Nuevos impulsos para la oveja

Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
En la presentación que realizó en el 85° Congreso de la Organización Internacional de la Lana Textil (IWTO, por su sigla en inglés), el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) estimó que el stock ovino uruguayo crecerá este año, al pasar de 6,627 millones de cabezas en 2015 a 6,766 millones en 2016.

Es la primera estimación conocida en forma pública, aunque hecha en Australia, y son apenas 139 mil cabezas más. Pero significaría mucho para un rubro que ocupa de forma habitual el potrero del fondo.

Por ejemplo, significaría revertir el último período de caída de la majada nacional, que supo crecer con el desarrollo del país como nación y tener su época de esplendor hasta la década de 1990. Para caer luego en desgracia como negocio y perder espacios en la competencia con otros rubros, como la soja y la forestación.

Pero productores ovejeros –y ovejas– habrá siempre y ellos recibieron esta semana dos buenas noticias. Por un lado, Central Lanera Uruguay (CLU) cerró el lunes pasado la zafra 2015/2016 con precios entre 20% y 25% superiores a la zafra anterior, según la finura y tipos de lana comercializados.

Por señalar algunos datos, cabe recordar en lana finas el precio máximo de US$ 9,63 el kilo de vellón Merino que se pagó por un lote de 2.330 kilos cosechados en Durazno.

En los vellones de cruza fina, una práctica que se extiende entre productores de Corriedale que cruzan con Merino Dohne, hubo 2.300 kilos que lograron un precio máximo de US$ 5,97 el kilo.

Predominaron las lanas medias –Corriedale– con precios que oscilaron entre US$ 3,30 el kilo y US$ 4,05, con un lote destacado que llegó al máximo de US$ 4,59 el kilo para 7.800 kilos de vellón.

Son apenas ejemplos del valor de la lana, uno de los dos productos de la oveja. El otro –la carne– viene de una trayectoria inigualable. En una carrera de varios años llegó a US$ 5.000 la tonelada, cuando el boom de las materias primas.

Ahora aflojó un poco, pero sigue el promedio de la tonelada por encima de la carne vacuna, al situarse en US$ 3.996. Mercados que son importantes para Uruguay tienen dificultades en sus economías, al tiempo que se espera la apertura EEUU para la carne ovina con hueso.

Aún con dificultades y limitantes, el rubro ovino aportó en el último año móvil a abril US$ 307 millones

La otra buena noticia de esta semana para los ovejeros fue el lanzamiento de un nuevo proyecto de apoyo al rubro, con el eslogan Más valor a la producción ovina, presentado por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), a través de la Dirección General de Desarrollo Rural, y el SUL.

Al presentar la iniciativa público privada dirigida a pequeños y medianos productores familiares, se recordó que hay unas 2.900 explotaciones comerciales en las que el ovino es el rubro principal, en una superficie de 840 mil hectáreas, que dan trabajo a unas 6.000 personas en forma permanente. Además, hay otras 11.400 explotaciones que tiene al ovino como segundo rubro en importancia.

Aún con dificultades y limitantes, como el robo de animales y los depredadores, el rubro ovino aportó en el último año más de US$ 300 millones en divisas al país.

Este proyecto de promoción y apoyo a la producción ovina viene a sumar otro aporte, como lo hará la aprobación de la nueva tipificación del delito de abigeato y deberá hacerlo la apertura de nuevos mercados para la carne de alto valor.

Serán nuevos impulsos para que los productores encuentren los corderos que hoy no están para concretar el negocio más rentable. Y, por añadidura, reverdecer viejos laureles, afincar a la gente en el campo, capacitar y generar más riqueza.