Pautas alineadas con el contexto inflacionario

Con una inflación en baja, la flexibilización puede llevar a que crezca el porcentaje de acuerdos sin vetos del Ejecutivo
Con la flexibilización de parte de la pauta salarial para mantener los lineamientos de 2015 en el segundo tramo de la ronda de Consejos de Salarios, los ajustes planteados se alinean a las nuevas proyecciones de inflación que el equipo económico envió en la último proyecto de Rendición de Cuentas. Esas proyecciones presentaron correcciones importantes respecto a lo que se estipuló en la ley de Presupuesto quinquenal que se envió hace dos años.

Además de reducir su estimación de crecimiento económico a la mitad de los que se había estipulado para el final del actual período de gobierno, el Ministerio de Economía elevó las proyecciones de inflación promedio para cada año y redujo la expansión del crecimiento del salario real. A modo de ejemplo, en la ley de Presupuesto se fijó una inflación promedio para 2016 y 2017 de 7,6% y 6,3%, respectivamente, mientras que en la Rendición llevó esos porcentajes a 9,9% y 8,4%.

Ahora el gobierno espera que la inflación recién converja dentro del rango meta del Banco Central de 3% a 7%, en 2019 cuando se espera que los precios aumenten a un ritmo anual promedio de 6,7%.
Si bien los nuevos lineamientos que Vázquez le sugirió al Ministerio de Trabajo aplique en esta ronda mantiene sin cambios en 24 meses –con una tolerancia hasta 18 meses– los correctivos por inflación observada, el Ejecutivo accedió a flexibilizar el criterio para los aumentos nominales previstos, habilitando ajustes de entre 1 punto y 1,5 puntos porcentuales por arriba de los porcentajes que estaban previstos para este año según la clasificación de cada sector, al mantenerse los lineamientos de 2015 y diferirse al próximo año los de 2016.

Así, un sector clasificado como en problemas –que tendría un ajuste nominal de 6,5%–, ahora pasará a percibir un aumento de 8% nominal este año. En el caso de los intermedios, pasarán de 7,5% a 8,5% y en los dinámicos de 9% a 10%. También habrá cambios para los salarios más sumergidos (ver aparte).
Para el economista Rafael Paganini de Cinve, este cambio de postura del gobierno a la hora de otorgar una "flexibilización" seguramente haya tenido en un análisis en la interna del gobierno "político-económico", ya que este gesto "puede darle un poco de gobernabilidad" y reducción la tensión de conflictividad.

Asimismo, se tuvo en cuenta que "otorgar aumentos nominales" superiores a los previstos cuando se definieron los lineamientos iniciales el año pasado, seguramente no comprometa la inflación nominal que espera el gobierno a futuro.

Paganini también marcó como otro elemento que no estaba en los planes de la coyuntura económica la fuerte depreciación del dólar que ya está teniendo su impacto en la disminución de las presiones inflacionarias, lo que seguramente llevará a tener una evolución de los precios por debajo de los dos dígitos en el corto plazo. Por otro lado, el experto consideró entre la opción de acortar los plazos de los correctivos (como también pedía el PIT-CNT) u otorgar aumentos nominales mayores, la segunda opción "parece ser la más adecuada" a la hora acceder a flexibilizar la propuesta oficial. En ese sentido, dijo que acortar los correctivos tiende a provocar una mayor indexación en la dinámica de los precios, y eleva la chances de provocar un espiral inflacionaria.

Impacto en la cancha

Para Nelson Larrañaga, director del departamento laboral y seguridad social de Ferrere, ahora hay que ver cómo se traduce este cambio en las pautas en las 107 mesas de negociación activas durante este semestre.

El experto recordó que de un universo de 27 grupos que cerró su convenio durante el primer semestre de este año, en 10 se votó entre trabajadores y empresarios aplicar correctivos cada 12 meses, mientras que en 11 se pactaron a 18 meses. Eso se dio en un escenario de inflación alcista. En el caso de los convenios con correctivos por inflación observada a 12 meses, el Ejecutivo se abstuvo o votó en contra.

Ahora con una inflación que parece iniciar una senda bajista, las perspectivas para trabajadores y empresarios accedan a firmar convenios con correctivos cada 18 y 24 meses como vota el Ejecutivo parece tener mayores chances de prosperar. De hecho, esa fue la tónica que predominó en los acuerdos que se negociaron durante el segundo semestre del año pasado.

El director del Instituto Cuesta Duarte, Milton Castellano, consideró que los cambios que aceptó el gobierno son "positivos" aunque ahora queda una situación un poco compleja con los sectores que negociaron el año pasado convenios a tres años y que ahora tendrán una ajuste nominal inferior.
"Habrá que ver qué actitud toma cada sindicato", afirmó.


Aseguran alza real para sumergidos

Las franjas de salarios sumergidos tendrán un ajuste real que estará por fuera del incremento nominal que se otorga para los tres tipos de situaciones que determina el gobierno en su lineamientos. Esto asegura que esos trabajadores eleven sus poder de compra, independientemente de la evolución de la inflación. Así, los salarios inferiores a $ 13.400 nominales por 40 horas semanales tendrán un aumento adicional por encima de la inflación de 3,5% anual, mientras que aquellos que están entre $ 13.400 y
$ 15.600, tendrán un ajuste real de 2,5% anual.



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