Los precios hicieron piso y la faena va en baja

La industria sigue proponiendo de US$ 2,70 a US$ 2,75 por kilo para el novillo; varias plantas detendrán la actividad
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

La industria no ha modificado los precios que propone, entre US$ 2,70 y US$ 2,75 por kilo de novillo y precios entre US$ 2,40 y US$ 2,50 por vacas, categoría que sigue siendo la que opera en forma mayoritaria.

Con varias plantas que suspenden su actividad y otorgan licencia en los próximos días por un lado, y productores que siguen contando con una buena situación forrajera por otro, muchos productores optan por esperar y presumiblemente la faena mostrará menores datos en las cifras de esta semana.

Luego los feriados continuarán con la pausa en la actividad, luego de un primer trimestre muy intenso de faena que ha permitido sumar carne en las cámaras de los frigoríficos y al mismo tiempo mantener el crecimiento de las exportaciones.

Un mercado estable queda instalado seguramente por las próximas dos semanas. Luego llegarán dos factores que aumentarán la actividad.

Por un lado se espera a las cuadrillas kosher sobre finales de abril. También llegarán los fríos que empujarán a los productores que ahora están esperando a tomar sus decisiones de venta.

Tras una pausa de dos semanas volverá a aumentar seguramente la actividad y, entonces, los actuales equilibrios serán puestos a prueba.

En el mercado de reposición sigue siendo notoria la firmeza tanto en terneros como en vacas de invernada y aún en semanas en las que la oferta vía pantallas ha sido abundante.

De este modo, entre la baja que ha tenido el gordo y la firmeza de la reposición, las relaciones de precios para los invernadores vuelven a hacerse cuesta arriba, aunque todavía la buena situación forrajera diluye esa adversidad y permite que la demanda siga firme.

En el mercado de ovinos no hay grandes novedades. Sigue operando el cordero sobre los US$ 3,15 y se opera todavía con fluidez en adultos, persiste un nivel alto de faena en ovinos, en particular la semana pasada en la que la operativa revirtió la baja de la semana anterior al pasar de 10.000 a 18.000 lanares ingresados.

El precio de exportación, que venía levantando, tuvo una semana de resultados flojos, que muestra que el promedio de precio de exportación no se ha movido de las cercanías de los US$ 3.400. La semana pasada el promedio fue de US$ 3.286, interrumpiendo cuatro semanas por encima de los US$ 3.400 por tonelada.

Esperamos una lógica de estabilidad por las próximas dos semanas, con el año ganadero ingresando en una nueva etapa tras la Semana Santa en la que se verá un aumento en la oferta de terneros y se sabrá más claramente cuán firme estará operando el mercado de exportación en pie.