Obama cuestiona el rol del FBI en el caso Clinton a días de la votación

Habían anunciado una nueva pesquisa sobre la candidata, pero aún sin pruebas
Barack Obama irrumpió ayer con fuerza en la campaña para defender a la candidata de su partido, la demócrata Hillary Clinton, y en esa defensa cuestionó duramente al FBI por haber reavivado el escándalo de los correos electrónicos de la exsecretaria de Estado sin fundamento como para asegurar que existió un delito, a pocos días de la elección presidencial en Estados Unidos.

En sus primeras declaraciones desde que el FBI informó de una nueva serie de correos electrónicos posiblemente relacionados con el uso de un servidor privado por parte de Clinton, el presidente Obama dijo en una entrevista radial que el jefe de la agencia federal, James Comey, no tenía fundamento para volver a pronunciarse.

"Hay una norma de que cuando hay investigaciones no actuamos basados en insinuaciones, no actuamos con base en información incompleta y no actuamos con base en filtraciones. Actuamos basados en decisiones concretas", dijo ayer el presidente al programa NowThisNews.

Obama aclaró que no quería entrometerse en el proceso y dejó en claro que cree que la pesquisa debe realizarse.

El FBI dijo el viernes que había hallado nuevos correos de la época en que Clinton fue secretaria de Estado, de 2009 a 2013. Pero su director, James Comey, comentó que no sabía si los emails eran importantes y no dio otros detalles. El anuncio, 11 días antes de las elecciones, generó indignación y críticas de que influiría injustamente en la votación.

Las encuestas en los últimos días comenzaron a favorecer a Donald Trump, cuya proyección de votación creció e incluso superó a Clinton en algún sondeo.

Obama señaló que el FBI ya había determinado que Clinton no transmitió intencionalmente información clasificada usando un servidor privado pero que había sido "extremadamente negligente".

"Cuando esto se investigó detalladamente la última vez, la conclusión del FBI, la conclusión del Departamento de Justicia, la conclusión de repetidas investigaciones del Congreso, fue que ella había cometido algunos errores pero que no había nada más que significara un delito", dijo Obama.

"No la apoyaría si no tuviera una absoluta confianza en su integridad y en su interés en asegurar que los jóvenes tengan un futuro mejor", agregó.

Háganlo por mí

Obama intensificó ayer sus esfuerzos para que Clinton lo suceda en la Casa Blanca al participar en actos políticos demócratas, con un mensaje que podría resumirse en una frase: háganlo por mí.

Con una fuerte popularidad al final de su mandato para un líder saliente –54% según la última encuesta de Gallup–, el presidente demócrata recorre Estados Unidos en la recta final de una intensa campaña hacia las elecciones del 8 de noviembre.

Esta semana, Obama se dedicará casi exclusivamente a captar votos en favor de su exsecretaria de Estado.

Obama recurre regularmente a toques de humor para apoyar a Clinton, dando una nota más personal y ligando el futuro de la candidata a su propio legado.

"Yo les pido que hagan por Hillary Clinton lo que hicieron por mí", lanzó el presidente demócrata a finales de julio durante la convención de su partido en Filadelfia.

Unas semanas más tarde, daba un paso adelante, sumando a la comunidad negra a movilizarse por su exsecretaria de Estado.

"Después de una participación histórica en 2008 y 2012, en particular en el seno de la comunidad negra, yo consideraría un insulto personal, un insulto a mi legado, si esta comunidad baja la guardia y no se moviliza para esta elección", advirtió Obama en una cena con legisladores negros.

Como hace ocho años

Para Julian Zelizer, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Princenton, Obama "es consciente, como el equipo de campaña (de Clinton), que la candidata demócrata no suscita un entusiasmo desbordado".

"Él busca movilizar a la coalición que lo llevó al poder en 2008", estimó.

Clinton, que espera ser la primera mujer en llegar a la Casa Blanca en la historia del país, sabe que una victoria electoral pasa por una robusta movilización en su favor por parte de las mujeres, los jóvenes, los negros y los hispanos.

Por ello, Obama machaca que la comunidad negra debe participar de la elección. "El voto negro, ahora mismo, no es lo sólido que debería", dijo ayer.

No es extraño que un presidente se lance a la campaña por su sucesión, pero la intensidad de la participación de Obama no tiene comparación en la historia reciente.

Frente a una multitud joven y compacta el martes por la noche en Columbus, Obama instó al electorado: "Trabajen tan duro por ella como lo hicieron por mí".

Munición gruesa en la recta final de la campaña

Debilitada nuevamente por el caso de sus emails, la candidata demócrata Hillary Clinton retomó ayer la ofensiva y acusó a su rival republicano, Donald Trump, de haber "pasado su vida denigrando, degradando, insultando y agrediendo a las mujeres".

"Ha demostrado que no tiene el temperamento ni la calificación para ser presidente", lanzó quien, a los 69 años, podría convertirse en la primera mujer en ser presidenta de Estados Unidos tras las elecciones del martes próximo.

Trump, de 70 años, no se quedó atrás y sacó toda su artillería pesada y dijo que Clinton amenaza con provocar una "tercera guerra mundial" si gana la elección. La acusó de haber dejado ingresar a Estados Unidos "a los más peligrosos y violentos clandestinos" cuando estaba a la cabeza de la diplomacia norteamericana.

"No tiene sentido común, no tiene intuición", arremetió en un acto en el estado clave de Florida. Los asesores del republicano acusaron a Clinton de haber "puesto constantemente sus intereses (...) por encima de los de los estadounidenses".

En las encuestas, Clinton está perdiendo apoyo y ayer el margen de ventaja se había achicado a 1,7%, de acuerdo al promedio de sondeos hecho por Real Clear Politics.

Fuente: Agencias

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