Países centroamericanos se unen para terminar con las pandillas

Honduras, El Salvador y Guatemala crearán una fuerza trinacional
Honduras dio el puntapié inicial. Propuso a dos de sus más cercanos vecinos, El Salvador y Guatemala, constituir una fuerza trinacional para combatir a las pandillas armadas que operan en esas tres naciones, bautizadas como el Triángulo Norte.

La iniciativa, impulsada por el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, fue entregada el martes a las autoridades salvadoreñas, mientras que la semana pasada el mandatario se había reunido con su par guatemalteco, Jimmy Morales, para afinar el plan.

Los fiscales generales de los tres países firmaron ayer jueves en Guatemala un documento sobre la estrategia del Triángulo Norte contra las pandillas, más conocidas como maras, que establece "mecanismos de cooperación regional para la lucha contra la criminalidad organizada y la violencia que generan las pandillas". Además, el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, informó ayer que este mes se reunirá con Morales y Hernández para sellar el pacto.

Los ministros de Seguridad y Defensa de los tres países centroamericanos se reunirán hoy para "ver cómo están los niveles de coordinación" en la materia.

"Lo que queremos evitar es que cuando un país arremete contra el crimen organizado", este "fácilmente se traslada hacia otras regiones" de Centroamérica, afirmó Sánchez Cerén. El objetivo, subrayó el mandatario, es ser "más efectivos y realizar operaciones conjuntas en el combate al crimen transnacional".

El Triángulo Norte es una de las zonas más inseguras del planeta, con tasas de homicidios ubicadas entre las más altas del mundo. Honduras festejó que el año pasado solo habían sido asesinadas 5.100 personas y que el ratio de homicidios por cada 100.000 personas bajó 20 puntos, pero de todas formas quedó en 60.

En tanto, en El Salvador subió ese guarismo en 2015 y quedó en 103 asesinatos por cada 100.000 habitantes.

En Guatemala, el menos malo de los tres en este indicador, también se incrementaron los homicidios y la tasa se ubicó en 34 por cada 100.000.

Uruguay tiene una tasa de homicidios de 8,9 por cada 100.000.

El avance del crimen organizado en Centroamérica, además de México, ha vuelto a esa zona del mundo una de las más peligrosas para vivir.

Las maras nacieron en la ciudad estadounidense de Los Ángeles en las décadas de 1970 y 1980, tras las olas emigratorias desde los países centroamericanos. Los latinos se unieron en pandillas para enfrentarse a los afroamericanos, dueños hasta ese momento de la calle. Como respuesta, el gobierno de Estados Unidos comenzó a deportar masivamente a los pandilleros hacia sus países de origen, y el crimen organizado se reprodujo en el Triángulo Norte.

Según la agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, en Honduras hay unos 36.000 miembros de las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), aunque el programa gubernamental contra las pandillas estima que son unos 5.000.

En El Salvador las autoridades calculan 70.000 miembros, de los cuales 13.000 están encarcelados, y en Guatemala, de acuerdo con un informe de Naciones Unidas, ambas pandillas reúnen entre 8.000 y 10.000 miembros, en tanto totalizan unos 30.000 con colaboradores.

Fuente: Con información de agencias

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