Obama cerró su última gira con la sombra de Trump detrás

El presidente de Estados Unidos le pidió a Putin flexibilidad diplomática por guerra en Siria
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cerró ayer en la capital peruana, Lima, su último viaje oficial al extranjero en los ocho años de presidencia, donde participó del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico. La gira, que había comenzado en Grecia y Alemania, fue el último encuentro cara a cara entre el primer presidente negro de los Estados Unidos y distintos líderes mundiales, como los mandatarios de Rusia, Vladimir Putin, y de China, Xi Jinping, o la canciller alemana, Angela Merkel
En la reunión que transcurrió en Lima durante el fin de semana los presidentes de los países de la región Asia Pacífico reafirmaron la defensa del libre comercio, al cierre de una cumbre ensombrecida por los anuncios de proteccionismo del mandatario electo de Estados Unidos, Donald Trump.

Mientras en una posición conciliadora Obama instó el sábado a la comunidad internacional a "dar una oportunidad" a su sucesor, señalando que no siempre se gobierna como se prometió en campaña, ayer el mandatario mantuvo un breve encuentro con Putin.

Según la Casa Blanca, Obama le pidió a Putin que ayude en los esfuerzos diplomáticos para reducir el baño de sangre de la guerra civil siria, donde los rusos apoyan con bombardeos y armas al dictador Bachar al Asad.

Los presidentes conversaron unos instantes, se dieron la mano y luego se sumaron a una reunión con los otros líderes de los 21 países congregados en Lima.

Una fuente de la Casa Blanca dijo que sobre Siria Obama "destacó la necesidad de que el secretario (de Estado, John) Kerry y el ministro de Relaciones Exteriores (Sergei) Lavrov den continuidad a las iniciativas, junto con la comunidad internacional, para reducir la violencia y aliviar el sufrimiento del pueblo sirio".

En los ataques contra la ciudad siria de Alepo, reanudados el martes, murieron desde entonces 107 personas, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, y obligaron a las escuelas y hospitales a cerrar sus puertas.

¿Y China?

Uno de los temas de la última gira de Obama fue el futuro relacionamiento entre Estados Unidos y China. Durante su novena y última reunión bilateral con Obama, el presidente de China, Xi Jinping, advirtió que tras la elección del controvertido multimillonario, la relación entre ambos gobiernos se encuentra en un punto de inflexión.

"Espero que ambas partes trabajemos conjuntamente para centrarnos en la cooperación, manejar nuestras diferencias y para asegurar que la transición no tenga problemas y que la relación siga creciendo", dijo el mandatario chino.

Xi Jinping dejó claro en Lima el objetivo de China de asumir la dirección exclusiva de las negociaciones de libre comercio en la región del Asia Pacifico, para llenar el vacío que podría dejar la suspensión del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), promovido por Obama pero cuestionado por Trump.

"No vamos a cerrar la puerta al mundo exterior, sino que la abriremos más", sostuvo Xi, y agregó que "la construcción de un Área de Libre Comercio Asia Pacífico es una iniciativa estratégicamente vital para la prosperidad a largo plazo de la región. Debemos abordarla con firmeza".

Durante su campaña, el magnate inmobiliario había atacado el TPP, firmado en 2015 entre 12 países de la región (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú , Singapur, Vietnam y Estados Unidos), bajo el liderazgo de la administración Obama.

Pero este acuerdo, que dejó a China afuera, requiere la poco probable aprobación del Congreso de Estados Unidos, que estará dominado por los republicanos.

Contra el proteccionismo

El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico concluyó ayer con una declaración que reafirmó el compromiso de los países de esa zona para continuar su integración económica mediante la eliminación de las barreras comerciales. Los presidentes se comprometieron con la "apertura de mercados y la lucha contra todas las formas de proteccionismo", que debilita el comercio y "ralentiza la recuperación de la economía internacional".

Los países de la zona Asia Pacífico, que se beneficiaron de la globalización, representan el 60% del comercio mundial y el 40% de su población. Los mandatarios además se comprometieron a no devaluar sus monedas "con fines competitivos" y a trabajar por la creación a largo plazo de un Área de Libre Comercio del Asia Pacífico totalmente integrada.

También expresaron su preocupación por "la creciente oposición a la globalización" en los Estados Unidos y Europa y "la aparición de tendencias proteccionistas", según un proyecto de declaración final al que accedió la AFP. De todos modos harán hincapié en la necesidad de una "distribución más justa de los beneficios" de la globalización entre "todos los estratos de la sociedad".

Se trata de posiciones totalmente contrapuestas a las promesas de campaña de Donald Trump, que planteaba al electorado estadounidense un mayor proteccionismo económico para proteger los empleos industriales contra la competencia de China o México.

Fuente: AFP

Populares de la sección