Nuevo dueño de Fripur bajará su plantilla en más de 800 puestos

Venta en bloque quedó en manos de una firma canadiense que sólo se dedicará a la pesca
El Frigorífico Pesquero Uruguay (Fripur) no cayó a la lona de un solo golpe. Su desplome requirió más de un round y varios años. En julio de 2014 la principal empresa pesquera de Uruguay solicitó voluntariamente el concurso de acreedores. Trece meses después, en agosto de 2015, la firma bajó cortina. A partir de ese momento, qué pasaría con sus fuentes de trabajo se convirtió en la principal interrogante para las 960 personas que empleaba la compañía. Ayer se conoció la última novedad acerca de la empresa: la Justicia optó por adjudicársela a una firma canadiense por un monto cercano a los US$ 15,5 millones.

La propuesta que quedó por el camino con este fallo judicial fue la de parte de los empleados de Fripur, que había armado un proyecto cooperativo para llevar adelante la empresa. La noticia, dijeron, cayó como un balde de agua fría en este grupo de trabajadores. "No lo estábamos esperando", sostuvo el delegado sindical de Fripur José Umpiérrez. Quien sí resultó adjudicatario de la licitación de venta en bloque de Fripur fue Wanchese Fishing Company, firma adquirida por la canadiense Cooke Aquaculture el año pasado. El Observador se contactó con la empresa norteamericana, pero esta declinó hacer comentarios sobre la operación.

En su fallo, la jueza Sylvia Rodríguez indica que a pesar de los "antecedentes profesionales y a la experiencia con que sin duda cuentan los postulantes, en tanto extrabajadores de Fripur SA, resulta indudable que su postura es notoriamente superada por la presentada por (la empresa canadiense) en cuanto a solvencia y certeza".

Acreedores y desempleados

En la sindicatura hay "conformidad" porque se completó la venta en bloque, indicó el abogado Francisco Cobas, del estudio Rueda, Abadi, Pereira, sobre quien recayó esta tarea. Cobas subrayó que la alternativa de la liquidación en partes de Fripur, si esta etapa fracasaba, implicaba "recaudar poco en mucho tiempo".

Ahora, la sindicatura pondrá manos a la obra para diseñar un proyecto de distribución del monto obtenido, el cual deberá contar con la aprobación de la Justicia.

Del total desembolsado por la canadiense, casi el 70% se destinará a pagar deudas con los bancos y con el 30% restante"hay que ver bien qué deudas posconcursales se generaron", explicó Cobas.

Pero ese dinero no alcanzará para cubrir todas las deudas de Fripur. Solamente la que mantiene con el Banco República (BROU) supera ampliamente esa cifra: ronda los US$ 38,3 millones, de los cuales US$ 28,5 millones están considerados en mora, US$ 9,7 millones son "castigados por atraso" y US$ 88.574 están aún en plazo de pago, según los últimos datos disponibles –de diciembre de 2015– en la Central de Riesgos del Banco Central (BCU).

Asimismo, Cobas agregó que ahora hay que esperar a que la empresa adjudicataria informe cuántos trabajadores va a tomar. "En función de eso hay gente que va a generar nuevos créditos laborales", comentó.

Cooke Aquaculture compró todos los activos de Fripur: marca, barcos, inmuebles (además de la planta de procesamiento sobre la calle Rondeau en el barrio de La Aguada, otra planta de harina de pescado en el Cerro) y una firma argentina del mismo giro, Grinfin. La oferta inicial de la canadiense era emplear en una primera etapa a 200 trabajadores: 100 en Fripur y otros 100 en esta sociedad argentina, dijo Cobas.

De acuerdo al sindicato, la canadiense no tiene planes de utilizar la planta en esta fase inicial, sino que el grueso de ese centenar de trabajadores (alrededor de 90) iría a trabajar a los barcos.

Por ese motivo, el gremio mantuvo ayer una reunión con el ministro de Trabajo, Ernesto Murro. Según informó Umpiérrez, el gobierno le transmitió que hará gestiones para intentar que la firma canadiense incorpore a un número mayor de trabajadores.

Los exempleados de Fripur, además, están preocupados por cómo cobrarán lo que Fripur les adeuda por concepto de salarios vacacionales y licencias no pagas, contraídas antes de julio de 2014 (cuando se solicitó el concurso).

Según Umpiérrez, alrededor de 600 personas están en esta situación y la deuda asciende, de acuerdo a cálculos del sindicato, a US$ 3 millones. Dada la cantidad que hay que repartir y el lugar en la lista de acreedores que ocupan, el dirigente sindical piensa que no van a "poder cobrar nada". En los próximos días, añadió, presentarán un pedido de embargo para "asegurar" el cumplimiento de esta deuda.


La propuesta cooperativa

La cooperativa que había sido formada por los trabajadores de Fripur (Emprendimiento cooperativo frigorífico pesquero uruguayo) planeaba, de resultar adjudicataria, sumar 250 personas durante su primer año de operativa. Para el segundo, esa cifra se duplicaría.

Para competir requerían US$ 16 millones, sostuvo Umpiérrez, quien explicó que el proyecto autogestionado propuso al BROU "tomar su lugar" como acreedor. Con esa "cesión de deuda" (de unos US$ 9 millones) más los créditos laborales, dijo el dirigente sindical, superaban la oferta canadiense. Pero esa propuesta no llegó a buen puerto.

El sindicato está ideando por estas horas cómo seguir y qué tipo de medidas de reclamo adoptar. "Ahora estamos a la deriva", sintetizó Umpiérrez.

Por qué se decidió por la canadiense

En su fallo, la jueza Sylvia Rodríguez expresa que siguió la sugerencia de la sindicatura de adjudicar la licitación a la firma canadiense. En ese sentido, Francisco Cobas dijo que tres fueron los motivos fundamentales de esto: esta empresa constituyó garantías (a diferencia de la cooperativa); su oferta fue al contado; y también el monto ofertado fue mayor (el de la otra propuesta se limitó a la base, que ascendía a US$ 15 millones).



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