Marihuana, “grave factor de riesgo para seguridad vial”, según estudio

Solari quiere incorporar “tolerancia cero” para conductores y otros trabajadores

Un estudio realizado por especialistas del Centro de Prevención de Accidentes (CEPA) advierte que, más allá de las discusiones vigentes sobre cómo afecta al organismo la marihuana, es “necesario escuchar la alerta que no tiene dos opiniones: no se deben realizar actividades peligrosas mientras se está bajo los efectos de esta droga”.

CEPA es una empresa especializada en programas de control y gestión de riesgos causados por siniestros de tránsito. El documento da pie al senador colorado Alfredo Solari para cuestionar el proyecto de ley que regula el acceso a la marihuana. El proyecto cuenta con la aprobación de Diputados y está a estudio de la Comisión de Salud del Senado, presidida por Solari.

“La ley va a ampliar la oferta de una sustancia que causa déficit de atención y concentración, y no prevé ninguna disposición para evitar los accidentes laborales, de tránsito, o los abusos que se puedan cometer como consecuencia de su consumo”, afirmó Solari.

El proyecto establece en su artículo 15 que todo conductor estará inhabilitado de manejar y será objeto de sanción si supera determinada cantidad del principio activo de la marihuana en su organismo (el THC). El límite lo fijará la reglamentación de la ley. Al respecto, Solari sostiene que la norma “se queda corta” porque la marihuana no tiene el mismo efecto en consumidores ocasionales que habituales. A su vez, el peso, el metabolismo y la edad de la persona influyen. El senador entiende que el consumo tolerado debería ser cero.

En buena medida su postura se basa en el informe de CEPA, que advierte que la marihuana es “depresora del sistema nervioso central” y “disminuye la capacidad de reacción del conductor, su concentración y los reflejos”. También señala que la droga “representa un grave factor de riesgo para la conducción y la seguridad vial”. Concluye que “la presencia de esta sustancia en el organismo altera el correcto rendimiento mental, la toma adecuada de decisiones y la buena coordinación psicomotora”.

El informe recoge una investigación canadiense publicada en la revista British Medical Journal, que revela que fumar marihuana hasta tres horas antes de conducir prácticamente duplica el riesgo de sufrir un accidente. Otro estudio encontró que de 1.000 muertos en accidentes de tránsito, 2,5% de los conductores tenía THC en su cuerpo. En tanto, una encuesta citada en el informe reveló que el 6,8% de los conductores involucrados en accidentes tenían resultados positivos de marihuana.

“La evidencia internacional demuestra que cuando se flexibiliza el acceso a la marihuana, aumentan los accidentes”, alegó Solari. Y agregó: “Está bien que en la semana de la seguridad vial (que termina mañana) se haga énfasis en el alcohol por su alta prevalencia, pero también hay que prestar atención al consumo de marihuana y otras drogas”.

Test para todo el mundo
A Solari le preocupa que el proyecto de ley no incluya ninguna disposición con el fin de prevenir los accidentes laborales por consumo de marihuana. No sabe qué tanta incidencia tiene la marihuana en los accidentes laborales –realizó la consulta al Banco de Seguros del Estado y allí le dijeron que no hay datos al respecto–, pero sospecha que es un factor relevante y por eso sostiene que la ley debería extender los test de detección de consumo más allá de los conductores de vehículos.

Para “empezar por casa”, entre los que deberían estar controlados, Solari menciona a los legisladores. También cree que debería hacerse el test a estudiantes de escuela y liceo, ya que la marihuana “modifica la memoria, la concentración y el aprendizaje”. “Es muy probable que fracasen el año si van a clase frecuentemente bajo los efectos del consumo de marihuana”, advirtió.

El control debería hacerse, según el exministro de Salud, a “toda la gente que tiene interacción con el público y que ejerce autoridad en esa interacción: inspectores de tránsito, inspectores laborales, policías, educadores, todos los funcionarios que atienden público, personal de salud”. También lo extendería a quienes necesitan “una capacidad absoluta de reacción y concentración para desempeñar su trabajo: los de las industrias frigorífica, metalúrgica y de la construcción, entre otros”, consideró.


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