Oddone: decisiones económicas son más lentas de lo necesario

El economista dijo que ajuste no alcanza para asegurar grado inversor
El economista de CPA Ferrere Gabriel Oddone consideró ayer que el gobierno está transmitiendo "señales mixtas" hacia los inversores. En ese sentido, destacó que si bien fue una "reacción tardía", las medidas de ajuste fiscal muestran una preocupación por mantener condiciones financieras "muy favorables" para el país.

Pero, al mismo tiempo, remarcó que algunas discusiones que se procesan a nivel de gobierno entre el equipo económico y la mesa política del Frente Amplio "generan la sensación" de que las decisiones "son un poco más lentas" y "no a la velocidad necesaria para que las inversiones se materialicen".
Oddone valoró las medidas de ajuste dispuestas en el marco de la Rendición de Cuentas como necesarias e imprescindibles. Sin embargo, aclaró que el ajuste propuesto es "suficiente" para que el resultado fiscal no se siga deteriorando, pero "insuficiente" para evitar que la deuda pública crezca como porcentaje del PIB y lograr la seguridad que la calificación de deuda se mantendrá en los niveles actuales.

El plan propuesto por el Poder Ejecutivo plantea elevar la recaudación en US$ 335 millones por la vía de modificaciones tributarias y bajar erogaciones en US$ 135 millones mediante diferimientos y recortes, a partir de 2017.

"Lo que hace el ajuste es evitar que la trayectoria de deuda se vuelva explosiva y eventualmente lograr que se estabilice dentro de cinco años. Lo que las calificadoras van a pedirle al gobierno, dado que es el peor de la clase en el grupo de pares (con mismo nivel de calificación) es que por lo menos de aquí a 2019 tenga una trayectoria fiscal sostenible", dijo durante la conferencia denominada "Estancamiento y ajuste fiscal: ¿qué podemos esperar para 2017?".

De hecho, el anuncio del Poder Ejecutivo genera dudas entre las calificadoras de riesgo que si bien mantienen el grado inversor de Uruguay han advertido que pueden corregir la nota. La agencia Standard & Poor's (S&P) mantuvo la nota de deuda soberana de Uruguay, pero bajó la perspectiva desde estable a negativa, lo que aumenta el peligro de una revisión a la baja. También Fitch ha hecho hincapié en que las presiones sobre el gasto público pueden hacer insuficiente el plan para estabilizar completamente la creciente carga de deuda pública.

Para Oddone, el escenario actual supone que el gobierno deberá volver a realizar ajustes sobre fin de año, probablemente recurriendo a los precios administrados. Según dijo, eso llevará a que la política fiscal no ayude a nivel de precios. Recordó que durante algunos años, cuando la inflación estaba cercana a 10% el gobierno podía postergar el aumento de las tarifas públicas o utilizarlas como mecanismo de "amortiguación". Pero dado que la situación fiscal es prioridad ahora "no habrá un subsidio al fenómeno de la inflación", afirmó Oddone.

Sobre este punto, dijo que la inflación se va a consolidar por encima de 10% en lo que resta del año, aunque "no habrá un espiral" que la lleve a 12%. No obstante, aclaró que la idea de que la inflación vuelva en un plazo razonable al nivel de rango meta del Banco Central (BCU) (3% a 7%) está "fuera de consideración". "En algún momento alguien debería cuestionarse qué sentido tiene seguir diciendo que esto es una meta", apuntó.

La inflación trepó a 11% en los 12 meses finalizados en mayo. La mediana de los analistas encuestados a finales de mayo por El Observador esperaba una inflación de 10,4% para el cierre del año y de 9,4% para 2017.

"En el trilema inflación, fiscalidad y tipo de cambio parecería ser que la prioridad es fiscal, segunda prioridad lo inflacionario y la tercera variable de ajuste es la competitividad", dijo Oddone. En ese sentido, consideró que Uruguay seguirá estando caro en dólares porque la política monetaria le hará "pagar un precio al tipo de cambio un poco mayor al de hace unos meses".

Esto porque la inflación "preocupa" y además porque a nivel global el proceso de fortalecimiento del billete verde "aflojó", producto de que la normalización monetaria en Estados Unidos es menos intensa de lo esperado. De todas formas, indicó que el dólar cerrara el año en la plaza local a $35.

Brexit: la gran incertidumbre global

El economista Gabriel Oddone sostuvo ayer que el referéndum que decidirá sobre la permanencia de Gran Bretaña en la Unión Europea (brexit) aparece como el principal foco de incertidumbre y volatilidad a nivel global. Si bien los análisis sobre las consecuencias económicas de una eventual salida del Reino Unido de la Unión Europea son contradictorios, en el corto plazo lo que habrá es "volatilidad" y muchas variables financieras moviéndose de "manera intensa", dijo. Explicó que seguramente habrá una desvalorización de la libra esterlina y efectos sobre el dólar, en la medida en que el Reino Unido es el principal aliado de Estados Unidos. "A pesar de que es difícil de evaluar, no deberíamos descartar que en el corto plazo haya una reversión de la desvalorización del dólar vista en las últimas semanas, producto de la mayor incertidumbre y la búsqueda de refugio en algún lugar", afirmó Oddone.