Oposición venezolana disminuye exigencias para el revocatorio

Hubo acercamientos entre el gobierno y la MUD, apoyados por el Vaticano
La oposición venezolana acudió ayer a la sede del Poder Electoral en Caracas para proponer las condiciones en que esperan se lleve a cabo la última fase previa a la convocatoria del referéndum que impulsan para revocar el mandato del presidente, Nicolás Maduro.

"Hemos venido al Consejo Nacional Electoral a consignar una propuesta detallada de dónde queremos y cuántas máquinas mínimas nosotros queremos para lo que significa la recolección del 20%", unos 4 millones de firmas, dijo Juan Carlos Caldera, representante de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para estos asuntos.

Caldera aseguró que el Consejo Nacional Electoral (CNE) está en la obligación de garantizar la infraestructura para que la totalidad de los inscritos en el censo electoral, unos 19 millones de venezolanos, puedan poner su huella si lo desean, en lo que sería el último requisito del proceso para activar la consulta.

Para esta tarea, la MUD insistió al Poder Electoral que disponga de 40 mil máquinas en 14.500 centros de votación durante tres días, aunque ayer redujo su reclamo al exigir 9.500 máquinas en 6.500 centros de votación, según informó a través de Twitter.

Caldera aseguró que "hay personas dentro del CNE empujando" a favor de otras condiciones "vergonzosas" que apuntarían a un número insuficiente de máquinas y una ubicación "inaccesible" de los centros de votación.

La MUD espera que estos detalles sean anunciados mañana. Para la oposición es clave realizar el referendo este año. Si la consulta se hace antes del 10 de enero de 2017 y Maduro pierde, habría nuevas elecciones presidenciales; pero si se lleva a cabo después y el gobernante es revocado, su vicepresidente completaría el período hasta 2019.

Mediación entre las partes

El presidente Maduro confirmó el martes que su gobierno y la oposición iniciaron contactos para establecer un diálogo sobre la crisis del país, con apoyo del Vaticano, pero dio por "muerto" el revocatorio exigido por sus adversarios.

"Quieren resucitar a un muerto y, más temprano que tarde, el pueblo venezolano y las leyes venezolanas terminarán de enterrar en paz el fraude", dijo Maduro en su programa de televisión, reiterando denuncias del chavismo sobre supuestas irregularidades en la recaudación previa de unas 200 mil rúbricas que habilitaron a la MUD como promotora del revocatorio.

El mandatario aseguró que la iniciativa de diálogo es respaldada por el papa Francisco, según le comunicó Ernesto Samper, secretario general de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), que auspicia una mediación internacional liderada por el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero.

Uno de los delegados de Maduro para las conversaciones, Jorge Rodríguez, señaló que se habían dado "dos reuniones preparatorias", en las cuales se había "avanzado para la instalación formal de ese proceso". La MUD confirmó estos encuentros en un comunicado, aunque aclaró que su objetivo es "explorar" un eventual diálogo como vía para celebrar el revocatorio este año.

Aunque se mostró dispuesta a "conversar con quien sea y donde sea" para la solución de la crisis, la MUD denunció que "intrigas internas del oficialismo han intentado dinamitar" las tentativas de diálogo y señaló que una tercera cita se frustró por la inasistencia de representantes del gobierno.

Maduro acusó a dirigentes opositores de violar acuerdos para mantener los acercamientos en secreto e insistió en denunciar planes para generar disturbios callejeros y propiciar un golpe de Estado en su contra.

"Ratifico mi convocatoria al diálogo, pero esta gente no tiene palabra", expresó el gobernante, quien prometió actuar con "mano de hierro" en caso de violencia.

Fuente: Agencias

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