Para expertos, economía repunta pero con fragilidades y asimetrías

Según los economistas Alfonso Capurro e Ignacio Munyo, la recuperación de la actividad enfrenta desafíos de "calidad" y no se refleja en el empleo
¿Por qué estamos creciendo y por qué las empresas y el mercado laboral no lo perciben? Esa fue la pregunta central que planteó ayer el economista Alfonso Capurro, durante una conferencia organizada por el Banco HSBC, titulada "Una mirada combinada de la coyuntura actual de cara a las oportunidades de negocios para el 2017".

Para responderla, Capurro apuntó a tres desafíos a los que se enfrenta hoy Uruguay: la calidad del crecimiento de la economía, el no derrame sobre el mercado laboral y las dificultades de competitividad del país.

En ese sentido, señaló que el Producto Interno Bruto (PIB) creció en 2016 más de lo esperado y todo apunta a que en 2017 la actividad volverá a expandirse, pero al mismo tiempo subrayó que la recuperación que se está procesando es "frágil" y "asimétrica".

A modo de ejemplo, dijo que el año pasado la economía uruguaya creció 1,5% y el sector transporte, almacenamiento y comunicaciones explicó el 70% de ese crecimiento. A su vez la mayor parte de esa expansión correspondió al rubro de las telecomunicaciones, que tiene un menor impacto en términos de empleos que otros sectores.

El desempleo llegó a 9% en marzo y alcanzó su mayor nivel en 10 años. Desde la óptica del mercado laboral, Capurro destacó que la destrucción de empleo ha sido mucho más intensa en el interior del país que en Montevideo. Eso tiene que ver, según dijo, con la calidad sectorial del crecimiento. Las actividades que empezaron primero a tener problemas son las que se vinculan a la producción de bienes transables tradicionales, como por ejemplo los agronegocios.

En el último año solo crearon empleos el sector público (Administración Central y Defensa), actividades inmobiliarias y de alquiler, y actividades de salud. Si se compara el primer trimestre del 2017 con el mismo período del año anterior, hay aproximadamente 15.000 empleos menos.

También destacó el crecimiento de la economía de 3,4% en el último cuarto del año pasado. Eso estuvo muy impulsado por inversiones puntuales y por un aumento fuerte del consumo, asociado a la caída del dólar. Eso se refleja, por ejemplo, en la venta de autos cero kilometro que empezó a recuperarse en mayo pasado y hoy ya supera las 4.000 unidades por mes.

"Vamos a tener que convivir por un tiempo con esta situación compleja en donde los márgenes de todos los sectores prácticamente han desaparecido", dijo el economista Ignacio Munyo.

"La recuperación es frágil porque está colgada de algunos factores externos que nos han favorecido y que se pueden revertir, en particular la caída del dólar. Y asimétrica porque hay sectores que están creciendo, pero hay otros que todavía siguen complicados, no ven el progreso y tienen problemas de costos", afirmó.

El otro gran desafío que señaló fue el problema de competitividad del país. Hoy Uruguay tiene ventaja para exportar a la región, pero está caro para vender al resto del mundo. Capurro dijo que para que el dólar se recupere en Uruguay debería ocurrir algún movimiento de las condiciones financieras internacionales o alguna corrección de precios en Argentina y Brasil.

Ese tema fue también abordado por el economista Ignacio Munyo. El experto dijo que Uruguay está 25% más caro de lo que debería estar de acuerdo a los fundamentos de la economía uruguaya. Y añadió que para llegar a un equilibrio en materia de precios respecto al resto del mundo, dólar debería valorizarse 9% más que la inflación por año durante un lapso de cuatro o cinco años, algo que definió como "prácticamente utópico" en las condiciones actuales.

Munyo dijo que Uruguay tiene un trabajo "sumamente difícil", entendido esto como la necesidad de abaratarse sin una crisis financiera. "Es un trabajo que solo se puede lograr a través de un proceso permanente de reducción de gasto público. Hoy no están dadas las condicione para que eso pase", afirmó. "Tenemos números relativamente positivos que esconden muchos problemas internos y que preocupan ante una sostenibilidad de crecimiento. Va a ser muy difícil que haya un ajuste por el lado del dólar y que haya una reducción de otras barreras de largo plazo que tiene el país para ser más competitivo", añadió Munyo.

Rendición de Cuentas

Capurro también se refirió a que cuando el escenario macroeconómico cambia, no todos los efectos sobre el resultado fiscal son positivos. Explicó que si la economía crece más, eso genera una mayor recaudación a través de los impuestos, pero también crecen más los salarios porque la inflación cayó rápido y eso hace que las pasividades crezcan.

"Si bien la economía está creciendo las restricciones fiscales están arriba de la mesa y esta Rendición de Cuentas no es tan sencilla como algunos piensan", afirmó.