Los pocos que buscan ser meteorólogos

Menos de 20 personas se inscriben por año a la carrera universitaria que capacita para predecir fenómenos climáticos
Haber podido pronosticar el tornado que el viernes pasado azotó a la ciudad de Dolores (Soriano) era prácticamente imposible. Sin embargo, existe un radar, denominado Doppler, que hubiera permitido detectarlo entre unos 10 y 20 minutos antes de que tocara tierra, según un informe del departamento de Ciencias de la Atmósfera de la Facultad de Ciencias, divulgado ayer.

Uruguay no cuenta con ese radar, que tiene un costo aproximado de US$ 1 millón, y aunque lo tuviera, las personas capacitadas para poder usarlo no serían suficientes. La licenciatura en Ciencias de la Atmósfera convoca a menos de 20 personas por año, según dijeron a la prensa los profesores Marcelo Barreiro y Madeleine Renom, lo que implica que muy poco uruguayos están interesados en ser meteorólogos profesionales.

Si bien el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) posee una escuela de meteorología, la única carrera universitaria que capacita sobre estos fenómenos que cada vez pegan más fuerte en Uruguay está en la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (Udelar).

Según Barreiro, la baja matrícula de la carrera tiene que ver, entre otros factores, con la poca promoción que se le da al estudio del clima en primaria y secundaria.

"Nos cuesta hacer llegar a los jóvenes de que esto es una física aplicada, que se precisa matemática, física, para aplicarla", dijo, y agregó: "Es llamativo que en un país donde 70% de su economía depende del clima, se ha dejado la meteorología sin desarrollar. Quedó completamente dejada de lado".

Más educación


Mientras en Uruguay se registraron menos de 40 tornados en poco más de 40 años (ver recuadro), en Estados Unidos se cuentan unos 1.200 al año. Al ser un fenómeno difícil de predecir, en las ciudades donde son más frecuentes cuentan con sirenas que comienzan a zonar cuando se detecta uno, minutos antes de que llegue a tierra. La recomendación es resguardarse en las bañeras, con un colchón encima.

Desde que ocurrió el tornado en Dolores, han circulado varios videos caseros de personas que veían cómo el tornado se les acercaba pero lejos estaban de buscar un lugar donde sentirse a salvo. "Algunos se escondían en galpones, que es el peor lugar", dijo Barreiro.

Renom destacó que si se contara con la tecnología y los recursos humanos necesarios para detectarlos habría que, además, capacitar a la población para que esté preparada, sepa qué hacer y dónde concurrir.

El radar Doppler, con el cuentan por ejemplo, Paraguay, Brasil y Argentina, permite no solo detectar tornados sino también granizadas y hasta lluvias muy abundantes que generan indundaciones.

Tornado en Dolores fue "severo"

Uruguay está dentro de una de las pocas regiones donde pueden ocurrir tornados. Junto con una pequeña porción de Argentina y otra de Brasil, es el único país de América Latina que reúne las condiciones para que ese fenómeno climático se genere. El Sistema Nacional de Emergencia (Sinae) ha contabilizado 34 tornados entre 1968 y 2011. A esos se le suman uno en Rocha y dos en Dolores, el primero en 2012 y el que ocurrió el viernes pasado y dejó un saldo de cinco muertos. Según la escala Fujita, utilizada para medir tornados y que va del nivel 0 al 5, el tornado en Dolores se ubica en el nivel 3 y se cataloga como "severo", según un informe del departamento de Ciencias de la Atmósfera de la Facultad de Ciencias divulgado ayer. Su intensidad no fue medida por la velocidad del viento –difícil de calcular– sino por las consecuencias que tuvo: destruyó viviendas, levantó vehículos y los desplazó, y arrancó árboles de raíz.
Por todo eso, se calcula que la velocidad fue de entre 250 y 330 kilómetros por hora.


Populares de la sección