Merkel defiendió el acuerdo por la crisis de los refugiados

La canciller busca el apoyo de su país para alcanzar un acuerdo regional

La canciller de Alemania, Angela Merkel, defendió el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Turquía que examina el Consejo Europeo a partir de hoy como una vía para atajar la crisis de los refugiados, pese a las contrapartidas que exige Ankara.

Merkel consideró en un discurso ante el pleno del Bundestag (cámara baja) que la propuesta turca de intercambiar demandantes de asilo legales por ilegales es una alternativa "segura" y "legal" para los refugiados, además de "controlable" por las autoridades.

No obstante, fuentes del gobierno admitieron las dificultades que supondrá ponerla en práctica y los recelos de varios socios europeos.

"La implementación de esta propuesta podría llevar a desbaratar el fundamento del negocio de los traficantes de personas en el Egeo, y dar en su lugar una alternativa legal que sería más segura para los refugiados y controlable para Europa", argumentó Merkel.

La canciller señaló que el objetivo de este polémico plan es "eliminar el aliciente" de tratar de cruzar el Mediterráneo de forma ilegal, a la vez que "ordenar" los flujos de refugiados y lograr un "reparto justo de las cargas" derivadas de la crisis.

Así se podrá avanzar hacia una solución "duradera", "común" y "sostenible", señaló.

Merkel reconoció que el acuerdo alcanzado con Ankara la semana pasada -y que debe ratificar el Consejo Europeo- es un "toma y daca", un "compromiso" que busca un equilibrio entre los distintos intereses de las partes afectadas.

En este contexto, calificó de "totalmente comprensible" que Turquía demande aún más dinero de los € 3.000 millones ya acordados para proyectos relacionados con los refugiados, sobre todo para colegios y hospitales, ya que esa cantidad inicial era "un primer paso".

Sobre las contrapartidas que demanda Ankara, como la eliminación de los visados para los turcos que viajan a Europa y la hipotética aceleración del proceso de adhesión de Turquía a la UE, Merkel se mostró algo más escéptica.

La canciller subrayó que para dar pasos en la cuestión de los visados se tienen que reunir "totalmente" las condiciones y apuntó que la apertura de los capítulos relativos a la Justicia servirá para abordar con Ankara cuestiones como la libertad de prensa y el trato a los kurdos.

Las negociaciones del proceso de adhesión de Turquía a la UE siguen teniendo "final abierto", aseveró.
Merkel destacó también que mientras Turquía acoge en la actualidad a 2,7 millones de refugiados con una población de unos 80 millones, Europa está sufriendo grandes problemas tras recibir a más de un millón de personas en 2015, cuando sus habitantes son más de 500 millones.

"Está claro que muchos refugiados se sienten decepcionados cuando no pueden viajar donde quieren, pero en Europa estamos de acuerdo en que no hay derecho a asilo en un país concreto", manifestó.
La situación ahora, a su juicio, es diferente a la que se registró hace unos meses en la frontera con Hungría, cuando Alemania decidió dejar paso libre a los refugiados que se dirigían hacia el país.

Fuente: EFE

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