Maná suspendió show por mal estado del escenario

Debido a condiciones riesgosas en la estructura, el concierto fue reprogramado para mañana
El anuncio no llegó a tiempo. Largas filas se habían formado en las afueras del Estadio Centenario a poco más de una hora de que empezara el concierto de la banda mexicana Maná, en el marco de su Cama incendiada Tour. La información llegó mayormente a través de las redes sociales: el concierto había sido suspendido.

Según constató El Observador, cientos de personas se mantuvieron a la espera, a ratos bajo una leve llovizna, de que alguien de la organización se acercara a brindarles una explicación.

La banda publicó un comunicado en Facebook anunciando la suspensión aduciendo que "el pasto del estadio no se encuentra en condiciones debido a las recientes lluvias, lo que significa un riesgo a nivel estructural". "Tanto para Maná como Fénix Entertainment Group esta es una situación por demás inusual, pero nuestro principal compromiso con el público es la seguridad de todos aquellos que asisten a nuestros conciertos", continuó el comunicado. Según informó Subrayado, la decisión de suspender el espectáculo tuvo que ver con la escenografía, ya que esta estaba formada por materiales "pesados" que pueden resultar peligrosos al entrar en contacto con la lluvia.

Cerca de las 20.30, el baterista de la banda, Alex González, posteó el comunicado en su cuenta de Instagram (@alexgonzalezelanimal) y brindó una explicación. "La estructura que montaron que sostiene todo el audio, luces y vídeo no aguantaba el peso –era un peligro para todos–; estamos haciendo todo lo posible para llevar a cabo el concierto en los siguientes días, estén atentos a las redes sociales de la banda, lamentamos mucho este problema", comentó.

Poco después comentó que los técnicos de la banda llegaron el domingo desde Tucumán, Argentina, y se dieron cuenta del inconveniente.

A través de las redes sociales, la banda informó que el concierto se realizará mañana martes y que "las entradas compradas son 100% válidas".

Descontento

A la hora 19.30, al tiempo que no se había habilitado la entrada y en la boletería señalaban no tener conocimiento de la suspensión, El Observador pudo constatar que el escenario estaba parcialmente armado.

Entre quienes estaban en los alrededores del estadio reinó el descontento. Fundamentalmente entre los fanáticos que habían llegado de lugares alejados como Rivera o incluso desde países limítrofes, como el caso de brasileños que viajaron a Uruguay con el único motivo de presenciar el espectáculo. Quienes no se desanimaron fueron los vendedores ambulantes que continuaron en su esfuerzo de vender remeras y artículos de la banda, apelando al humor con un "así podrán decir yo estuve el 6 de marzo cuando se suspendió el concierto".

Con la promesa de un show con despliegue de tecnología y fuegos artificiales, el espectáculo del Estadio Centenario oficiaba como presentación de Cama incendiada, el noveno disco de estudio de la banda. l

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