Macri anunció nueva ley de ética pública en discurso ante Congreso

Con protestas dentro y fuera de la sala, el presidente defendió su primer año de gobierno

"Llevo 15 meses gobernando el país y estoy convencido de que tenemos todo para salir adelante. Basta que nos regalen el presente para robarnos el futuro. No aflojemos, no nos demos por vencidos, ratifiquemos nuestra vocación del cambio”, ese fue el tono predominante del presidente argentino Mauricio Macri ayer en el discurso brindado durante la apertura de las 135 sesiones ordinarias legislativas en el Congreso de su país.

“¡No escuchemos a los que ni siquiera hacen autocrítica de lo que han hecho en el pasado!”, exclamó a continuación.

En una sesión de una hora de duración, en la que no faltaron pancartas y abocheos kirchneristas, así como aplausos oficialistas, Macri defendió el rumbo económico iniciado hace 15 meses por su administración. También brindó un panorama de logros con optimismo, contrapuesto a la percepción de gremios y sindicatos que amenazan con paros y una gran marcha sindical la próxima semana y que se encontraban ayer en las afueras del Congreso en señal de protesta.

Además de ataques al gobierno kirchnerista que lo precedió y autoelogios por lo logrado en un año y tres meses de gestión por su gobierno, el discurso del empresario y exgobernador de la ciudad de Buenos Aires tuvo un anuncio importante.

Macri, investigado por casos de presunta corrupción o conflictos de intereses con su empresa familiar, prometió decretos y leyes de ética pública para que “nadie dude” de su gestión.

“Que todo sea transparente y que nadie dude de las decisiones de este presidente”, expresó el presidente de Argentina en un mensaje que fue transmitido en cadena nacional.

Según el mandatario, el concepto de “ética y transparencia no es solo para el sector público, sino también para el sector privado”. Sin embargo, no dio mayores detalles sobre estas legislaciones,

A continuación hizo un pedido expreso al Congreso para que “debata la ley de responsabilidad empresaria”.

Estos gestos fueron acompañados por un tono de seguridad de sí mismo en el que dejó de lado aquel pedido de disculpas que tuvo que brindar en enero tras el escándalo público por un convenio de exención impositiva por parte del Estado al Grupo Macri –propiedad del padre del presidente– por la concesión que tenía del Correo Argentino.

“La obra pública dejó de ser un sinónimo de corrupción”, apuntó en el Congreso.

Denuncias

Macri y su gobierno enfrentan varios litigios. En las últimas denuncias judiciales, la diputada aliada del oficialismo, Margarita Stolbizer, indicó que las empresas de Macri están involucradas en la investigación Lava Jato por sobornos en Brasil por parte de la corporación Odebrecht.

El fiscal Jorge Di Lello abrió el miércoles un investigación por los supuestos delitos de “asociación ilícita, defraudación y tráfico de influencias”, al otorgar rutas domésticas e internacionales a una firma de aviación de bajo costo presuntamente ligada al Grupo Macri.

Hace tres semanas, otro fiscal lo acusó de presuntos favores al Grupo Macri por perdonar a la empresa familiar el 98% de una deuda millonaria que se remonta a tuvo la concesión del Correo estatal, entre 1997 y 2003. En 2001, se declaró en bancarrota.

Autoelogios

Macri abundó en críticas “al populismo” de sus antecesores, los exmandatarios de izquierda peronista Néstor Kirchner y Cristina Fernández (2003-2015), y dedicó largos elogios a su gestión, como antesala de un año de elecciones legislativas de medio término en octubre. Dijo que “aparecen señales de mejoramiento de la economía”, en confrontación con informes de consultoras privadas y cámaras industriales que revelan a diario cierres de fábricas, bajas del consumo y de salarios, con decenas de miles de despidos de trabajadores.

El presidente señaló que “en el segundo semestre de 2016, la inflación fue del 8,9%, que anualizada es la más baja desde el 2008” y aseguró que hay mayor creación de empleo. También reiteró que la meta de déficit fiscal para este año es de 4,2% del Producto Interno Bruto, cuando prevalece un clima de mayor confianza de los mercados en la Argentina que se abre al mundo.

Su discurso despertó aplausos de diputados y senadores oficialistas, pero también abucheos y pancartas de protestas opositoras. Quienes rechazaron su discurso mostraron en sus bancas carteles con críticas leyendas: “Yo te vi Macri endeudar de nuevo al país”, “Yo te vi ocultar los Panamá Papers” y “Basta de ajuste y despidos”. También levantaron fotos de la líder social Milagro Sala, presa hace un año y dos meses en la provincia de Jujuy (norte), acusada de malversación de fondos públicos, entre otras causas. Una comisión de Naciones Unidas y Amnistía Internacional, entre otros organismos, piden liberarla al considerar “arbitraria su detención”.

Despilfarros

Tras aludir en varias oportunidades a los expresidentes Kirchner, Macri dijo que Argentina se levanta tras “década de despilfarro y corrupción”. “Superamos lo más difícil de esta transición y el país está cambiando: la Argentina se está poniendo de pie”, aseguró.

El mandatario auguró que “2017 va a ser un año mejor que el anterior”, y que su gobierno mira “a largo plazo”, porque el corto plazo es más fácil “pero se agota y deja a muchas personas peor que antes”.

El diputado opositor Felipe Solá, del Frente Renovador (peronista de centroderecha), fustigó el discurso presidencial por su “falta de autocrítica. Nos cuesta unirnos con quien se autoelogia”, dijo al agregar que no ve en la calle el mismo “país que pinta Macri”. (El Observador y AFP)


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