Lo que esconden las Sierras de Lavalleja

Al apuntar a sus paisajes naturales, Lavalleja se volvió destino obligado del turismo interno
Las sierras de Lavalleja esperan para compartir con el turista algunos de los paisajes más hermosos del país, mucha aventura y un recorrido místico y natural. En los últimos cinco años el departamento recibió una inversión público-privada mayor a los US$ 50 millones que permitió a las autoridades locales impulsar el turismo del denominado Destino Minas, elevándolo a nivel nacional e internacional.

Destino Minas abarca mucho más que la capital del departamento: es una zona comprendida en un radio de 40 km en torno a Minas que incluye algunos de los puntos naturales más atractivos del país: el Penitente, el cerro Arequita y el bosque de Ombúes, entre otros. También incluye puntos que fueron potenciados luego de que la mano del hombre explotara, en acuerdo con la naturaleza, sus virtudes. Allí aparece Villa Serrana, un pintoresco poblado sobre las sierras, como principal exponente.

Villa Serrana es un emprendimiento creado en 1940 por el arquitecto Julio Vilamajó, que vio en la región de las Serranías del Este el lugar ideal para su proyecto. Vilamajó concibió la idea respetando a la naturaleza, algo que queda demostrado mientras se transita por sus escarpados caminos.

En Villa Serrana hay algunos puntos que no se puede dejar de visitar. Uno de ellos es el Mesón de las Cañas, un emprendimiento privado que ofrece hospedaje y gastronomía en medio de un entorno espectacular. También se destaca el Ventorrillo de la Buena Vista, un complejo similar desde donde se puede apreciar una de las vistas más impresionantes del lugar.

Aventuras en el Penitente

El turismo aventura tiene gran preponderancia en Lavalleja y el Penitente es uno de los sitios que se debe visitar si se es aficionado a este tipo de actividades. Allí se pueden practicar, por ejemplo, tirolesa, escalada y rappel, además de que también ofrece cabalgatas y recorridos a pie por el parque. El lugar cuenta con alojamiento, baños y un kiosco para aquellos que deseen extender su estadía, además de un restaurante ubicado sobre el salto de agua que da nombre al lugar. Para ingresar al parque se debe pagar $30, y las actividades tienen un costo extra. El Salto del Penitente fue uno de los lugares turísticos que se beneficiaron con la inversión mencionada previamente, ya que sus accesos se encuentran en óptimas condiciones, algo que en otra época era un verdadero dolor de cabeza para los visitantes.

Muy cerca de allí y perdida entre las onduladas sierras minuanas se encuentra la posada Itay, regenteada por un matrimonio de Melo, que ofrece alojamiento y atención personalizada, además de gastronomía regional y vistas únicas. Muy cerca de ella se encuentra el restaurante de la posada, que en estos momentos se encuentra en construcción pero que muy pronto será un atractivo adicional, ya que estará edificado en base a vagones de tren en desuso.

Itay
La posada Itay
La posada Itay

En las profundidades

Otro de los puntos obligados de la visita a Destino Minas es el parque Arequita y el cerro que le da nombre. La enorme formación rocosa se puede divisar desde mucho antes de llegar al lugar, pero observarla desde su base es de verdad impresionante. Las visitas al cerro pueden hacerse por varias vías, pero una de ellas –a través del emprendimiento Complejo Arequita– lleva al visitante a la gruta Arequita, que se encuentra bajo la formación. La visita - que cuesta $150 por persona- es muy recomendable pero no para aquellas personas que sufran de claustrofobia, ya que el descenso es bastante estrecho. Antes del ingreso, una interesante charla de casi media hora explica los orígenes del Arequita y el trabajo que el complejo realiza allí para la preservación de su flora y fauna.

penitente
El Salto del Penitente
El Salto del Penitente

Sierras místicas

El turismo místico y espiritual es tan importante como el resto. La ruta, que tiene como eje al Valle del Hilo de la Vida –una vertiente de agua que nace al pie del cerro Negro– presenta un recorrido cargado de energía espiritual que era sumamente apreciado por los indígenas que poblaban la zona. Muy cerca de allí se encuentra Cerro Místico, una posada que ofrece la posibilidad de un retiro espiritual, aprovechando esa energía del lugar. Además, un domingo al mes se puede visitar el templo budista, en una exclusiva recorrida que permite sumergirse de lleno en la meditación y otras prácticas similares de esa religión.

Todos estos atractivos, más el trabajo de desarrollo impulsado desde la Intendencia de Lavalleja, permitieron que Destino Minas sea visitado cada vez más por turistas de todas partes, lo que ubica al departamento como uno de los puntos ineludibles para conocer más a fondo los secretos de Uruguay.

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