Los efectos negativos de usar endulzantes artificiales

Su consumo por parte de embarazadas puede causar obesidad y sobrepeso en sus hijos

Hace tiempo que la comunidad científica ha descubierto que bajo en calorías o libre de calorías no significa sano. Pero ahora un informe publicado por JAMA Pedriatrics, un grupo de investigadores canadienses, que estudió más de 3.000 mujeres embarazadas y sus hijos, descubrió que las madres que afirmaban consumir más endulzantes artificiales -tales como Equal (aspartamo), Splenda (sucralosa) y sacarina-, en bebidas, tuvieron el doble de posibilidades de tener hijos con sobrepeso que aquellas que sostenían consumir menor cantidad de esos endulzantes. Todo esto de acuerdo con una noticia publicada ayer por el medio Time.

La directora de la investigación, Meghan Azad, dijo a la revista Time que la conexión permaneció incluso luego de ajustar las variables teniendo en cuenta otros factores de desajustes en el peso de los niños como el peso de las madres, si fumaban, si lo amamantaban o si el niño nació prematuro.

Este estudio va en la línea de investigaciones anteriores sobre los problemas de sobrepeso asociados al uso de sustitutos del azúcar y aporta una nueva línea en cuanto a que sugiere por primera vez que el afectado tras consumir este tipo de sustancias es el bebé.

Los resultados se suman a la creciente ola de investigaciones que obtienen resultados negativos en el estudio del consumo de endulzantes artificiales. A pesar de no tener calorías, la gente que confía más en ellos tiende a ganar más peso que quienes optan por añadir azúcar a los alimentos. Eso se puede deber a que el cuerpo reacciona a los sabores dulces con una demanda de calorías que, si no se satisface, genera sensación de hambre.

"Los endulzantes artificiales entorpecen al cuerpo y una vez que está demasiado entorpecido, no va a responder más", dijo al Time la jefa de la sección de Diabetes Pediátrica y Metabolismo en el Instituto Nacional de Diabetes de Estados Unidos.

Además existen datos de cómo las sustancias en los endulzantes artificiales afectan las bacterias que se encuentran en el intestino debido a que reproducen un tipo de bacteria que está asociada a la obesidad.

En el corto plazo los edulcorantes pueden reducir calorías, pero en el largo plazo generan lo opuesto.