"No esperamos grandes variaciones de precios en el mercado lanero"

El nuevo presidente de los consignatarios laneros destacó la importancia del acondicionamiento grifa verde
¿Cómo encara el desafío de presidir la Unión de Consignatarios y Rematadores de Lana del Uruguay (Ucrlu)?
Con mucho entusiasmo. Es un desafío nuevo e intentaré estar a la altura de los acontecimientos, dándole una mano al rubro ovino en Uruguay.

¿Qué balance hace de la zafra lanera 2015/2016?
Estamos frente a valores relativamente buenos. Tuvimos un muy buen comienzo para las lanas Corriedale en junio del año pasado, y más lento para las lanas finas. Eso se fue acomodando en la segunda parte de la zafra, cuando los precios de las lanas finas se fueron reubicando y poniéndose un poco más a tono. Hablar de lanas Merino Australiano en el eje de US$ 6 por kilo hasta US$ 6,50, y Corriedale entre US$ 3,50 y US$ 4 para los lotes grifa verde, son precios muy buenos. Más si tomamos en consideración el actual precio del dólar, que también le da una mano importante al productor.

¿Queda por venderse algo de lana de esta zafra que concluye?
No queda casi nada. Siempre algún lote queda en manos de algún productor que decide no vender esperando mejores precios, hay quienes juntan dos o tres zafras de lana. Pero lana en oferta en el mercado prácticamente no hay.

¿Qué expectativas tiene para la zafra que comienza?
Creo que será similar a la del año pasado. Dependerá mucho de los valores, de las monedas, que es algo que influye mucho, pero en general el mercado está muy estable. En la medida que no haya stocks sobrantes en Australia o en otros países como Uruguay, los precios irán acompañando. No esperamos precios ni muy superiores ni muy inferiores a los actuales. La industria suele comprar y retirarse durante varias veces en la zafra. Hay que estar atentos a los momentos en que se demanda determinada finura o tipos de lanas, y es en esos momentos cuando hay que vender.

¿Cómo ve la exportación de lanas desde Uruguay?
Uruguay produce entre 28 y 30 millones de kilos de lanas y exporta 45 millones de kilos. En realidad a Uruguay le está faltando lana y esa lana es importada de otros países, como Perú y Brasil, además de otros países productores.

¿Cuáles son los principales destinos de la lana uruguaya?
Entre 70% y 80% de las lanas se envían a China, que es el principal comprador. Pero las alternativas de mercado dependen mucho de la presentación. Las lanas que están en base sucia y lavada van para China. El mercado de tops es distinto, porque se trata de mercados más competitivos, con valores más altos y hay otros destinos que empiezan a competir, como Alemania e Italia.

¿Qué espera del mercado lanero en el mediano y largo plazo?
Dependerá mucho de las señales que den las organizaciones que están trabajando por el ovino. Sabemos de las complicaciones que se enfrentan a nivel productivo, por el abigeato y los perros que atacan majadas. También será fundamental la apertura del mercado de Estados Unidos para la carne ovina con hueso para incentivar la producción ovina. Para el productor es importante saber que tiene un mercado para sus productos, que siempre tendrá precio. Más que esperar precios de punta, lo que más necesita un productor es tener un mercado seguro, ya sea para la lana o para la carne.

¿Cuál es el rol de la Ucrlu?
Es el nexo diario entre el productor y la industria. Un porcentaje muy elevado de las lanas que se venden en Uruguay se comercializan a través de consignatarios. Los que tenemos ese nexo día a día con el productor le informamos permanentemente sobre el mejor momento para vender, y le transmitimos qué es lo que pide la industria. Somos un nexo muy importante en el mercado. Recién estoy asumiendo la presidencia de la Ucrlu, pero en el correr de estos días iremos diseñando e implementando una estrategia de apoyo al rubro, como lo vienen realizando otras entidades como el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la industria lanera. El objetivo es lograr entre todos sacar al rubro adelante.

¿Qué importancia se le da al acondicionamiento de la lana en Uruguay?
Es fundamental. Poder presentarle bien las lanas a la industria en el momento de comercializar es fundamental. La grifa verde es uno de los temas primordiales a los que se está abocando toda la industria. La diferenciación que hay a la hora de comercializar un lote grifa verde respecto a un lote tradicional está realmente marcada. Hoy tenemos entre US$ 0,30 y US$ 0,40 de diferencia entre un lote grifa verde y uno tradicional. Por otro lado es un aspecto fundamental para poder acceder a otros mercados más competitivos, con valores más altos.

¿Cómo observa la oferta de servicios de esquila?
El SUL viene trabajando fuerte con ese tema. A nivel de máquinas se está bastante bien, la oferta está intentando acompasar a la demanda. Evidentemente siempre habrá más demanda por un tema de fechas, porque no siempre es fácil coordinar la disponibilidad de máquina con el momento en que el productor quiere esquilar. Básicamente hay dos períodos de esquila, quienes hacen esquila preparto en julio, y después la esquila tradicional que se realiza durante los meses de octubre y noviembre. Pero siempre estamos dependiendo del clima, de la disponibilidad de las máquinas, y ahí es cuando ocurren complicaciones y entonces la demanda supera a la oferta.

Datos personales

Pablo Iramendi nació el 23 de febrero de 1967, es casado y tiene dos hijos: María Emilia de 13 años y Facundo de 11 años. Es socio de la empresa Bruno Arrosa & Cía e hincha de Peñarol.

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