Notas de una tragedia atemporal

Los Malditos, obra que se estrena hoy en la Sala Verdi, toma la esclavitud moderna y la inmigración como eje temático
En medio de las guerras y los conflictos que sacuden al mundo convulsionado en el que vivimos, la migración ha alcanzado uno de sus picos más altos desde la Segunda Guerra Mundial. El problema es universal y en distintas circunstancias ha marcado las vidas de generaciones en el mundo entero. Junto con la esclavitud moderna son los ejes en los que se mueve Los Malditos, el primer estreno teatral del año en Sala Verdi.

El espectáculo, dirigido por el director oriundo de Gran Canaria Mario Vega, es la primera producción del proyecto Corredores Culturales, que la Red Eurolatinoamericana de Artes Escénicas puso en marcha con el objetivo de fomentar las producciones entre los diferentes integrantes del grupo, entre los que se encuentra la Sala Verdi.

La obra cuenta la investigación de la violenta muerte de una prostituta africana sin papeles por parte de su amiga Aida, que parece ser la única a quien le importa su caso. Con la ayuda de su novio Dieudonné y su amigo Armando, intentan atar los cabos frente a la pasividad de las autoridades locales. Sin embargo, la muerte de Aida los lleva a descubrir una red de corrupción que alcanza a las autoridades y que pone en peligro sus vidas.

"Las grandes tragedias, los grandes dramas son universales. Es un espectáculo que habla de la esclavitud contemporánea, que se da desde una prostituta que está sometida en una casa de prostitución, hasta el que está trabajando en una almacén de tela mal pago o solo por comida, o el que está en una mina de coltán", explica Vega sobre la obra.

Parte del atractivo de este espectáculo es la gama cultural de la producción; los cuatro actores que participan en escena son de distintos orígenes: uno es uruguayo (Gustavo Saffores), otro argentino (Quique Fernández), una actriz es de las Islas Canarias (Soraya G. del Rosario) y otro de Guinea Ecuatorial (Emilio Buale). "Tener actores de diferentes procedencias nos permitía contar esa historia tan multicultural y universal no solo desde la historia, sino desde las voces, desde los colores, desde las texturas", expresó su director. La obra es una coproducción de Uruguay, Colombia, Francia y España, con especial apoyo desde Islas Canarias.

Los actores convivieron durante cincuenta días en Agüimes, un pueblo de Gran Canaria, donde ensayaron periódicamente durante seis horas diarias, seis días a la semana. "Ese trabajo nos permitió poder fusionar las diferentes escuelas de teatro, las experiencias y los desarrollos que como actores han tenido cada uno, de sus formas de ver el teatro y, algo fundamental para este espectáculo, de sus formas de ver el mundo", sostuvo Vega.

Pero además de la variedad de naciones, Los Malditos presenta recursos escénicos que ayudan a plantear la historia. En palabras de su director, "nunca hay elementos decorativos, sino elementos que complementan la narración".

Los Malditos utiliza, por ejemplo, material audiovisual que es parte de la trama y muñecos que los propios actores manejan en escena. "Los audiovisuales que utilizamos son una herramienta fundamental y surgen directamente del trabajo con Antonio (Lozano, escritor de la obra), porque el personaje de Gustavo Saffores está haciendo un documental sobre las migraciones y la esclavitud contemporáneas, por lo que nos ayuda a contar todo eso a través del documental que se plasma en vivo, y que no deja de ser un refuerzo de comunicación", afirmó Vega.

Los Malditos tendrá cinco funciones que irán desde hoy hasta el domingo, a las 21.30 horas. Las entradas están disponibles a $ 300 en Tickantel, Abitab, Redpagos, Tienda Inglesa, tiendas de ANTEL o a través de e-brou. También en la boletería de la Sala Verdi.

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