Pep Guardiola reafirmó el deseo de un referéndum en Cataluña

El presidente catalán lo anunció el viernes para el 1° de octubre
En una jornada soleada que anticipó la llegada del verano, en las fuentes del Montjuïc que domina el paisaje de Barcelona, el exentrenador del Barca, Pep Guardiola, leyó ayer domingo al mediodía un manifiesto. Una de sus frases, la más destacada, fue: "Votaremos en referéndum para decidir nuestro futuro aunque el Estado no quiera".

Ante unas 30 mil personas, según cálculos de la Policía, y con el lema Referéndum es democracia en letras blancas y bien grandes, Guardiola reafirmó las ilusiones de los catalanes que sueñan con ser un país libre y republicano, fuera de la égida de España.

En el acto organizado por las organizaciones que buscan la soberanía de Cataluña, también participó el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, quien dos días antes anunció que el referéndum se realizará el 1° de octubre próximo.

Ayer, Guardiola leyó el manifiesto en catalán, castellano e inglés. "La única respuesta posible es votar. Estamos aquí para dejar claro que el 1° de octubre votaremos en referéndum para decidir nuestro futuro aunque el Estado español no quiera", remarcó ante la ovación del público.

El actual entrenador del Manchester City también solicitó el apoyo de la comunidad internacional. "Apelamos todos los demócratas de Europa y del mundo para hacer frente a los abusos de un Estado autoritario", subrayó.

Durante la lectura del manifiesto, Guardiola recordó que Cataluña ha intentado concretar un referéndum 18 veces "y la respuesta ha sido siempre no. No tenemos otra salida: la única respuesta posible es votar".

Con críticas directas al gobierno que encabeza Mariano Rajoy, el manifiesto remarcó que "los catalanes hoy somos víctimas de un Estado que ha puesto en marcha una persecución política impropia de una democracia en la Europa del siglo XXI".

Convocatoria para octubre


Por otra parte, el presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, anunció el viernes un referéndum sobre la independencia de esta región española para el domingo 1° de octubre, pese a su prohibición por la Justicia y la oposición frontal del gobierno español.

En caso de celebrarse la consulta, la pregunta será: "¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?", anunció Puigdemont en Barcelona, desde la presidencia del gobierno catalán, la Generalitat. La respuesta sería "sí" o "no".

El presidente catalán aún debe convocar formalmente la consulta, que podría acarrearle problemas judiciales tanto a él, por ejemplo en forma de inhabilitación, como a los funcionarios que participen en su organización.

Su proyecto choca de plano con el gobierno conservador español de Mariano Rajoy, opuesto a esta consulta, declarada anticonstitucional por la Justicia.

"Cualquier actuación que pase de los anuncios a los hechos será recurrida por el gobierno, como lo han sido todos y cada uno de los intentos de desafiar a nuestro ordenamiento jurídico", dijo el portavoz del gobierno español, Íñigo Méndez de Vigo.

"Ese referéndum no se va a celebrar porque es ilegal", remarcó el funcionario.

Bloqueo

El Tribunal Constitucional bloqueó todos los pasos dados por los nacionalistas hacia la celebración de un referéndum, y cuando se formalice el anuncio, con toda seguridad volverá a actuar igual.
En su comparecencia en la Generalitat, Puigdemont argumentó que los separatistas han intentado "de manera reiterada" pactar un referéndum con el gobierno central español.

Sin embargo, "no hemos tenido ninguna respuesta positiva", añadió. El líder nacionalista puntualizó no obstante que "la respuesta que den nuestros conciudadanos en forma de sí o de no será un mandato que este gobierno se compromete a aplicar".

El 9 de noviembre de 2014 ya se organizó una consulta no vinculante sobre la independencia de Cataluña, en la que participaron 2,3 millones de catalanes de un total aproximado de 6,3 millones que estaban invitados a votar.

Dicho acto le costó una inhabilitación de dos años por desobediencia al entonces presidente regional, Artur Mas, por mantener la organización de la consulta, que había sido suspendida algunos días antes por el Tribunal Constitucional.

En el año 2010

La fiebre independentista en Cataluña arrancó en 2010, cuando el Tribunal Constitucional anuló parcialmente el nuevo estatuto de autonomía de Cataluña adoptado en el año 2006

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