Lemony Snicket en serie: de libros y cine a la tele

El lanzamiento de Netflix se acerca más al texto original que a la película
Siniestro y amenazador, pero indiscutiblemente cómico. Cuando Neil Patrick Harris (conocido por su papel del misógino Barney Stinson en la serie How I Met Your Mother) accedió a interpretar al conde Olaf en la versión de Netflix de Una serie de eventos desafortunados, muchos fanáticos del actor se mostraron escépticos e indignados. Pero luego del estreno de la serie, hace dos semanas, tanto la crítica especializada como los seguidores de la historia coincidieron al admitir que el actor consiguió dominar el papel tal cual fue imaginado por Daniel Handler, autor de la saga literaria homónima que fue éxito en todo el mundo, con más de 60 millones de copias vendidas en la década del 2000.

En Uruguay la triste y a la vez entretenida historia de los huérfanos Baudelaire llegó gracias al cine. Los libros de Handler –que firmó las 13 publicaciones bajo el seudónimo de Lemony Snicket, un narrador que nunca se termina de entender si está dentro o fuera de la historia– llegaron a librerías locales con ediciones puntuales y con poca trascendencia en ventas, a diferencia de lo que sucedió en otros países de la región como Argentina y Brasil, donde se pueden encontrar incluso hoy en librerías, casi dos décadas después del lanzamiento del primero.

Una serie de eventos desafortunados cuenta las andanzas de tres hermanos cuyos padres aparentemente murieron en un sospechoso incendio. El banco que asegura la fortuna de los Baudelaire los envía a vivir sin razón aparente –la desesperación que genera la incompetencia de algunos personajes para resolver conflictos es moneda corriente– con un actor para nada convincente apodado "conde Olaf". Este villano, vinculado al incendio, lo único que desea es hacerse con el dinero de los niños. Aquí comienzan las peripecias de los hermanos para poder escapar de las garras de Olaf y la facilidad del villano para colocar a los hermanos en situaciones desafortunadas.

Infantil pero sumamente oscura

Una serie de eventos desafortunados - Tráiler oficial - Netflix [HD]

El 4 de marzo de 2005 llegó a los cines locales Lemony Snicket: Una serie de eventos desafortunados, una versión descafeinada de los primeros tres libros de Handler y con un elenco estelar comandado por Jim Carrey, como el conde Olaf, y Meryl Streep, como la tía Josephine. El filme de Brad Silberling le costó al estudio US$ 140 millones y recaudó US$ 200, una ganancia que no justifica la renovación para una secuela. La película, igual, es sólida y divertida, aunque se despegaba de los libros.

En ese sentido la nueva serie de Netflix se ataja desde el inicio, ya que los libros fueron adaptados a guion por el mismo Handler y, por tanto, su esencia se ve reflejada en el texto. Eso, acompañado por un diseño de arte (escenografía, maquillaje y vestuario) que es forzosamente falso y escenificado, da estructura a una serie entretenida, con una estética bella y escenas cargadas de sarcasmo para disfrutar dilatadamente, capítulo a capítulo, sin devorarla.

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No es una serie que gustará a todos. Los televidentes acostumbrados a historias más realistas, como House of Cards, o a una ciencia ficción o fantasía más "adulta", como Game of Thrones, deberán adecuar el ojo y captar las ironías a la vez de que se enfrentarán a una historia que fue pensada para niños y adolescentes, aunque con un trasfondo oscuro.

La primera temporada de la serie abarca los primeros tres libros de la saga de Snicket. A pesar de que Netflix aún no confirmó de manera oficial la producción de una segunda tanda de episodios, Handler ya declaró que se encuentra trabajando en sus guiones.

Según datos de la empresa Symphony Advanced Media –que mide audiencias en diferentes plataformas audiovisuales– Una serie de eventos desafortunados fue vista en sus primeros cuatro días de estreno por 3,75 millones de usuarios de entre 18 y 49 años. Esta cifra la posiciona como uno de los mejores lanzamientos de Netflix –después de Fuller House, la cuarta temporada de Orange is the new black y el regreso de Gilmore Girls– y demuestra que, a pesar de las advertencias que el personaje de Snicket hace a los espectadores al comienzo del primer capítulo, muchos decidieron enfrentarse a las desdichas de los hermanos Baudelarie.

Claves

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Casting

En la elección de actores hay dos figuras que se destacan por sobre las demás. La primera es Neil Patrick Harris, que interpreta al conde Olaf. Harris consigue escenificar a un villano digno del respeto de sus adversarios, pero que a la vez luce inofensivo y cómico. La segunda perla es Patrick Warburton (de la serie Senfield) que hace las veces de Lemony Snicket, un personaje que se mueve por la impotencia y la depresión y cuenta la historia a los espectadores hablándoles directamente a la cámara, aunque también forma parte de la ficción, aunque en otro plano.

Arte

Tanto las elecciones de encuadres de cámara como todo lo que se ve en esta serie es un trabajo que no suele ser característico de la TV. Con una estética pop –y que en algunos detalles recuerda al trabajo de Tim Burton combinado con el de Wes Anderson, gracias al uso de los colores, las formas y las simetrías– los decorados mezclan construcciones digitales con elementos de época. La cuadrilla de secuaces del conde Olaf, tanto desde su estética como su comportamiento, es muy cómica. El equipo encargado de la realización de los sets y efectos especiales fue liderado por Laurel Bergman, quien participó del arte de El renacido.

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