Oposición apela a la presión extranjera en contra de Maduro

Buscarán que sea un factor clave para acelerar trámite de revocación
La oposición venezolana pretende acorralar cada vez más al gobierno de Nicolás Maduro y al Consejo Nacional Electoral (CNE), de manera de acelerar el proceso de activación de la revocación de su mandato y una de las vías que utilizará para intentarlo será apelar a la presión internacional. El líder opositor Henrique Capriles y el presidente del Parlamento, dominado por la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Henry Ramos Allup, se reunieron ayer a puertas cerradas con el ex presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el ex mandatario panameño, Martín Torrijos.

Los exgobernantes acompañan una "comisión de la verdad" creada por Nicolás Maduro a instancias de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), en contrapartida de una amnistía exigida por la oposición. Maduro, a su vez, sostuvo durante la noche del miércoles un encuentro con ambos ex presidentes, quienes llegaron en medio del recrudecimiento de la crisis política en Venezuela, donde rige el estado de excepción declarado por el mandatario el pasado viernes.

Tras una jornada de miércoles donde el foco estuvo en las protestas opositoras por todo Venezuela y la represión policial a la que fueron sometidos los manifestantes, Maduro advirtió que tiene "listo" un decreto de "conmoción interior" si se desatan hechos "golpistas violentos", lo cual implicaría restricciones a las libertades civiles: "No lo dudaré para decretarlo si fuera necesario para combatir por la paz y la seguridad de este país", aseguró.

Veintitrés ciudades participaron de las movilizaciones convocadas por la MUD, que dejaron una treintena de detenidos, según la oposición y organizaciones de derechos humanos, y siete policías heridos. Por la noche se escucharon cacerolazos de protesta en varios sectores de Caracas.

"Retumban las cacerolas, no vengas después con el llanto que te quieren derrocar, Nicolás Maduro, el pueblo te quiere revocar", había dicho Capriles durante la noche del miércoles.

Aunque las protestas no fueron excesivamente masivas, en la calle aumenta el malestar ante la dramática escasez de comida y medicamentos, y el costo de la vida, pues Venezuela tiene la inflación más alta del mundo (180,9% en 2015 y proyectada por el FMI en 700% para 2016). "Esta situación la veo muy crítica, pareciera que no tiene arreglo; esto se demora para acomodarse. Yo firmé, pero no fui a la protesta, mejor me quedo resguardada", afirmaba una empleada doméstica de 55 años. En el testimonio se puede adivinar un dejo de temor: aún está fresco el recuerdo de las manifestaciones de 2014, cuando murieron 43 personas, convocadas por el líder opositor radical Leopoldo López, que hoy cumple una pena de 14 años de prisión.

En el marco del estado de excepción, rechazado el martes por el Parlamento, más de 500 mil militares y miembros de las fuerzas del orden harán ejercicios de defensa hoy y mañana. "Quieren hacer grandes despliegues militares para que la gente sienta temor (...) Hacerlo con la excusa de las amenazas externas es una buena manera de demostrar que se tiene el músculo armado", explicó Benigno Alarcón, director de estudios políticos de la Universidad Católica Andrés Bello.

Los opositores reclaman al CNE, al que acusan de ser aliado del gobierno, acelerar la revisión de un mínimo de 200 mil firmas de las 1,8 millones que entregaron el 2 de mayo como requisito para activar el referéndum revocatorio.

La oposición quiere que el acto eleccionario ocurra este año, pues si se hace después del 10 de enero, cuando se cumplen cuatro años del actual mandato, y Maduro pierde, los dos años restantes los completaría el vicepresidente, designado por el propio presidente, por lo que sería un mero títere político. Si se realiza antes de esto, se debe convocar a elecciones.

Fuente: Basado en AFP

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