relatos sobre las clases medias y bajas estadounidenses contados por personajes solitarios e irónicos

Richard Ford estaba lejos de ser un alumno ejemplar. Le costaban mucho las matemáticas, leía muy lento y la dislexia complicaba las cosas. Sin embargo, tras la muerte de su padre, este joven nacido en Jackson, Misissipi, comenzó a tomarse las cosas más en serio.

Se matriculó en la universidad, con la intención de estudiar hotelería, pero luego de un semestre se dio cuenta que no era lo suyo. Cambió de carrera, se pasó a literatura, y luego de pasar por varias profesiones frustrantes, escribió su primera novela en 1971.

Ahora, 45 años después, y convertido en uno de los escritores estadounidenses más aclamados, Ford recibió el pasado martes el premio Princesa de Asturias de las Letras, un reconocimiento a su posicionamiento como "un narrador profundamente contemporáneo y, al tiempo, en el gran cronista del mosaico de historias cruzadas que es la sociedad norteamericana", según el acta del jurado encargado de otorgar el galardón.

Ford posee un catálogo de ocho novelas y cinco recopilaciones de relatos cortos en los que retrata a la clase media y baja de su país y los conflictos de diversas instituciones como el matrimonio o la familia, a través de una galería de personajes anónimos e irónicos, conformando un estilo que ha sido comparado con el de Hemingway.

Sin embargo, de todas las creaciones de Ford, el más conocido es Frank Bascombe, protagonista de cuatro de sus novelas. Bascombe es un periodista que comparte algunos rasgos con su autor, y que protagoniza su novela consagratoria: El periodista deportivo, tercer libro del estadounidense, publicado en 1986.

En él, Bascombe se enfrenta a una crisis existencial cuando su carrera literaria se derrumba al igual que su matrimonio, todo esto completado con la muerte de su hijo de nueve años. Bascombe se reconfigura entonces como periodista deportivo, una tarea que Ford también realizó.

La saga de Bascombe continúa con El día de la independencia, en la que el periodista se reconvierte en agente inmobiliario, tarea que mantiene en Acción de gracias, y en la cuarta parte, Francamente, Frank.

Pero Ford, quien también ha ganado otros premios literarios como el Pulitzer, o la medalla Carnegie, no solo vive de Frank Bascombe. Entre su obra también destacan otros textos que no lo tienen como protagonista.

Uno de ellos es Canadá, publicado en 2012, y por el que recibió galardones, además de volver a contarse entre los finalistas del Pulitzer. Esta novela trata sobre un quinceañero que debe irse a vivir a Canadá luego de que sus padres son arrestados por robar un banco y su hermana desaparece. Este joven compartirá casa con un veterano estadounidense que, a pesar de su actitud calmada, esconde una gran violencia en su interior.

A nivel de relatos breves, su obra más conocida es Rock Springs, lanzado en 1987, y que recopila una serie de relatos sobre padres disfuncionales contados por narradores masculinos.

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