Lastre del Fondes a la justicia

El Fondo de Desarrollo (Fondes), creado por José Mujica durante su presidencia, fue una buena idea pésimamente ejecutada

El Fondo de Desarrollo (Fondes), creado por José Mujica durante su presidencia, fue una buena idea pésimamente ejecutada. Es rescatable el concepto de ayudar al personal de una empresa quebrada a rescatarla bajo una cooperativa de sus propios trabajadores. Pero en vez de hacerlo después de sólidos estudios de factibilidad, primó una increíble ligereza en la asignación de créditos. El resultado fue el despilfarro descuidado de fondos fiscales y la perspectiva de acciones judiciales contra el Estado. De las 28 cooperativas asistidas financieramente con más de US$ 70 millones, la mayoría quebró o está en aguda mora en los plazos de devolución de los créditos recibidos del Banco República. Ante la costosa magnitud del manejo mujiquista, uno de los primeros actos del presidente Tabaré Vázquez fue tratar de paliar los costosos efectos del lastre que heredó de su antecesor.

Limitó al Fondes a los proyectos ya aprobados bajo la administración anterior y transfirió a un nuevo organismo, la Agencia Nacional para el Desarrollo, la mayor parte de los recursos asignados para financiar a micro, pequeñas y medianas empresas, presumiblemente con más seriedad que en el período anterior. Pero el daño ya estaba hecho. El ejemplo más evidente es Alas Uruguay, producto de una cadena de errores desde el quiebre de Pluna en 2012. Muchos le indicaron a Mujica en ese momento el camino administrativamente lógico de cortar pérdidas, rescatando lo que se pudiera con la venta de los activos de la empresa, especialmente sus siete aviones Bombardier. Pero el entonces presidente se empecinó en el proyecto de reemplazar Pluna con otra aerolínea de bandera. Primero iba a utilizar los aviones de la desaparecida Pluna. Luego se cambió y se optó por la subasta frustrada, hasta que finalmente se malvendieron los aviones en 2015 por mucho menos de lo que podría haberse obtenido tres años antes.

El enredado proceso les costó el cargo y el procesamiento judicial a los titulares de entonces del Ministerio de Economía y la presidencia del Banco República.

Mujica aseguró que actuaba para defender los puestos de trabajo de la ex Pluna, pero de los más de 700 funcionarios que tenía la empresa apenas 120 trabajan hoy en Alas Uruguay. Además se le advirtió sobre lo riesgoso de involucrar al Estado en una aventura comercial de ese tipo, en un campo donde fracasaron gigantescas aerolíneas internacionales y otras muchas han tenido que fusionarse. Como era previsible, la nueva aerolínea, receptora de más del 20% de las erogaciones del Fondes, enfrenta, apenas dos meses después de haber iniciado sus operaciones, dificultades financieras con vuelos cancelados y muy baja ocupación en otros. Ante su complejo panorama, pide ahora al gobierno US$ 6 millones más para seguir funcionando.

Alas Uruguay ha sido el más costoso pero no el único tropiezo del Fondes en el financiamiento de proyectos frágiles y no siempre transparentes. La situación ha conducido al legislador nacionalista Rodrigo Goñi, presidente de la Comisión de Cooperativismo de Diputados, a anunciar que presentará denuncia penal “por la concesión irregular de préstamos millonarios del Fondes”. Mientras el tema se procesa en la Justicia, Mujica ha declarado que Alas Uruguay debería buscar asociarse con otra aerolínea, tardío reconocimiento implícito de una grave equivocación gubernamental de la cual es el responsable principal.


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