Los foodtrucks suben apuestas en Maroñas

Un festival en el predio del Hipódromo fue la delicia de la tarde para un público numeroso y ávido de novedades gastronómicas

Como siempre decimos, así como cuando se juntan amigos siempre hay comida de por medio, cuando se organizan eventos en base a gastronomía, seguro va gente.

La feliz idea se le ocurrió a Ignacio Laurido, un joven emprendedor serial de 24 años que está finalizando estudios de Administración y ya tiene varios foodtrucks gestionados para eventos en su haber. Al asistir el pasado 6 de enero al Premio Ramírez se le ocurrió la movida, la presentó a Maroñas Entertainment y prosperó. Esperemos que sea una tendencia que no tenga retorno.

El evento fue muy concentrado, con poca cantidad pero mucha calidad y sirvió para mostrar las posibilidades de estos vehículos diseñados al milímetro, diferenciados entre sí y presentados con un cuidado y esmero que ya quisieran muchos locales instalados.

La jornada tuvo un cariz multicultural, de atractivo turístico. Se escuchaban varios idiomas entre los asistentes, prueba de su relevancia en un fin de semana  limitado de oferta cultural en Montevideo.

Los que visitaron se vieron consumiendo y no simplemente mirando. Entre las opciones había hamburguesas gourmet, crepes, helados artesanales, cafés o tragos exóticos y hasta remeras estampadas: todos los puestos de comestibles tenían colas de gente esperando sus opciones, mientras el resto estaba sentado consumiéndolas. De hecho, en las aproximadamente 4 horas que duró el evento se vendió el máximo que daban abasto para elaborar los foodtrucks, y hasta estuvieron excedidos por la demanda.

En materia de calidad todo lo que probé yo y quienes me acompañaban era exquisito: desde la limonada del inicio hasta el café final, pasando por los platos principales. Nos resultó todo elogiable al 100%, desde los aderezos y la textura de los panes de las hamburguesas hasta la atención de los chicos que las entregaban.

La energía generada demuestra la magia increíble que puede lograrse en no más de 300m2, con siete foodtrucks, un DJ y una tarde divina de verano. Gente joven, familias, grupos de amigos charlando largo y tendido, risas, bailes, entre sabores originales y música dance.

Como siempre decimos, los foodtrucks, más allá de la comida, son una herramienta de renovación o generación de polos urbanos, capaces de cambiar cualquier barrio o edificio que requiera una segunda vida digna e integrada a la sociedad. Por un instante imaginé eso mismo, multiplicado por 10, con espectáculos, música, decoración simple, en el espacio central de maniobras de AFE para anunciar que el predio es devuelto al Estado y se comienza un llamado a ideas.

No sé si fue el efecto del Aperol Spritz de Entre Ruedas pero alguien cercano me comentó: "Imaginate esto mismo en....." "O en......" Y las caras se iluminaron con sonrisas.

La jornada fue atractiva y convocante, tal como quedó en evidencia por el personal de prensa de varios medios que registraba el evento mientras la gerencia del anfitrión andaba en la vuelta y circulaba alguna celebrity local. Desconozco si a Maroñas le movió el consumo de apuestas ese día pero seguro llevó gente que no es habitué del lugar y generó algo distinto en la tarde de carreras.

La excepcional ecuación precio/calidad generó asistencia de gente de todas las edades, en grupos de amigos o familias, desde chiquitos a mayores.

La diversidad de foodtrucks representada muestra que esta modalidad tiene validez para una amplia gama de actores que abarca desde emprendedores muy jóvenes a gente con gran trayectoria en locales gastronómicos fijos.

Esta es una de las primeras experiencias de convocatoria grupal de foodtrucks que se da en Montevideo, y con ella Maroñas se suma al Hipódromo de Palermo en Buenos Aires y al Jockey Club de San Pablo.  

Entre los aspectos a mejorar comienzo por los accesos, donde no parece haberse previsto una cantidad de puestos de venta acorde al flujo de público. Una cola de 200 personas con un solo cajero a mediodía de verano, no configura la experiencia divertida y original deseada.

La cantidad de oferta para la asistencia calculada también requiere graduarse para mejorar la relación de demanda en cada puesto (que no se agote la guarnición) y las esperas que afectan el humor de comensales y operarios.

La sombra y los asientos deben entrar en la planificación, bajo árboles o sombrillas, sea para comer, charlar o extender el tiempo de estancia y las posibilidades de consumo.

En cuanto a los foodtrucks participantes, nos gustaría que se percibiera que es mejor actuar en conjunto en negociaciones para lograr la habilitación de la IMM para TODOS, en lugar de usar el peso de su tamaño para condicionar el ingreso a ciertas exclusiones, pensando solamente en la chacra propia.

Un ejemplo a seguir en este sentido es la gestión generosa de Gastón Acurio, lo que le valió el posicionamiento nacional de Perú como referencia gastronómica internacional.

Por un 2016 con muchas más experiencias como ésta que ratifiquen la preferencia del público y la necesidad de contar con ellas en nuestras ciudades para enriquecer la experiencia turística y gastronómica de locales y visitantes. Estaremos atentos para disfrutarlas… y acostumbrarnos a ellas.

A modo de resumen, desde el artículo que hiciéramos el año pasado en nuestro blog:

_ Nos reunimos con la Secretaría de la IMM y se concluyó que podría en breve comenzar etapas de negociación en formas de mesas de trabajo.

_ Se registró legalmente la Asociación de Foodtrucks del Uruguay.

_ Se recibieron y ordenaron más de 200 mails con interés por el tema.

_ Se formó un grupo de Facebook para cursar comunicaciones: "Foodtrucks Uruguay"

_ Se reunieron físicamente los interesados en participar e intercambiaron visiones y aportes sobre el tema.

_ Se está elaborando un anteproyecto y en breve comenzarán las mesas de trabajo con la Intendencia.

Vean fotos del evento acá


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