Más que un accesorio: una pasión

Diseñadoras de zapatos uruguayas hablan acerca de su inspiración, proceso creativo y de la fascinación que despierta el calzado

Aunque los zapatos suelen incluirse en la categoría de accesorios, para muchas mujeres constituyen la esencia de su vestimenta. Son todo menos simples agregados aleatorios. Llegan a adquirir un valor supremo, digno de un objeto artístico. Y hasta de culto.

Nombres como Salvatore Ferragamo, Manolo Blahnik, Jimmy Choo y Christian Louboutin son sinónimos de creatividad y exclusividad quizá más conocidos. Pero para los seguidores permanentes de la moda y amantes de los zapatos, estos diseñadores constituyen más que marcas: son artistas intocables, gurús. 

El documental God Save My Shoes, dirigido por Julie Benasra, revela la pasión que este accesorio tan necesario como decorativo genera en algunas mujeres y explora la relación que los une. Para hacerlo, entrevista a las figuras más representativas de este fenómeno: amantes y hasta adictas a los zapatos, historiadores de la moda, editores, psicólogos, celebridades como la cantante Fergie y, por supuesto, a los diseñadores del star system como Louboutin y Blahnik.

En el sitio web del documental, godsavemyshoes.com, se pueden encontrar entrevistas a diseñadores exclusivos de zapatos y a mujeres adictas a estos ítems, a los que se refieren como si fueran obras de arte. Y en ocasiones lo son, tanto como para ser expuestos en museos. Tal el caso de Salvatore Ferragamo en Florencia, donde se exhiben los diseños innovadores que revelan el talento que caracterizó a este italiano.

Además de favorecer la figura femenina y aumentar la autoestima, los zapatos adquieren para algunas personas un valor único que trasciende su utilidad. Un hecho nada menor, que lleva a las fanáticas a tener una colección de 300 pares o más y hasta a comprar talles más grandes o chicos del suyo, porque su belleza lo amerita.

Una pasión inexplicable

En Uruguay existen creadores con propuestas originales que fascinan a mujeres “reales” y al jet set regional. Este es el caso de Zuecos Artesanales (ZA), una marca creada por Adriana Delsignore hace unos cinco años “con el afán de reciclar los zuecos de los años 70 que marcaron un estilo, una época y una forma de vida”. Con ellos, ha conquistado a figuras de la pantalla rioplatense, como Natalia Oreiro, Florencia Peña y sobre todo a Sara Perrone.

Es que en el país también hay fanáticas de los zapatos, un fenómeno que para quien no lo vive, puede parecer inentendible. ¿Cómo explicarlo? Para la diseñadora de ZA, “la pasión jamás tiene explicación, simplemente surge, fluye y no puede limitarse”.

Lo mismo piensan la diseñadora textil Lucía Büchner y la especializada en diseño de calzado e industrial Carolina Poradosú. Ambas crearon Galú, una marca que lanzó su primera colección en 2009 y que, desde entonces, produce modelos urbanos y cómodos con detalles originales y colores fuertes. “Los zapatos son comunicadores por excelencia, expresionistas. Tienen la versatilidad de asumir distintos roles. Pueden ser un accesorio, si la ropa tiene un protagonismo importante, o el foco de la atención”, sostiene Poradosú.

Las diseñadoras de Chérie Boutique de zapatos, las hermanas Inés y Cecilia Aguirre, consideran que estos ítems son irresistibles “porque un par hermoso complementa y define un atuendo, le da una personalidad determinada”.

También destacan que “no hace falta tener una figura de tal o cual manera” para disfrutar de usarlo, pues las “hace sentir femeninas, seguras y poderosas”. 

Tal es así que la fascinación por los zapatos llega a sorprender. Delsignore asegura que tiene varias clientas que la siguen desde el principio y cada temporada son las primeras en ver la colección.

“Antes de lanzarla al mercado ya están usando los zapatos y muchas veces, por sus trabajos, vienen a altas horas de la noche a conocer y adquirir los nuevos diseños”, cuenta.

Ni su creadora escapa a esta tendencia: “En mi caso, tengo todos los modelos de ZA desde el primero hasta el más reciente y los uso sin excepción”, agrega.

A pesar de que algunos lo consideren un ítem frívolo, para Delsignore los zapatos son “una pasión que disfrutamos todas las mujeres del mundo, son absolutamente irresistibles y hacen que nuestros closets estén cargados de diseños de todo tipo, estilo y color. Aunque no alcancen los días de todo un año para usarlos”.

Zapatos

Fuentes de inspiración

Una colección deriva de influencias diversas. La brand manager y diseñadora de Pasqualini, Lucía Quagliotti, se inspira inconscientemente al ver lo que hicieron otras marcas una temporada antes en otro continente o en una feria internacional. Y adapta las tendencias generales a su público objetivo: la mujer uruguaya de todas las edades, para crear una propuesta comercial diferente.

Sin embargo, hay quienes no se ven tan influidas por las tendencias. Es el caso de Büchner y Poradosú. Siempre están alerta a lo que pasa como “la música y las movidas”. Si bien también analizan las tendencias y eligen donde posicionarse, elaboran su carta de colores y materiales, para luego ver cómo trabajar sobre ellos. A veces se inspiran a través de un estampado o generando un textil que se pueda combinar con el cuero que usan.

En este sentido, Büchner explica que si incorporan un taco muy alto porque está de moda, lo hacen teniendo en cuenta que sea amigable, que la mujer se sienta cómoda y pueda hacer lo que hace todos los días. Es que Galú propone modelos confortables, que cada mujer pueda hacer “un poco suyos”, ya que tienen modelos en los que un zapato se puede convertir en un botín o cuyos accesorios pueden hacerlos variar.

Delsignore tampoco sigue las pautas internacionales de la moda. Empezó a diseñar zuecos cuando todavía no habían acaparado las vidrieras: “Me gusta siempre estar un paso adelante, marcar tendencia”, dice.

Según cuenta, se inspira en “situaciones de la vida, clásicos del cine, personajes emblemáticos y en la veta creativa que surge espontáneamente en momentos puntuales. Siempre surgen ideas nuevas y originales que caracterizan a la marca”.

Las diseñadoras de Chérie Boutique, sin embargo, identifican una influencia recurrente. Es la intuición, según explican, porque ninguna de las dos estudió diseño. Pero quisieron crear algo que no veían en el mercado, “un zapato de tendencia, con muy buenas terminaciones y calidad, a precio razonable. Y a todo eso, sumarle la exclusividad”.

Los protagonistas

Al igual que en el documental God Save My Shoes, en Uruguay hay quienes consideran que el calzado es una pieza fundamental de cualquier conjunto. Para Delsignore, es el elemento más destacado de la indumentaria.  Tal es así que asegura que “sin importar mucho la calidad de las prendas que usemos, con un buen par de zapatos, coloridos y modernos, resaltamos nuestra imagen y podemos estar muy elegantes”.

Es que para ella, se trata del accesorio más importante de la vestimenta a cualquier hora del día o de la noche. “Ya sea a la mañana con un atuendo casual, como en el trabajo, en un evento social vespertino o a la noche en una reunión formal, un par de zapatos de buena calidad y fashion da un cierre vistoso, elegante y de glamur a cualquier estilo de ropa que usemos”, cuenta la creadora de ZA.

Pero, claro está, para que el calzado sea el verdadero protagonista del vestuario tiene que ser bueno. Pero, ¿qué características debe tener? Un buen par de zapatos tiene que “ser cómodo, estético y de buena calidad”, sostienen las hermanas Aguirre.

En tanto, Poradosú destaca que el calzado debe proteger al pie realmente, no puede lastimar al usuario y tiene que tener una durabilidad relativa al uso. Como lo explica Büchner: por más que los zapatos estén hechos de cuero, el modo de usarlos y de cuidarlos determinan cuánto van a durar.

Delsignore, por su parte, afirma que debe tener “en primer término, un excelente diseño, porque es lo primero que atrae en una vidriera. Por supuesto que la excelencia de los materiales es una condición esencial y el arte de combinar esas dos características con la comodidad absoluta al usarlos”. Un buen par de zapatos, continúa, aporta “elegancia, comodidad, personalidad, prestancia y buena presencia”.


¿Dónde?

Zuecos Artesanales. Se pueden encontrar en Wayra “De pies a Cabeza”, Malabia en Carrasco, Rocco Cueros, Cristina Carreño y, a partir de diciembre, en Monaqueda en La Barra.

Galú. Están en 21 de Setiembre 2866 esquina Ellauri, en el local que comparten con Sta. Peel, en La Pasionaria, Manos del Uruguay, en El Canuto en José Ignacio y, este fin de semana, expondrán sus modelos en un stand en MoWeek.

Chérie Boutique. Se pueden ver en su página de Facebook “Chérie Bou”, y comunicándose por mail a cherie@cherie.com.uy o llamando a los teléfonos 099 715 230 y 099 926 512. Este fin de semana, venderán sus productos en un stand en MoWeek.

Pasqualini. Tiene locales en 18 de Julio 943, Montevideo Shopping, Portones Shopping, Punta Carretas Shopping, Shopping Tres Cruces, Punta Shopping y Aeropuerto Internacional de Carrasco.


Fuente: Lucía Cohen

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