Las tasas altas en pesos le restan atractivo al dólar en inicio de año

Con el billete verde casi planchado las Letras de Regulación Monetaria son opción de inversores

De la mano con retornos atractivos y factores externos que hacen proyectar una suba más gradual de las tasas de interés en dólares por parte de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, los inversores uruguayos siguen apostando a instrumentos en pesos para canalizar su liquidez.

Ayer el BCU realizó una nueva licitación de Letras de Regulación Monetaria (LRM), a un año de plazo con un rendimiento esperado de 14,38%, la tasa máxima exigida por los inversores. Con $ 1.440 millones ofertados la demanda recibida fue por $ 1.449 y se terminaron aceptando $ 1.367 millones.

Con tasas que se mantienen en el entorno de 14% las letras son una buena opción para aquellos que invierten y gastan mayoritariamente en moneda nacional. En un contexto donde las presiones inflacionarias se han moderado y el Banco Central (BCU) mantiene firme un sesgo contractivo de política monetaria, los rendimientos reales que pueden esperarse resultan muy convenientes.

"Uruguay está teniendo muy buenos rendimientos y sería una sorpresa que el tipo de cambio saltara como para apalancar un poco el mercado local. Me baso no solo en la tasa de pesos que está emitiendo el BCU, sino en las tasas reales que hay en el mercado. (...) Es muy tentador mantener el portafolio o parte de él en moneda local en este primer trimestre. El riesgo estaría en estar posicionado en dólares dado el costo de oportunidad que tiene la moneda local", dijo a El Observador el gerente de inversiones y productos de Sura, Gerardo Ameigenda

Transcurrido el primer mes del año y más allá de subas puntuales, el dólar todavía no parece recuperar la senda de fortalecimiento que le permita abandonar la tónica bajista que arrastra desde diciembre luego de la pequeña racha al alza que mostró apenas conocida la victoria de Donald Trump en Estados Unidos.

Y las últimas señales de Fed no hacen pensar que el escenario tenga un cambio radical en el corto y mediano plazo. Distintos agentes consultados coinciden en que el dólar tenderá a fortalecerse en el año, pero sin saltos bruscos y con el BCU interviniendo decididamente para poner un piso de $28.

Para el analista financiero Andrés Escardó, el mensaje dado por la Fed en su última reunión del miércoles pasado calmó las aguas y redujo en algo la incertidumbre que había en los mercados. Las especulaciones apuntaban a que los planes de Trump para bajar impuestos a las empresas podrían generar más empleo y más inflación, y ello podría conducir a la Fed a un plan de subas más rápidas de lo previsto.

Pero eso quedó descartado y el mensaje fue nuevamente de subas graduales. El banco central estadounidense dijo que el empleo se mantiene sólido, que la inflación se había acelerado y que aumentaba la confianza en la economía, aunque no dio señales firmes sobre el momento de la próxima alza de tasas que se mantienen en un rango de 0,50 % a 0,75 %.

"Por ese lado el dólar no tendría que valorizarse. (...) "No tendríamos que esperar que el dólar se dispare porque haya una suba rápida de las tasas de interés en Estados Unidos. Al ser gradual y relativamente poca, por el lado del costo del dinero no tendría que ser", afirmó Escardó a El Observador.

Sí dejó la puerta abierta a una apreciación del dólar más asociada a la desvalorización del peso en un contexto de deterioro de la economía uruguaya. "Habrá una suba, pero no descontrolada, en niveles de $30 o $31", consideró.

Mientras tanto, el dólar operó ayer al alza en el mercado local por segundo día consecutivo. En el mercado mayorista el promedio de los negocios se realizó a $ 28,337, un valor 0,36% superior al de la sesión anterior. De todas formas en lo que va del año el dólar acumula un descenso de 3,13%.

El arranque de la semana había sido con dos bajas consecutivas que incluso llevaron a que el BCU volviera a intervenir de forma directa con la compra de US$ 0,4 millones. Eso evitó una baja mayor y fue una clara señal como ya ocurrió durante varios meses del año pasado. La autoridad monetaria no parece dispuesta a permitir que el dólar abandone el piso de los $28.

Para Escardó, el BCU seguirá interviniendo en el mercado, tanto para que el dólar no caiga de los $28 como para que la suba siga siendo gradual, y de la mano con la suba que va a tener el tipo de cambio a nivel internacional.

El comportamiento del billete verde no escapa a lo que sucede en otros países de la región, como Argentina y Brasil, donde tampoco ha habido saltos significativos en las últimas semanas.